En su primera gira internacional desde su regreso a la Casa Blanca, Donald Trump se reunió este miércoles con su homólogo sirio, Ahmed al Sharaa, en el primer encuentro entre líderes estadounidenses y sirios desde el año 2000. "Es joven, atractivo, un tipo duro. Tiene un pasado fuerte, un pasado muy fuerte, de luchador. Tiene potencial, es un verdadero líder", declaró Trump a la prensa sobre el líder sirio. Al Sharaa, que encabezó una ofensiva en Siria en diciembre pasado que derrocó el régimen de Bashar Asad, sigue siendo catalogado como "terrorista" por Estados Unidos. Sin embargo, Washington podría retirar su nombre de la lista muy pronto, después de que Trump prometió el martes levantar todas las sanciones impuestas al país árabe durante la guerra civil.
"Ordenaré el cese de las sanciones contra Siria para darles una oportunidad de prosperar", anunció durante una cumbre económica en Riad, en su primera parada de la gira por Oriente Próximo. Trump aseguró que tomó la decisión tras conversar con el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. Ambos líderes participaron en el encuentro entre Trump y Al Sharaa -Ankara se unió a la reunión por videollamada-- según informó la agencia de noticias turca Anadolu. Erdogan celebró la decisión de Trump de levantar sanciones a Siria y aseguró que "servirá de ejemplo para otros países", según los detalles del encuentro publicados por Anadolu.
Siria fue designado por Washington como Estado patrocinador del terrorismo en 1979, aunque el grueso de las sanciones impuestas contra el país árabe data de 2004 y, sobre todo, tras el inicio de la guerra civil en 2011.
Ya en diciembre, Washington decidió cancelar la recompensa de diez millones de dólares por la detención de Al Sharaa, pero, desde entonces, no había tomado nuevas medidas. El levantamiento de sanciones provocó celebraciones en varias ciudades del país. "Gracias a la postura de nuestros hermanos, liderados por Arabia Saudí, estamos abriendo una nueva página hacia un futuro digno para el pueblo sirio y su historia", declaró el ministro de Exteriores sirio, Asaad al Shaibani. El jefe de la diplomacia siria se reunirá el viernes con su homólogo estadounidense, Marco Rubio, en la ciudad turca de Antalya, al margen del encuentro informal de ministros de Exteriores de la OTAN.
"Por supuesto este asunto [las sanciones] tiene un componente legislativo en Estados Unidos y otro administrativo, pero existe la voluntad expresada por Trump desde el principio. En el marco de esta voluntad y del trabajo que realizaremos, esperamos que la mayoría de estas sanciones se levanten lo antes posible", declaró el ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, que también participará en el encuentro con Rubio y Shaibani.
Condiciones
El deshielo en las relaciones entre ambos países no estará exento de condiciones por parte de Washington. Entre las exigencias de Trump a Damasco se encuentran -según los analistas- la toma de control y gestión de los más de 15.000 yihadistas del Estado Islámico presos en Siria, actualmente bajo responsabilidad de milicias kurdosirias aliadas de EEUU. El presidente estadounidense sopesa desde hace meses la retirada parcial o total de los 2.000 soldados estacionados en el país árabe. Washington quiere, además, que Damasco rechace cualquier tipo de vínculo con milicias o partidos políticos aliados de Irán.
Tras la reunión con Al Sharaa, Trump participó en la cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo en Riad antes de partir hacia Qatar, cerrando así dos jornadas frenéticas de reuniones en las que Washington llegó a un acuerdo de armas de 142.000 millones de dólares, el "mayor de la historia", según la Casa Blanca. Pese al carácter comercial de su visita, Trump no dudó en hablar durante el foro económico de conflictos abiertos pendientes en la región: desde la guerra en Gaza a las conversaciones sobre el programa nuclear iraní. El líder republicano aseguró que quiere llegar a un acuerdo con Teherán, pero advirtió a los líderes del país que, si rechazan su "rama de olivo", ejercerá una presión "masiva y máxima". Por otro lado, reiteró que le gustaría que Riad se uniera a los Acuerdos de Abraham -en los que EAU, Bahrein y Marruecos normalizaron relaciones con Israel- y añadió que Gaza "merece un futuro mucho mejor", sin dar más detalles.
En Qatar, Trump cerró un acuerdo de compra de más de 160 aviones Boeing, valorado en 200.000 millones de dólares; junto al compromiso de incrementar la cooperación en materia de Defensa, incluida la venta de drones. Durante todo el encuentro, sobrevoló la polémica del regalo de la familia real qatarí a Trump, un lujoso avión para sus viajes oficiales, que ha traído una ola de críticas sobre qué espera Doha a cambio del obsequio.
