ENERGÍA
Ahorro energético

Empresas más coordinadas y con metas realistas

El reajuste de las estrategias energéticas de las compañías está ayudando a reducir gastos y emisiones. Para afrontar esta transición, cada vez más organizaciones demandan especialistas en eficiencia.

Empresas más coordinadas y con metas realistas
Actualizado

El mundo corporativo sigue avanzando en sostenibilidad y eficiencia energética, pero todavía debe resolver algunas cuestiones para acelerar su transformación.

Los logros tecnológicos, las novedades en el ámbito de la financiación y una creciente presión regulatoria están llamados a impactar en los sistemas energéticos durante la próxima década.

Ana Herrero, directora de Transformación Sostenible de la asociación Forética, advierte que una estrategia empresarial exitosa en este contexto demanda, ineludiblemente, la colaboración entre los diferentes actores a lo largo de la cadena de valor: «Cada compañía debe entender su posición en el sistema energético, hallar soluciones y clarificar los roles y las responsabilidades para una transición fluida, gestionando sus impactos sociales y ambientales. Sólo así se promoverá una transición verde y justa».

En Forética aclaran que conseguir el objetivo de las cero emisiones netas (net zero) en 2050 requiere planificar previamente unas metas intermedias de reducción de emisiones, con acciones y objetivos.

Las auditorías energéticas se vuelven imprescindibles para establecer puntos de arranque realistas: «Así se conoce qué camino tomar y se marcan, en consecuencia, objetivos más concretos y ambiciosos, pero alcanzables», señalan desde la asociación.

Actualmente, las soluciones tecnológicas están favoreciendo la transición energética de las compañías, destacando el uso de sensores inteligentes o sistemas de monitoreo, automatización y control, así como de redes más eficientes y edificios más sostenibles o el impulso del autoconsumo.

En este sentido, desde Eranovum corroboran que esta opción ha crecido mucho en España desde la derogación en 2018 del denominado impuesto al sol, con más de 16.000 instalaciones industriales colocadas en 2023.

«Con ellas se puede cubrir el 40% del consumo energético, dependiendo de la ubicación y los hábitos de consumo», aseguran desde esta compañía, que ofrece sistemas fotovoltaicos de autoconsumo para empresas.

tiempos favorables

Por todos los factores anteriores, Jorge García, experto en Energía en la consultora Global Factor, considera que la eficiencia energética está experimentando su mayor revolución en España de las últimas décadas, aupada por la entrada en vigor del Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) en 2023.

Las empresas monetizan así su ahorro energético más rápido y, muchas veces, reducen hasta la mitad los periodos de amortización.

«Muchos de nuestros clientes industriales se están animando a retomar inversiones en eficiencia energética, pues entienden que es momento de adelantar inversiones debido al gran desacople entre oferta y demanda de CAE, que provoca que los ahorros de energía se estén pagando a precios muy altos», explica García.

Así pues, el mundo corporativo está tomando cartas en el asunto, destacando en el ámbito de la energía eléctrica la sustitución de compresores convencionales por otros de regulación variable y en el de la térmica, la instalación de sistemas de recuperación de calor de proceso.

En los sectores residencial y terciario, los ejes estrella son la iluminación y la climatización. «Cambiar luminarias convencionales por otras LED requiere una inversión baja y tiene un retorno corto, lo que la convierte en una medida interesante. En climatización triunfa la sustitución de calderas de gas por bombas de calor eléctricas», agrega el consultor.

Pese a los avances, una tarea pendiente es la renovación de la envolvente térmica de los edificios, actuación con un ahorro energético anual modesto y una vida útil muy larga, que se ve penalizada por el modo en el que se realiza el cálculo para obtener el CAE, a partir del ahorro energético logrado en un un año.

puestos digitales

El trabajo en remoto y la digitalización de los procesos tienen un peso muy destacado en la contribución del mundo corporativo al ahorro energético.

Marta Tomás, directora de Desarrollo Corporativo del Pacto Mundial de la ONU en España, explica que las soluciones que facilitan los puestos de trabajo digitales suponen una gran palanca de impulso hacia la sostenibilidad, tanto a escala interna como externa: «La digitalización es una herramienta muy poderosa para ayudar a las empresas a ser más sostenibles y resilientes, pues con esas soluciones se reduce la huella de carbono, se mejora la eficiencia energética y se ayuda a avanzar hacia los objetivos de sostenibilidad».

Entre las principales ventajas de los puestos virtuales, Tomás destaca que proporcionan una solución eficiente y sostenible para centralizar la gestión en el ámbito tecnológico, permitiendo el acceso a los puestos de trabajo desde cualquier lugar y dispositivo, las 24 horas del día.

«Al disminuir la necesidad de equipos físicos de alto rendimiento y prolongar la vida útil de los terminales existentes, se reduce significativamente el consumo de energía y hardware y se disminuye el impacto ambiental relacionado con la fabricación y eliminación de dispositivos electrónicos, fomentando un uso responsable de los recursos tecnológicos».

Y por si fuera poco, el trabajo flexible también reduce los desplazamientos y, con ello, las emisiones de CO2.

nuevos perfiles

La transición energética también tiene un impacto claro en el mercado laboral. Desde AdQualis Human Results, firma de headhunting, señalan que la digitalización y la automatización en la generación, la distribución y el consumo de energía están impulsando la demanda de profesionales especializados en las nuevas tecnologías emergentes.

«Sectores como la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas y la automatización están generando una alta demanda de expertos en datos, ciberseguridad y desarrollo de software.

Asimismo, la expansión de las redes inteligentes (smart grids) requiere expertos que dominen las infraestructuras energéticas y las tecnologías digitales para gestionar y optimizar redes cada vez más descentralizadas», detallan.

Por otro lado, la adopción de tecnologías energéticas sostenibles y la reducción de emisiones está impulsando la capacitación en sostenibilidad, pues las empresas necesitan más profesionales con habilidades en gestión de proyectos sostenibles y economía circular.

Y la lucha contra el cambio climático también está generando una alta demanda de expertos en regulación energética, cumplimiento normativo y consultoría en sostenibilidad.

También existe un fuerte componente de movilidad internacional de los profesionales demandados, pues muchos proyectos energéticos de gran escala se desarrollan en diferentes partes del mundo.

Las empresas buscan, en definitiva, diversificar geográficamente sus operaciones y para conseguirlo fichan a directivos con experiencia internacional.

Pero saber gestionar proyectos globales y operar en mercados internacionales no es el único requisito esencial en este nuevo terreno de juego laboral.

El sector energético está afrontando una profunda transformación con la irrupción de nuevas tecnologías como el hidrógeno verde, las baterías y los centros de datos, lo que está provocando una importante reconfiguración de las estructuras organizativas.

«Está creciendo significativamente la demanda de perfiles directivos estratégicos que lideren el proceso de transformación y también se demandan profesionales con experiencia en fusiones y adquisiciones (M&A) y en financiación de proyectos (project finance), capaces también de desarrollar nuevas líneas de negocio y gestionar su expansión internacional», exponen desde la firma de recursos humanos Catenon.