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Sánchez blande la memoria democrática contra el PP y Vox: "Hay una labor constante de deslegitimación de la democracia"

El Gobierno concederá la nacionalidad a unos 170 descendientes de las brigadas internacionales

Pedro Sánchez entrega un reconocimiento a María Luisa Ramos Barril, superviviente de Mauthausen.
Pedro Sánchez entrega un reconocimiento a María Luisa Ramos Barril, superviviente de Mauthausen.Sergio PérezEfe
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Desde que Pedro Sánchez llegó a La Moncloa, por uno u otro motivo, cada cierto tiempo temas como la dictadura, Franco... vuelven a estar sobre la mesa. En esta ocasión, es el 50 aniversario de la muerte del dictador y de la llegada de la democracia a España. El Ejecutivo decidió conmemorar durante todo este año estas efemérides, pero noviembre es el mes expreso para ello. Y La Moncloa acelera con decisiones políticas -impulsar judicialmente la disolución de la Fundación Francisco Franco- mientras blande la memoria democrática frente al PP y Vox.

"Hay una labor constante de deslegitimación de la democracia y se termina ignorando que en algunos edificios institucionales se torturó hasta el final", ha sido el mensaje que ha lanzado Pedro Sánchez durante su intervención en el acto por el Día de Recuerdo y Homenaje a todas las víctimas del golpe militar, la Guerra y la Dictadura. La alusión no es inocente. Hace sólo unos días, el Gobierno publicó en el BOE la declaración como Lugar de Memoria Democrática la Real Casa de Correos, actual sede de la Presidencia del Gobierno de la Comunidad de Madrid, y que fue convertida en Dirección General de Seguridad durante el régimen franquista. El Ejecutivo autonómico de Isabel Díaz Ayuso va a llevar a la Audiencia Nacional un recurso contencioso-administrativo contra la decisión.

Tras la entrega de 18 declaraciones de reparación y reconocimiento a víctimas y colectivos -entre ellos personalidades destacadas como Federico García Lorca o Luis Buñuel-, Sánchez lamentó los datos de un reciente sondeo del CIS que reflejaba que el 21,3% de los españoles piensa que la dictadura de Franco fue buena o muy buena. Esto es, uno de cada cinco españoles. "Este dato es terrible", ha lamentado Sánchez, para añadir a continuación: "Es el resultado del revisionismo que busca enturbiar nuestra historia, que busca nublar el futuro, a las generaciones más jóvenes, porque son los más jóvenes los que sucumben a este discurso".

La penetración del revisionismo entre los más jóvenes, la imagen que tienen de la época de la dictadura y la información que consumen a través de las redes sociales es un asunto que genera preocupación en el Gobierno. Lleva tiempo en el radar de La Moncloa.

El ministro de Política Territorial y para la Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, se ha referido, precisamente, a la necesidad de que la juventud conozca nuestro pasado reciente, porque "50 o 100 años no son nada" y en este momento "proliferan los mismos mensajes negacionistas, involucionistas, antidemocráticos, viscerales, machistas, racistas y homófobos, que se escucharon en épocas oscuras". Además, ha advertido de que se escuchan "bulos intencionados y discursos que atentan contra el sistema de libertades" y, por tanto, es el momento de realzar la figura de personas que dedicaron su vida "o incluso la perdieron" para que hoy haya democracia.

Hay otra variante clave en esa preocupación de que el revisionismo pueda estar calando entre los jóvenes. Los datos demoscópicos son claros: en los últimos meses se ha acelerado y confirmado la tendencia de que los veinteañeros han abandonado el PSOE y se refugian en Vox.

Tanto el presidente del Gobierno como el ministro Víctor Torres lamentaron que haya "representantes públicos que dicen que el franquismo fue una época de progreso". En este caso, el foco lo apuntan a Vox. Hace un año, un diputado de esta formación en el Congreso defendió que el franquismo fue "una etapa de progreso para lograr la unidad nacional". Otro miembro de este partido en el parlamento de Baleares rememoró en abril el triunfo del bando franquista en la Guerra Civil con un "les deseo un feliz día de la victoria".

Sánchez se presenta como dique para frenar este "revisionismo". "Esta ofensiva no sólo busca falsear la historia, si no sentar las bases para derribar las libertades que tanto nos costó levantar. No vamos a ceder un ápice en la defensa de esas libertades".

El Gobierno ha decidido prolongar las actividades por los 50 años de la muerte de Franco más allá de 2025 y el próximo martes el Consejo de Ministros va a conceder la nacionalidad española a los casi 170 descendientes de los miembros de las brigadas internacionales que lo han solicitado. La Ley 52/2007, conocida como Ley de Memoria Histórica, en su artículo 18 reconoce un modo singularizado la labor de los brigadistas y ampliaba su derecho a la nacionalidad española eliminando el requisito de tener que renunciar a su anterior nacionalidad.

Durante la guerra española, más de 35.000 hombres y mujeres de 53 países distintos, agrupados en las Brigadas Internacionales, acudieron a España en auxilio del gobierno de la II República, según recoge la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales.

Asimismo, el Ejecutivo ha comunicado este viernes a la Fundación Francisco Franco la apertura del proceso para pedir su extinción ante la Justicia, tras concluir que con su actividad hace apología del franquismo, humilla a las víctimas y no persigue fines de interés general.

Listado de homenajeados

Los dieciocho diplomas de reparación han sido concedidos a las siguientes personas y colectivos: Federico García Lorca, María Luisa Ramos Barril, Vicente Rojo Lluch, María Juana Moliner Ruiz, Antonio Menchén Bartolomé, Margot Moles Piña, Manuel Pina Picazo, Diego José Paulino Ventaja Milán, Joaquín Moreno Tormos, Josefina Samper Rojas, Melchor Rodríguez García, Ana Belén Pintado Lucas Torres, Pilar Villora García, Manuel Ciges Aparicio, Ana María Gómez González ("Maruja Mallo"), Cristino Gómez González ("Cristino Mallo"), Luis Buñuel Portolés y las 12 costureras de la fosa de Víznar.