- Entrevista Pavlo Klimkin, ex ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania: "Que Rusia diga que está dispuesta a luchar para siempre muestra su debilidad"
- Estados Unidos Trump, "sorprendido" con Putin: "está matando mucha gente, se ha vuelto completamente loco"
Rusia ha iniciado amplios ejercicios navales en el mar Báltico en los que participan 20 buques de guerra, 3.000 soldados y apoyo aéreo. Las maniobras llegan en medio de crecientes tensiones con sus vecinos europeos por el conflicto en Ucrania. Moscú ha comenzado a enviar buques militares para escoltar a los petroleros de su flota en la sombra en el Golfo de Finlandia, mientras crece el temor a nuevos sabotajes de cables submarinos.
El Kremlin ha armado su propia flota fantasma en respuesta al límite de precios del petróleo ruso transportado por mar, establecido por el G7 y Australia en diciembre de 2022. Moscú recurre a petroleros en mal estado, algunos de ellos con 20 años o más de antigüedad, gestionados por estructuras enrevesadas diseñadas para ocultar su verdadero propietario y operador. Son barcos algunas veces sin bandera, otras veces de países reacios a acatar las restricciones occidentales, como Panamá, Gabón, Liberia o las Islas Marshall. Hasta ahora su única baza era pasar desapercibidos, mezclarse con el transporte legítimo. De pronto Rusia, el país que decía no tener nada que ver con ellos, les muestra un apoyo militar cuyo alcance la OTAN todavía está descubriendo. La Armada finlandesa ha confirmado un aumento del tráfico militar en la zona.
El 15 de mayo Estonia fue la primera en dar la voz de alarma: Moscú ahora está dispuesta a proteger sus viejos buques con fuerza militar, si es necesario, para posibilitar su comercio engañoso de petróleo transportado por mar. El mensaje llegó después de que el país interceptara una embarcación sospechosa que navegaba en sus aguas aparentemente sin bandera ni seguro. Tras la interceptación del barco —bajo nombre Jaguar— por parte de las autoridades estonias, un avión militar ruso (un Sujoi 35) irrumpió en la escena.
El ministro estonio de Defensa, Hanno Pevkur, indicó que "para evitar cualquier amenaza a la infraestructura submarina de Estonia, el barco fue escoltado fuera de aguas estonias hasta aguas rusas". "A bordo del barco había rusoparlantes, que se negaron a colaborar y confirmaron que se dirigían a Rusia", explica una fuente del gobierno estonio a EL MUNDO. El petrolero, recientemente incluido en la lista de sanciones del Reino Unido y que según estas fuentes había usado bandera de Gabón en el pasado, navegaba en aguas internacionales entre Estonia y Finlandia.
"Siempre ha habido presencia militar rusa en la región... Pero lo novedoso en la situación actual es que Rusia ahora está escoltando petroleros comerciales de su flota en la sombra a través de las estrechas aguas del Golfo de Finlandia. Esto involucra buques de guerra y fuerzas armadas", dijo el ministro de Defensa finlandés, Antti Häkkänen, en una entrevista con la agencia de noticias Yle. Helsinki califica lo sucedido como algo sin precedentes. El 23 de mayo, el Ministerio de Defensa de Finlandia informó que dos aeronaves militares rusas habían violado el espacio aéreo del país cerca de la costa de Porvoo.
China e India han reemplazado a Europa como los principales clientes petroleros de Rusia, lo que genera ingresos vitales para la economía de guerra. Moscú tiene razones para vigilar sus barcos sin bandera rusa. Con el tiempo, ha acumulado una gran flota compuesta por hasta 650 petroleros capaces de evadir la vigilancia mediante una serie de prácticas engañosas, como la transmisión de datos falsificados y la desactivación de transpondedores para volverse casi 'invisibles'. Desde 2022, Rusia ha vendido constantemente petróleo a un precio superior al límite legal de 60 dólares, llegando incluso a 85 dólares en abril del año pasado. La limitación del precio del crudo ruso ha fracasado, según varios expertos consultados.
El derecho marítimo internacional establece el llamado derecho de paso inocente, que obliga a todos los Estados a garantizar un tránsito sin trabas ni discriminación para los buques extranjeros. Este derecho implica una pesada carga de la prueba para justificar el abordaje y la incautación de un buque extranjero. El último informe mensual de CREA (siglas del Centre for Research on Energy and Clean Air) muestra que la proporción de petroleros en la 'sombra' que transportan petróleo ruso ha disminuido del 65 % en enero al 53% en abril. El 47% restante corresponde a petroleros propiedad o asegurados por países del G7, que deben cumplir con el límite de precios.
Rusia considera todas estas inspecciones una provocación. Y cada vez responde de manera más asertiva. Cualquier error de cálculo podría activar la cláusula de defensa mutua del Artículo 5 de la OTAN, lo que podría llevar a la alianza a un conflicto directo con Rusia.
El Jaguar finalmente escapó y ancló cerca del puerto ruso de Primorsk. "Esta flota en la sombra tiene una función en sí misma, distrae la atención, hace la vida peor con el riesgo de accidentes y puede dividirnos respecto a qué decisiones tomar", lamenta un responsable del gobierno estonio. Apenas unos días después del susto con el caza ruso, Rusia detuvo un petrolero de propiedad griega, el Green Admire, tras zarpar de un puerto estonio. El buque fue liberado poco después, pero la detención se interpretó como una represalia contra los esfuerzos de Estonia por aplicar las sanciones.
Rusia realiza periódicamente ejercicios navales en el mar Báltico, a menudo en respuesta a los ejercicios de la OTAN en la zona. En 2023 fueron muy grandes, participaron 30 buques de guerra y embarcaciones, así como 20 buques de apoyo, junto con unos 6.000 efectivos militares. Durante las maniobras, la Armada suele practicar cómo proteger las rutas marítimas, transportar tropas y carga militar y defender la costa. Esta vez el apoyo aéreo será de unos 25 aviones y helicópteros.
En Riga y Vilna preocupan más los ejercicios rusos previstos en Bielorrusia, cerca de la frontera con los bálticos, en septiembre. Las maniobras Zapad-2025 estarán centradas en la coordinación de defensa conjunta y la interoperabilidad con 13.000 soldados. En Letonia y Lituania nadie olvida que la invasión a gran escala de Ucrania empezó con unas supuestamente inocentes maniobras rusas.

