Un turista español, de Bizkaia, ha resultado herido de gravedad en un ataque con arma blanca en el monumento al Holocausto de Berlín. El español, de 30 años, ha sido atendido inmediatamente y, aunque tuvo que ser operado, su vida está fuera de peligro. La conmoción, sin embargo, ha sido enorme en este país, que ha vivido en las últimas semanas ataques mortales a manos de refugiados. El hecho de que la agresión se produjera, en este ocasión, en el monumento a los judíos asesinados de Europa y a dos días de la celebración de elecciones generales, ha desatado las alarmas.
El ministro de Asuntos de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha asegurado que el ciudadano español de 30 años que resultó herido de gravedad al ser apuñalado con un cuchillo junto al monumento a las víctimas del Holocausto en Berlín "evoluciona favorablemente dentro de la gravedad".
La policía de Berlín acordonó la zona y pudo detener al presunto autor más tarde esa misma noche. El hombre no opuso resistencia durante su detención, según informó un portavoz de la policía. El arma del crimen aún no ha sido encontrada.
Según el comunicado conjunto de la Fiscalía y la Policía de Berlín, el detenido, tal y como adelantaron medios alemanes previamente, es un sirio que, "al parecer, llegó a Alemania en 2023 como refugiado menor no acompañado y solicitó asilo", que le fue otorgado. Por tanto residía "legalmente en Alemania", en concreto en la ciudad oriental de Leipzig.
De acuerdo con las pesquisas sobre el ataque, "existen presuntas conexiones con el conflicto de Oriente Medio", explican la Policía y la Fiscalía. Según se sabe hasta ahora, en particular por las declaraciones del acusado a la Policía, el atacante "habría estado planeando durante varias semanas matar judíos".
En la mochila del sospechoso, los investigadores encontraron un Corán, un libro de oraciones y un cuchillo de caza, que supuestamente era el arma homicida. Hasta ahora no hay conexiones con organizaciones islamistas.
Sangre en las manos al ser detenido
El sospechoso tenía "sangre en las manos", declaró el portavoz de la policía, Florian Nath, en el lugar de los hechos. "Es probablemente el sospechoso que atacó al español aquí en el Memorial", añadió.
El ataque se produjo alrededor de las 18:00 en pleno centro de Berlín, cerca de la embajada de Estados Unidos y de la puerta de Brandemburgo. No se encontró el arma con el que se cometió el asalto, pero la policía cree que fue con un cuchillo.
La reportera de la cadena RBB Kerstin Breinig informó de que dos hombres se habían acercado en el campo de estelas del monumento conmemorativo cuando, de repente, uno de ellos se echó a llorar. También describió en Tagesschau 24 los detalles de la detención del presunto autor por parte de la policía.
El ataque tuvo lugar en la parte norte del monumento a los judíos asesinados de Europa, en la calle Behrenstraße. En el lado opuesto se encuentra la embajada de Estados Unidos. No está claro si el acto está relacionado con la embajada estadounidense o con el propio monumento.
El monumento al Holocausto del arquitecto Peter Eisenman fue inaugurado en mayo de 2005. Con el campo de estelas y un centro de información subterráneo, la capital alemana recuerda en las inmediaciones de la Puerta de Brandemburgo a los cerca de seis millones de judíos asesinados bajo el régimen nacionalsocialista.
Los investigadores no pudieron comentar en lo inmediato sobre la causa del ataque ni su posible relación con el Memorial, inaugurado en 2005 para conmemorar a los millones de judíos asesinados por los nazis durante el Tercer Reich.
"No tenemos idea de cuál fue el motivo", insistió el portavoz de la policía. La víctima recibió "varios golpes en la parte superior del cuerpo", subrayó. La policía detalló que el español fue trasladado al hospital para ser operado y que se encuentra "estable".
En vísperas de las elecciones
El ataque se produce en vísperas de las elecciones legislativas en el país, donde los sondeos sitúan al partido de extrema derecha AfD en segunda posición detrás de los conservadores.
Durante la campaña se produjeron varios ataques con cuchillo y atropellos múltiples que conmocionaron al país.
En enero, un niño y un adulto murieron tras ser atacados con cuchillo en un parque en Aschaffenburg, en el sur de Alemania.
A menos de diez días de las elecciones, otro atropello múltiple ocurrido en Múnich dejó dos muertos, una mujer y su hija de dos años.
El principal sospechoso del ataque es un afgano que, según las autoridades, tenía una "orientación islamista".
Tras el atropello, el jefe del gobierno, el socialdemócrata Olaf Scholz, afirmó que el atacante debía ser castigado y tenía que "abandonar el país".
El tema de la inmigración ha centrado gran parte de la campaña electoral en el país. Los últimos sondeos sitúan al candidato conservador del partido CDU, Friedrich Merz, en primer lugar.
El partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) registraría también un importante avance y algunas encuestas proyectan que pueda alcanzar un 20% de los votos, justo detrás de los conservadores que obtendrían un 30%.