Santiago vivió anoche un viernes marcado por el caos. Dos incendios, declarados casi a la vez, en pleno corazón de la ciudad. El primero saltó poco después de las 21.15 horas en La Pepita Burger, una concurrida hamburguesería situada en el número 3 de la Plaza Galicia. El segundo, apenas unos minutos más tarde, prendió en un vagón de tren que llevaba horas parado en la estación Daniel Castelao.
Nadie entendía qué pasaba. En la plaza, una densa humareda trepaba por las fachadas mientras un amplio dispositivo formado por Bomberos y Policía Local se desplegaba para acordonar la zona, cortar el tráfico y refrigerar el escenario. La situación se dio por controlada pasada la medianoche. Aunque todavía se desconoce el motivo que desencadenó la combustión, las primeras pesquisas apuntan a una fuga de gas y se ha podido determinar que el fuego tuvo su origen en la parrilla del local. El incendio ha provocado importantes daños en el establecimiento y ha dejado completamente inservible la cocina del restaurante, según ha adelantado Europa Press.
Mientras tanto, en la estación Santiago de Compostela-Daniel Castelao, otro frente se abría. Un vagón ardiendo, parado en vía muerta, sin pasajeros dentro pero con llamas lo bastante vistosas como para disparar todas las alarmas. Los bomberos lo sofocaron rápido, casi con discreción, pero la coincidencia puso nerviosa a buena parte de la ciudad. Tras haber contenido el alcance de las llamas, se dio parte de que el suceso tuvo lugar a consecuencia de una avería eléctrica. El accidente provocó importantes retrasos en algunas líneas.
Si bien no hubo que lamentar ningún incidente mayor en el incendio originado en el interior de la hamburguesería La Pepita, una persona tuvo que ser trasladada al hospital tras sufrir graves quemaduras a consecuencia del vagón que ardió el viernes por la noche en la estación de Santiago. Por el momento, no ha trascendido la identidad de la persona afectada y se desconoce si era un trabajador del complejo ferroviario o un miembro del equipo de extinción. Resulta improbable que se trate de un pasajero, ya que en ese momento el tren se encontraba fuera de servicio y ya había permanecido largo tiempo sin pasajeros en su interior.


