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Pedro Sánchez ha arrancado su comparecencia extraordinaria ante el Pleno del Congreso para responder acerca de su débil situación parlamentaria y los casos de corrupción que salpican al Ejecutivo, a su familia y al PSOE atacando frontalmente a la oposición y principalmente a los presidentes de la Comunidad de Madrid y Andalucía. El presidente ha afirmado tajante que "no ha habido en la historia del país un Gobierno tan parlamentario como el que preside" y se ha quejado de sufrir una "oposición destructiva abonada al esperpento y rendida a la ultraderecha". Además ha arremetido contra Junts por su decisión de bloquear a partir de ahora todas las iniciativas gubernamentales y les ha apelado a reconsiderar su decisión "en beneficio de la gente".
En su réplica, el líder de la oposición ha dibujado a un presidente "atrincherado" y "muerto de miedo" ante los casos judiciales que cercan al Gobierno, al PSOE y a su entorno familiar. Y en este sentido, Feijóo le ha advertido: "Llegado el caso, yo no le voy a amnistiar", dejando caer de esta forma su convencimiento de que Pedro Sánchez tiene ante sí un negro futuro judicial.
El presidente en su primera intervención ha mantenido que el país asiste al "colapso político e intelectual de la derecha". "No hay proyecto político", ha dicho, "sino un fracaso", frente a su gestión que ha conseguido que "España funcione". El presidente del Gobierno ha añadido que aguantará hasta 2027 pese a todo y después, ha recalcado, que su posición ante la corrupción es la de "tolerancia cero". Nada más. Ninguno de los casos judiciales que le acechan ha centrado su atención: ni Ábalos ni Koldo ni Cerdán ni su esposa ni su hermano ni el fiscal general ni Leire Díez.
En relación con este asunto, lejos de dar explicaciones, ha asegurado que en España la corrupción "adopta muchas formas" y entre ellas ha situado a "partidos políticos que recortan para beneficiar a algunos". Quizá esto, ha dicho, no sea corrupción contemplada jurídicamente pero "afecta en las aulas, en la sanidad y en el Estado del bienestar que es "el alma de España".
A partir de esa afirmación ha enhebrado los datos de transferencias a las CCAA bajo su mandato -300.000 millones de euros- y los ha comparado con los de la etapa del Gobierno de Mariano Rajoy. "Hemos reforzado lo que otros recortaron y hemos invertido donde otros privatizaron". Por eso, ha añadido, la pregunta que deben hacerse los ciudadanos es "¿por qué los servicios públicos están empeorando?". Y él mismo se ha respondido: "Porque las CCAA están destinando este dinero a las élites".
Esta reflexión le ha dado pie para lanzarse al ataque contra la Comunidad de Madrid. "Hoy uno de cada tres euros del gasto madrileño en salud va a concierto con clínicas privadas", ha afirmado. Isabel Díaz Ayuso, su enemiga íntima, ha entrado así de lleno en el debate. Según Sánchez, para hacerse una ecografía en Madrid hay que "esperar dos años" y "las citas se dan a las tres o las cuatro de la mañana". "Madrid se ha convertido en un casino en el que Quirón siempre gana y los ciudadanos siempre pierden", ha zanjado
A continuación, le ha tocado a Andalucía. Allí el dinero, ha dicho, "no va a contratar sanitarios sino a rebajar los impuestos de las élites y regar con contratos la sanidad privada". El presidente ha insistido en que Moreno Bonilla ha elevado el gasto en conciertos en un 70% y las listas de espera se han disparado: "hay 848.787 andaluces esperando un diagnóstico y 200.000 esperando una intervención". "Esto es lamentable, inmoral e ilegal", ha remachado antes de profundizar en el problema de los cribados de cáncer de mama.
La tercera ha sido la Comunidad Valenciana que, pese a haber recibido 30.000 millones adicionales para reforzar los servicios públicos, ha rebajado, según él, su inversión en sanidad en más de 700 millones. Aragón, Galicia y Castilla y León han cerrado la lista del reproche. "Allí donde gobierna la derecha con la ultraderecha se debilita la sanidad pública porque lo que quieren es que se degrade para que la ciudadanía recurra a la sanidad privada pagándola de su bolsillo", ha afirmado. "Este es el resultado de un plan premeditado de la derecha para hacer negocio con los derechos de la gente", ha acusado.
Sánchez ha finalizado su ataque advirtiendo que exigirá a los gobiernos autonómicos que proporcionen todos los datos referidos a la sanidad para hacerlos públicos. "Defender España no es pasearse con la bandera del aguilucho sino apostar por las escuelas, las residencias, los centros públicos. En definitiva, la España del bienestar. No les dejaremos que la destruyan", ha dicho.
Feijóo: "No cuente con el PP para nada"
Feijóo ha subido a la tribuna para responder al discurso "de oposición" que en su opinión ha hecho Sánchez a quien le ha avisado que "no contará para nada" con el PP. El líder de la oposición ha insistido en que "lo que sucede en España no es sólo una crisis política y moral sino una crisis de horizonte". Ha acusado al Gobierno de "atrincherarse" mientras el país se "paraliza" y los ciudadanos "se empobrecen". "Precariedad vital", ha dicho antes de afirmar que el Gobierno "le ha robado el futuro a millones de jóvenes españoles".
"Hay que tener la cara de cemento armado para amarrarse al sillón y hablar de política de vivienda", ha afirmado Feijóo asegurando que precisamente la Unión Europea es la que pone en duda las políticas de Sánchez en este terreno. "La única emergencia de la que se ocupa usted es la de su hermano", ha contraatacado el líder popular antes de recordar que si alguien bloquea iniciativas legislativas es Sánchez y la Mesa del Congreso dominada por PSOE y Sumar: más de una treintena de proposiciones de ley aprobadas en el Senado con mayoría suficiente para que muchas de ellas salgan adelante.
El líder de los populares ha asegurado que cuando gobierne, será su vicepresidencia primera la que se ocupe de la política de vivienda, algo que ha provocado las risas de Sánchez que da por supuesto que el número dos de ese hipotético Ejecutivo será Santiago Abascal. También ha afirmado que hará una "bajada histórica" de impuestos para los jóvenes que compren una casa. Esa bajada afectará en primer lugar al IVA que descenderá del 10 al 4%.
Después, ha acusado al presidente de "deslealtad" con su partido, con sus socios y con los españoles. Y ha insistido en que su atrincheramiento en el poder se debe a que "está muerto de miedo" ante los casos de corrupción que le rodean. "Usted y su partido están siendo investigados por financiación irregular y blanqueamiento de capitales", ha lanzado antes de advertir: "LLegado el día, yo no le voy a amnistiar".
El jefe de la oposición se ha dirigido a Junts y PNV advirtiéndoles que "cuando el PSOE les meta en la fachosfera se quedarán sin poder, sin principios, sin votantes y sin influencia en Madrid". "Sostienen ustedes a un Gobierno cercado por la corrupción y la cloaca", ha añadido antes de afirmar que ante la situación que vive el país sólo hay dos opciones: "la parálisis o convocar elecciones". "Si está dispuesto a presentarse de nuevo, ¿por qué no convoca ya? Aunque se resista su tiempo se ha acabado".
El Gobierno "más limpio"
En su segunda intervención, Pedro Sánchez ha reprochado a Feijóo no haber hecho "ninguna propuesta útil". Ha calificado su discurso de "vacío" y "vulgar" y ha vuelto a culpar al PP de todos los datos malos que arrastra el país -por ejemplo la tasa de pobreza infantil o la escasez de vivienda protegida-, pese a que el Gobierno de coalición progresista cumple ya siete años. Sánchez se ha zafado de dar explicaciones a cuenta de la corrupción con el argumento de que ya lo ha hecho e insistiendo en que su Gobierno es "el más limpio de la democracia". El presidente cree que los ciudadanos están ya "cansados" de escuchar debates sobre esta cuestión.
Para Sánchez la corrupción es la que se desprende de las políticas del PP allá donde gobiernan y que no es otra que la de "recortar, privatizar y si sale algo sale mal culpar a las víctimas". Nuevamente, el presidente ha disparado contra los líderes autonómicos populares: el primero, el todavía presidente en funciones de la Generalitat valenciana, Carlos Mazón. El segundo, el presidente andaluz, Juanma Moreno y, después, el castellano leonés, Alfonso Fernández Mañueco, y la presidenta de Extremadura, María Guardiola a la que ha dedicado unos cuantos reproches, quizá porque Extremadura está ya en campaña electoral.
Y finalmente, Díaz Ayuso. El "clan Ayuso-Quirón" que, según Sánchez, "se está forrando a costa de todos". El presidente del Gobierno ha dicho ser "comprensivo" y no querer reprochar nada a Feijóo de lo que sucede en Madrid porque ahí, ha dicho, "no pinta nada".
A todos estos ataques, Feijóo ha respondido asegurando que en todas las CCAA, el PP, en las próximas elecciones, ganará al PSOE. Para el líder de la oposición, las intervenciones de Sánchez han sido una sucesión de "milongas".
El presidente ha dicho ser consciente de encabezar un Gobierno en minoría y se ha aferrado al principio de que la legislatura dura cuatro años para asegurar que seguirá en el poder. A la la portavoz de Junts, Míriam Nogueras, le ha recordado que su partido necesita los votos socialistas para sacar adelante sus demandas y ha insistido en que el bloqueo de los de Puigdemont "no conduce a nada".
Al PNV le ha replicado que la "realidad es la que es" y que trabajará con ella porque "no se puede convocar elecciones continuamente hasta que de las urnas salga lo que a cada uno le conviene" y a la portavoz de Podemos, Ione Belarra, le ha puntualizado que "tan importante es la macroeconomía como la microeconomía" y le ha afeado su petición de "reventar" todo y a todos aquellos que no opinan como los morados.
