- Venezuela Los cuatro opositores refugiados en la embajada argentina en Caracas llegan a Estados Unidos tras una "operación de rescate"
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La oposición democrática de Venezuela ha ganado una batalla inesperada en medio del desierto revolucionario, un "hito en la lucha por la libertad", según sus protagonistas. Los cuatro dirigentes opositores refugiados en la embajada de Argentina durante 13 meses y la madre deMaría Corina Machado se encuentran sanos y salvos en Estados Unidos tras una "operación de rescate internacional, coordinada por el Gobierno de EEUU y otros aliados democráticos", ha asegurado el Comando con Venezuela en nombre de los colaboradores de la líder opositora.
Magalli Meda, mano derecha de la líder opositora y jefa del comando nacional de campaña; Pedro Urruchurtu, coordinador internacional de Vente Venezuela (VV), partido que encabeza Machado; el ex diputado Omar González y el experto electoral Humberto Villalobos soportaron durante más de 13 meses el hostigamiento constante de las fuerzas policiales, que no sólo cortaron los suministros de luz y agua, sino que también concedían de forma arbitraria las entradas de alimentos y medicinas.
Con ellos estuvieron el ex ministro Fernando Martínez Mottola, quien tras nueve meses abandonó la legación diplomática para morir en su hogar semanas más tarde, y Claudia Macero, encargada de Comunicación de VV, quien consiguió escapar hace semanas en otra fuga de película.
"El régimen, fiel a su naturaleza, se negó hasta el último instante a otorgar los salvoconductos, pero no pudo detener la fuerza de la solidaridad global", añadió el comunicado, que de momento serán las únicas palabras de los cinco refugiados liberados. "Esta operación es un testimonio del compromiso de muchos actores que, para sorpresa del régimen de Nicolás Maduro, lograron romper las cadenas de la opresión", subrayaron.
Más allá de las primeras palabras de los protagonistas y de la declaración de Washington, se desconocen los detalles del operativo, como ya sucediera en buena parte con las fugas más famosas llevadas a cabo durante la dictadura chavista, como la del ex prisionero político Leopoldo López y del ex alcalde capitalino Antonio Ledezma.
"EEUU celebra el exitoso rescate de todos los rehenes retenidos por el régimen de Maduro en la embajada de Argentina en Caracas. Tras una precisa operación, todos los rehenes se encuentran ahora a salvo en territorio estadounidense", confirmó Marco Rubio, secretario de Estado, en plena vorágine informativa del martes. Minutos después fue la propia Machado quien agradeció "a todos los que hicieron posible" una operación que definió como "impecable y épica" por la "libertad de cinco héroes de Venezuela".
Según Manuel Adorni, portavoz de la Casa Rosada argentina, se trató de una operación de extracción. "Los dictadores son todos extorsionadores por naturaleza. No hubo negociación aquí", añadió Adorni, que agradeció a Donald Trump y a Marco Rubio lo sucedido.
En paralelo, medios locales añadieron que Corina Parisca también se encontraba a resguardo en EEUU. La madre de Machado también sufrió el acoso de las fuerzas chavistas en su hogar de Caracas, incluso con fracotiradores apostados en las inmediaciones y con drones sobrevolando su vivienda, la misma estrategia seguida contra los refugiados en la embajada.
Los cuatro colaboradores de la líder opositora sufrieron el asedio de los agentes revolucionarios durante 400 días, desde que en marzo del año pasado se vieron obligados a refugiarse antes de ser detenidos por acusaciones inventadas por el régimen.
En ese momento fueron seis los refugiados en la legación argentina, que tras la ruptura de relaciones entre ambos países fue asumida por Brasil. Se trataba de parte del círculo más próximo a la líder opositora en un momento trascendental para el país, cuando estaba a punto de iniciarse la campaña presidencial. Varios de ellos ya tuvieron que esconderse meses antes en la legación diplomática de los Países Bajos, pero gracias a los acuerdos entre Washington y Caracas recuperaron la libertad durante unas semanas.
La ruptura de relaciones entre Argentina y Venezuela tras el fraude electoral del año pasado provocó que la representación diplomática pasara a custodia de Brasil, que durante meses también medió para que le fueran concedidos los salvoconductos. El hostigamiento fue constante. Los agentes ocuparon viviendas colindantes y usaron drones y francotiradores para amedrentar a los asilados.
Transcurridas 24 horas, el chavismo no había podido reaccionar ante la la salida de unos dirigentes a los que consideraba "terroristas", como de costumbre sin ninguna prueba. Mientras Nicolás Maduro se abrazaba con Vladimir Putin en Moscú, su ministro de Interior, Diosdado Cabello, guardaba un silencio que contradice su propia naturaleza.
Medios chavistas y ultramoderados de la oposición insistían en que sí hubo negociación y que el régimen entregó salvoconductos a todos ellos.
"No descansaremos hasta que los más de 900 presos políticos aún en manos del conglomerado criminal chavista recuperen su libertad, y hasta que logremos el fin definitivo de esta tragedia que aflige a millones dentro y fuera de nuestras fronteras", concluyeron en su comunicado los fugados.
