Rueda ha lanzado un dardo directo a Moncloa. En plena tormenta política por la ruptura de Junts, el presidente de la Xunta ha acusado este lunes a Pedro Sánchez de utilizar la oficialidad del catalán, el gallego y el euskera en la Unión Europea como moneda de cambio para ganar tiempo ante sus socios independentistas. Según Rueda, todo lo que busca con este anuncio es concederle "un poco más de margen, de vida, a Puigdemont", dejando claro que, a su juicio, la prioridad de Sánchez no son las lenguas, sino aferrarse a la supervivencia política en un momento crítico para su partido.
La medida no es nueva. Ya en mayo, el Ejecutivo central intentó llevar la oficialidad de estas lenguas ante la Unión Europea, pero se dio de bruces con la negativa del canciller alemán, Friedrich Merz, uno de los principales opositores. Ahora, tras reunirse en Bruselas, se reabrió esa posibilidad. Pero para Rueda, las expectativas se han enfriado rápido: "Lo anunciaron como un gran acuerdo, como si ya estuviera todo hecho, pero no les duró ni 24 horas. El máximo responsable alemán dijo que no había cambiado su postura. Así que todo lo que intentaba anunciar el Gobierno español no era tal".
Además, Rueda ha reprochado al líder socialista su aparente desinterés por garantizar el estatus oficial del gallego, el euskera y el catalán: "Creo que hay pocas dudas ya de que a Sánchez no le importa en absoluto la oficialidad de estas lenguas".
En Alemania, el asunto se considera secundario y ya han advertido de que no ven factible un reconocimiento a corto plazo. Bruselas observa, España debate, y Rueda insiste: para la Xunta, lo lingüístico no puede transformarse en un instrumento de maniobra política.

