Ofrecer a los pacientes de cáncer más calidad de vida durante más tiempo. Hacia este objetivo van dirigidas las investigaciones de la comunidad científica, mientras se confía en que estas, a su vez, marquen el camino para encontrar la ansiada curación total. A nivel nacional, una de las organizaciones que más ha trabajado en este sentido ha sido la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), que este 2026 celebra su 50º aniversario y, como cada año con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, presentó recientemente el informe Las cifras del cáncer en España 2026, elaborado junto a la Red Española de Registros de Cáncer (Redecan).
Las estimaciones, realizadas cruzando los datos propios de Redecan con los del Instituto Nacional de Estadística (INE) y los de la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) (perteneciente a la Organización Mundial de la Salud, OMS), indican un ligero aumento de la incidencia del 2%: el número de cánceres diagnosticados en España alcanzará en 2026 los 301.884 casos, por los 296.103 de 2025, rebasando por primera vez la barrera de los 300.000. De igual forma, como remarcó Javier de Castro, jefe de sección del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario La Paz de Madrid y presidente de SEOM, «es muy posible que se superen los 350.000 casos en el año 2050».
Pero este aumento, que no es ni mucho menos una noticia positiva, se explica principalmente por la mayor eficacia en los métodos de diagnóstico. También hay que tener en cuenta la mejora de las condiciones de vida de los pacientes y los nuevos y exitosos tratamientos. «Los avances conseguidos hacen que el pronóstico limitado que tenían la mayoría de los pacientes con cáncer hace cinco décadas se haya revertido y que actualmente tengan una supervivencia más prolongada», destacó Castro. «El objetivo actual no es sólo vivir más, sino mejor, con menos toxicidad, más atención a los efectos a largo plazo y más apoyo a los supervivientes».
Un nuevo significado
El oncólogo recalcó que la presentación del citado informe representa el pistoletazo de salida de la campaña 50 años cambiando el significado del cáncer, que pretende poner en valor la labor de los investigadores a la hora de mejorar la supervivencia y calidad de vida de los pacientes. Como también explicó, el escenario elegido para la presentación de dicha campaña no fue casual: «Cada año buscamos un lugar emblemático y este año hemos escogido el Instituto Cervantes porque creemos que podemos cambiar el significado de la palabra cáncer. Hace unos años podría ser sinónimo de condena y hoy, con los resultados que tenemos, no tiene por qué serlo».
Tras proyectar un vídeo promocional de esta iniciativa impulsada por SEOM, con la que la organización pretende conseguir grandes avances en la investigación del cáncer a lo largo del año, Castro pasó a desgranar a fondo las conclusiones recogidas en el informe. Y no lo hizo solo. Le acompañaron Jaume Galceran, presidente de Redecan entre 2018 y 2025 y recién relevado en el cargo, e Isabel Echevarría, oncóloga en el Hospital Universitario Gregorio Marañón y secretaria científica de SEOM.
Por tipología, los cánceres más frecuentemente diagnosticados en España en 2026 serán, tal como recoge el informe de SEOM y Redecan, los de colon y recto (44.132 nuevos casos), mama (38.318), pulmón (34.908), próstata (34.833) y vejiga urinaria (23.929). Analizados por sexos, el de próstata seguirá siendo el más habitual en los hombres y el de mama en las mujeres. Llama la atención el caso del cáncer de pulmón, que experimenta un descenso significativo en los hombres, mientras que entre las mujeres registra una evolución totalmente opuesta. Esto, como indica el estudio, puede tener una relación estrecha con el tabaquismo: los hombres cada vez fuman menos y las mujeres comenzaron a hacerlo más a partir de los años 70, por lo que ahora se estarían reproduciendo sus consecuencias.
La supervivencia a cinco años tras el diagnóstico de cánceres detectados entre 2013 y 2017, tal como especifica el texto, fue de 57,4% en los hombres y de 65,2% en las mujeres. Esta cifra, según el presidente de SEOM, «es similar a la de los países de nuestro entorno y se estima que se ha duplicado durante los últimos 40 años». Además, prosiguió, no es descartable que, «aunque lentamente, continúe aumentando durante los próximos años gracias a la aplicación de nuevos tratamientos y a una mayor implantación del cribado». Otro de los apartados destacados del texto se centra en la mortalidad. Al igual que a nivel global, se espera que el cáncer termine con 18,3 millones de vidas en 2050, mientras que en España se producirá otro aumento significativo: el informe estima 180.000 muertes, lo que supondría un aumento de más del 50% respecto a las 115.000 de 2022. No obstante, si se tiene en cuenta el número de casos, la tasa de mortalidad seguirá descendiendo progresivamente a lo largo de estos años.
Riesgos y población joven
Entre los factores de riesgo más destacados en el informe, el tabaquismo, el alcohol y la obesidad encabezan la lista de los más evitables. De hecho, el documento hace referencia al Informe Mundial del Cáncer 2014 de la OMS, que ya indicaba que cerca de un tercio de las muertes por cáncer se deben al tabaco, las infecciones, el consumo de bebidas alcohólicas, el sedentarismo y las dietas inadecuadas, especialmente, las que carecen de frutas y verduras.
Precisamente, la dieta es una de las cuestiones que más se relacionan con el aumento de los casos en un segmento de la población que antes se consideraba, por norma general, fuera de peligro: el de los adultos jóvenes. En la alimentación de este grupo, como lamentó la doctora Echevarría, hay una mayor presencia de ultraprocesados. A ellos se añaden «factores ambientales» que también podrían resultar decisivos, como la exposición a la contaminación y la polución en las grandes ciudades. También hay que tener en cuenta que, como recordó la experta, «el cáncer de mama es el más frecuente en las mujeres jóvenes, de ahí que en este segmento de la población haya un mayor aumento».
Junto con los tumores de mama, según enumeró Galceran, «los de colon, páncreas, estómago, testículo o endometrio son los más comunes en adultos jóvenes». Asimismo, añadió otro factor de riesgo a los ya comentados para este segmento social: «El uso excesivo de antibióticos». Castro añadió más información sobre este factor, al explicar que su consumo «altera la microbiota intestinal», clave en la regulación del sistema inmune y mecanismo de defensa natural contra las células cancerosas.
Las previsiones de Redecan indican que este año se diagnosticarán más de 8.000 cánceres en adultos jóvenes en España, unos 3.400 en hombres y otros 4.800 en mujeres. «El cáncer de mama representará el 20,5% y el de tiroides, el 13,4%» puntualizó Galceran. En su opinión, «el aumento es muy ligero en número de casos», pero alertó de la importancia que tiene de cara al futuro, ya que «puede reflejar un crecimiento importante en proyección».
Teniendo en cuenta la precocidad de algunos casos, en el turno de preguntas surgió el debate sobre la posibilidad de reducir la edad en los programas de cribado de algunos tipos de cáncer. Echevarría no dudó en señalarlo como uno de los factores clave para la supervivencia de los pacientes, añadiendo que cada vez es más necesario para «una mayor adherencia de los tratamientos», es decir, para conseguir que estos comiencen cuanto antes y sean lo más efectivos posible.
Entre los programas más relevantes a nivel nacional para mejorar el cribado, Castro destacó el Proyecto Cassandra, centrado en el cáncer de pulmón e ideado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), en colaboración con SEOM y otras instituciones. Su objetivo es reducir la mortalidad por este tipo de tumores a través del cribado con tomografía computarizada de baja dosis, combinando la detección precoz con programas de prevención y abandono del tabaco.
En este sentido, y aunque las edades de cribado sean relativamente avanzadas en muchos casos, desde SEOM están promoviendo la realización de controles para identificar cualquier tipo de predisposición genética al desarrollo del cáncer. Tal como explicó Echevarría, la metodología es simple: «Si se identifica alguna mutación en una persona, se hace el estudio completo familiar para evitar riesgos». En este aspecto, eso sí, Castro recomendó prudencia con los resultados, ya que «una alteración genética no implica que haya que aplicar un tratamiento». Además, añadió, «la lista de alteraciones es cada vez mayor y lo que valía hace tres años, no es suficiente hoy en día».
La mayor incidencia, sumada a la necesidad de un diagnóstico temprano para mejorar la calidad de vida de los pacientes, derivó en la que fue una de las principales denuncias formuladas por Castro: la escasez de oncólogos médicos. «En el momento de la primera visita, necesitamos conocer un historial familiar e interrogar a los pacientes. Eso implica mucho tiempo», expuso el presidente de SEOM. Y añadió: «La oncología, no sólo por el aumento de la incidencia, sino por la prevalencia, es cada vez más necesaria. Es una especialidad compleja que necesita máxima atención».
A la vanguardia
Esta especialidad médica, como recordó el propio Castro durante su exposición inicial, ha permitido que el sistema sanitario en su conjunto haya podido evolucionar hasta convertirse en la «punta de lanza de la medicina del siglo XXI». Además, el presidente de SEOM quiso destacar el papel de España en este proceso, ya que fue el primer país europeo en reconocer la oncología médica como especialidad, en 1978.
Esto ha permitido a la sanidad española situarse a la vanguardia durante todas las etapas por las que ha pasado la oncología: desde el inicio, cuando empezaron a consolidarse las quimioterapias, hasta la llegada de la medicina de precisión basada en las características moleculares de los tumores, pasando por la inmunoterapia, los tratamientos combinados con cirugía o las terapias dirigidas a la cronificación.
De hecho, las noticias más recientes relacionadas con la oncología vuelven a situar a los investigadores españoles como referentes mundiales. Mariano Barbacid, director del Grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), anunció el pasado 27 de enero que había logrado eliminar por completo tumores de páncreas en ratones utilizando una triple terapia. «Se puede hablar de curación, ya que no sólo desaparecieron las células tumorales, sino también el estroma, incluso con volúmenes tumorales grandes», aseguró Barbacid.
Avances como el citado hacen que SEOM y Redecan sean optimistas respecto al futuro y aboguen por evitar el alarmismo. Galceran considera que las cifras «demuestran que la enfermedad se está conteniendo». Castro, por su parte, confía en que la oncología siga evolucionando en España al mismo ritmo del último medio siglo y espera que «dentro de otros 50 años se pueda hablar de tratamientos que lleven a los pacientes a la curación completa».

