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Un sector minoritario de la oposición democrática venezolana está decidido a participar en las elecciones regionales y parlamentarias montadas para mayo por el chavismo, pese a la decisión de la dirigencia opositora de abstenerse tras el megafraude presidencial del año pasado. A la cabeza, el ex candidato Henrique Capriles y los principales derrotados en las primarias celebradas en 2023 por la oposición, que incluyen al sector crítico de Primero Justicia y a dirigentes cercanos al gobernador Manuel Rosales, de Un Nuevo Tiempo (UNT).
El artefacto político creado para la ocasión se llama Red Decide y está coordinado por Jesús Torrealba, antiguo secretario general de la Mesa de la Unidad Democrática. "La abstención no es un camino, es inacción y permite que un Gobierno sin respaldo popular siga monopolizando las instancias de representatividad y poder en nuestro país", defendió Torrealba al saberse bajo una lluvia de críticas procedente del sector mayoritario de la oposición.
El chavismo ha adelantado para mayo las elecciones parlamentarias (tradicionalmente en diciembre) y ha programado las regionales para pasar página del megafraude del año pasado, más la consiguiente represión salvaje contra dirigentes, testigos electorales y activistas. La estrategia del Palacio de Miraflores no es sólo pasar página, también sacudir al mundo opositor.
"Hay unos compañeros en la Plataforma Unitaria que creo están más preocupados en mantener el statu quo de funcionamiento que en abrir camino en este país. Después de meses que han pasado desde las elecciones la gente pregunta qué vamos a hacer", disparó Capriles, en el ojo del huracán en cuanto se negocia su rehabilitación como candidato y el uso de una tarjeta electoral para presentar candidatos para las elecciones. Capriles aparece desde febrero como rehabilitado electoralmente en la web de la Contraloría General del Estado, aunque en su equipo político se asegura que la inhabilitación permanece en pie.
La Plataforma Unitaria, que aglutina a la dirigencia opositora, reaccionó al instante: "La falta absoluta de garantías electorales y políticas hace imposible nuestra participación. Rechazamos con firmeza el llamado a votar a ciegas". Ninguno de los dirigentes de la Plataforma se hizo presente en la constitución de la Red Decide, entre otras cosas porque están encarcelados, en el exilio o en la clandestinidad en su inmensa mayoría.
"No considero que haya una ruptura de la oposición democrática, pues todos quienes conforman esta Red Decide, que son pocos, pero hacen ruido al tener el aparato de propaganda oficial detrás de ellos, son los mismos que intentaron sabotear la primaria de 2023 y jamás acompañaron ni antes, ni durante ni después, a María Corina Machado y Edmundo González Urrutia en la campaña de 2024 y en la exigencia de respeto al voto de los venezolanos. Lo que está ocurriendo ahora es la confirmación de un pequeño grupo que durante un buen tiempo dijo oponerse al régimen chavista y que ahora muestran su verdadera intención: el mantenimiento del statu quo", explica para EL MUNDO el analista Walter Molina.
"Votar o no votar es un falso dilema, porque votar en estas condiciones no necesariamente te conduce a un cambio político, que es la aspiración que tiene la gran mayoría. Es una agenda que beneficia a Maduro y por eso convocó las elecciones a toda velocidad sin haber publicado los resultados del 28 de julio", precisa para este periódico Carmen Beatriz Fernández, analista y especialista en ciberpolítica.
Si algo une a buena parte de los presentes en el acto de presentación en Caracas de Decide es su animadversión política a María Corina Machado, líder de la oposición democrática en binomio con el ganador de las elecciones, el diplomático Edmundo González, además de la militancia en el sector ultramoderado de los demócratas.
"El trasfondo es una lucha por el control de la oposición, hay una mezcla de personas con malas intenciones, otras con aspiraciones económicas, amenazas en su contra y dirigentes con buenas intenciones tal vez instrumentalizados. Los venezolanos no tienen hoy intención de participar cuando no hay respuesta a lo sucedido el 28 de julio. Hay muchos vacíos estratégicos a los que tiene que responder este grupo", detalla el analista Luis Peche.
