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África

Al menos 78 mineros ilegales muertos en una mina de oro abandonada en Sudáfrica

Los trabajadores que están siendo ahora rescatados pasaron meses bajo tierra en condiciones infrahumanas y sin apenas suministros de alimentos y agua

Varios de los mineros ilegales rescatados del subsuelo en Stilfontein, de donde se han extraído ya 78 cuerpos sin vida.
Varios de los mineros ilegales rescatados del subsuelo en Stilfontein, de donde se han extraído ya 78 cuerpos sin vida.KIM LUDBROOKEFE
Actualizado

Al menos 78 cuerpos de mineros clandestinos muertos han sido ya extraídos en los últimos dos días de una mina de oro abandonada en el noreste de Sudáfrica, en la localidad de Stilfontein, según ha anunciado este miércoles la policía, que tiene el lugar cercado desde hace meses para desalojar a los trabajadores.

"En el segundo día de las operaciones, 106 mineros ilegales fueron rescatados y detenidos por explotación minera ilegal. 51 fueron declarados muertos", precisó en un comunicado la policía, que ya había recuperado los restos de nueve personas en el primer día de la intervención.

El dispositivo para descender al fondo de la mina, de una profundidad de 2,6 kilómetros, estaba en pleno funcionamiento el miércoles en estas instalaciones de Stilfontein, a unos 150 kilómetros al suroeste de Johannesburgo.

Está previsto que la operación dure un total de 10 días para desenterrar a un número indeterminado de zama zamas, como se conoce en Sudáfrica a los mineros ilegales, informa AFP.

Desde el mes de agosto, más de 1.500 mineros clandestinos, la mayoría extranjeros, han sido detenidos en el lugar desde agosto. Entre ellos, "121 mineros ilegales fueron ya expulsados, de los cuales 80 son mozambiqueños, 30 sothos, 10 zimbabuenses y uno de Malaui", detallaron las autoridades sudafricanas.

El acceso a la mina está acordonado por la policía desde hace meses, en el marco de un operativo para arrestar a cientos de mineros clandestinos. Los zama zamas suelen venir de otros países para trabajar en minas sin permisos en Sudáfrica.

Sus actividades están mal vistas tanto por las empresas mineras como por los habitantes locales, que las asocian con un aumento de la delincuencia.

Las autoridades ignoran todavía cuántos mineros ilegales podrían estar esperando a ser rescatados tras pasar más de dos meses bajo tierra en la mina de oro, donde esperan rodeados del olor a "cuerpos en descomposición", relató un especialista en rescates voluntario, informa Efe.

"La gente que está bajo tierra se está peleando por ser rescatada primero (...) El lugar huele a cuerpos en descomposición", explicó este miércoles a una emisora de radio local uno de los rescatistas voluntarios que están ayudando a una empresa especializada en la operación de rescate lanzada este lunes, que ha permitido extraer hasta el momento casi 80 cadáveres del subsuelo.

Aunque las autoridades sospechan que cientos de personas permanecen en la mina, "no es fácil decir cuánta gente hay bajo tierra debido a las distancias de los túneles que conducen a varios pozos", añadió el rescatista, con experiencia personal y familiar en la minería ilegal.

El rescate se está llevando a cabo con una grúa que hace descender una jaula una vez cada hora en una operación que tendrá un coste total estimado de 12 millones de rands sudafricanos (algo más de 610.000 euros), según las autoridades nacionales.

La portavoz policial Athlenda Mathe detalló que, desde agosto de 2024 y hasta el pasado 12 de enero, más de 1.576 mineros ilegales fueron detenidos y 1.540 siguen bajo custodia policial, incluyendo 997 mozambiqueños, 427 zimbabuenses, 118 lesotenses, 21 sudafricanos y un malauí, entre otros.

De ellos, 121 han sido ya deportados a sus países y 46 han sido declarados culpables de minería ilegal y de violar las leyes migratorias del país, señaló Mathe.

Se cree que son cientos los mineros ilegales, conocidos localmente como zama-zamas (expresión coloquial en lengua zulú que significa "Los que se arriesgan" o "Los que lo intentan de nuevo"), que están atrapados bajo tierra en diferentes pozos de Stilfontein desde hace más de dos meses.

A mediados del pasado octubre la Policía bloqueó el suministro de agua y comida a los mineros para forzar su salida, pero los envíos se reanudaron en diciembre como resultado de una orden judicial y después de la fuerte presión de activistas por los derechos humanos y de miembros de la comunidad local, que también acusaron a la Policía de haber retirado las cuerdas que los mineros usaban para salir.

Los que han salido a la superficie en los últimos meses han afirmado que hombres armados los estaban reteniendo en la mina y se quedaban con la comida enviada, mientras vídeos grabados presuntamente bajo tierra muestran un escenario de horror por la escasez de comida y agua, con un número indeterminado de bolsas con cadáveres y decenas de personas extremadamente delgadas.

La operación de rescate se puso en marcha este lunes en respuesta a un orden emitida el pasado día 10 por el Tribunal Superior de Pretoria tras una petición urgente presentada por un hombre cuyo hermano se encontraba entre los cientos de mineros atrapados.

Esta crisis se enmarca en la operación policial Vala Umgodi ("Cerrar la mina", en zulú), puesta en marcha en diciembre de 2023 para atajar la minería ilegal en el país y que, hasta el pasado mes de noviembre, había propiciado la detención de más de 13.690 sospechosos en siete provincias.

Esta práctica abunda en Sudáfrica con mineros que trabajan en numerosas explotaciones en desuso y abandonadas, sobre todo en la zona de Johannesburgo y alrededores, a las que descienden a menudo con suficientes suministros para permanecer bajo tierra durante meses y así aumentar los beneficios de sus actividades.

Además de los riesgos que conlleva, la minería ilegal hace mella en la economía sudafricana y supone enormes pérdidas de ingresos tanto para el Gobierno como para la industria minera del país.