ESPAÑA
Ciencia

La nueva Galicia de la innovación y la tecnología: explosión de empresas y proyectos, de la IA y la robótica a los nuevos fármacos

La región lidera el crecimiento de la inversión en I+D+i, en una apuesta que ha fructificado en una explosión de empresas y proyectos como el Mestrelab de Santiago, referencia puntera en inteligencia artificial y robótica

Uno de los laboratorios de la plataforma de descubrimiento de fármacos Innopharma
Uno de los laboratorios de la plataforma de descubrimiento de fármacos InnopharmaRosa González
Actualizado

La nueva Galicia de la innovación tecnológica comienza en las instalaciones en Santiago de Compostela del Centro de Investigación Mestrelab (CIM), que aspira a actuar como punto neurálgico para una comunidad de tecnólogos y científicos de los sectores digitales y de las ciencias de la vida (química, farmacia, biotecnología, ciencias biomédicas) en la comunidad autónoma. A modo de gran laboratorio en las modalidades seco y húmedo, el CIM facilita un espacio común a otras entidades del ecosistema de investigación e innovación gallego en el campo de la biotecnología y contribuye a acelerar la investigación en los sectores farmacéutico y biotecnológico, con especial atención a tecnologías punteras como la Inteligencia Artificial (IA) y la robótica.

El Centro es uno de los proyectos llamados a dimensionar el ecosistema del I+D+i en Galicia y ejemplo paradigmático de cómo la colaboración público-privada puede generar un impacto económico y social transformador. Su origen se remonta al año 2004, cuando Mestrelab se fundó como una spin-off de la Universidad de Santiago de Compostela especializada en desarrollo de software de procesado y análisis de datos de laboratorio. En dos décadas, su evolución ha sido exponencial hasta posicionarse como la segunda empresa líder mundial en el campo del software de procesamiento y análisis de datos de RMN.

Con sus bases ya asentadas, optó a una convocatoria de ayudas de la Xunta de Galicia, que preside Alfonso Rueda, para la creación de un nuevo centro de investigación empresarial en el ecosistema I+D+i de Galicia. Logró más de cuatro millones de fondos públicos, que sumó a otros tantos de origen privado y, en noviembre de 2024, inauguró el CIM con una inversión total de 9,4 millones. Ahora es la joya de la corona, con impacto en el empleo -de los dos trabajadores iniciales han pasado a los 78 y aspiran a albergar a cerca de 300- y, sobre todo, en potencial de futuro.

Y con todo, el CIM es una pieza más del puzle que se está construyendo desde el Gobierno gallego para potenciar proyectos de I+D+i, por su potencial para asentar empleo, talento y oportunidades tecnológicas en la comunidad. Desde el sector público miran hacia el privado y hacia la investigación y la innovación con un plan que les ha situado, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), como la comunidad donde más creció la inversión en I+D en el año 2023, último analizado.

El apoyo al ecosistema innovador creció un 28% en Galicia, casi el doble que en el conjunto de España, y el número de trabajadores dedicados a la I+D se situó en 13.856, un 12,2% más. Cifras de éxito cuyo impacto más real puede verse echando un vistazo a alguno de estos proyectos.

Basta mirar hacia el citado CIM de Mestrelab, pero también hacia la empresa de diseño de misiones espaciales y fabricación de satélites de transporte UARX Space, la spin-off biotecnológica DIVERSA Technologies, o la plataforma de descubrimiento de fármacos Innopharma, que son algunos de los proyectos que se han beneficiado de las ayudas autonómicas específicas y ejemplos de éxito todo ellos.

Tanto es así, que el Gobierno gallego ha reeditado y ampliado su plan de investigación e innovación y, para 2025-2027, va a invertir 1.310 millones de euros. Priorizará la atención en iniciativas de alto impacto como la biotecnología, las Deep Tech (inteligencia artificial y cuántica) y las tecnologías limpias, y se centrará en atraer y retener el mejor talento investigador y en procurar que el resultado de su trabajo llegue a la sociedad.

«Galicia en general y, en concreto, el ámbito de ciencias de la vida alrededor de Santiago, la Universidad y el Campus Vida ha experimentado un cambio radical, sobre todo derivado de las ayudas de la Xunta», confirma Pablo Álvarez Freire, director del CIM de Mestrelab y firme defensor de que «el ecosistema crezca en Galicia y crezca a nuestro alrededor». Para ello, han abierto su zona de coworking para atraer startups que puedan cooperar con ellos y encarar sus propios proyectos.

La nueva Galicia de la innovación y la tecnología: explosión de empresas y proyectos, de la IA y la robótica a los nuevos fármacos

Álvarez Freire ve un crecimiento «evidente» en el sector, «sobre todo, en la aparición de startups y spin-offs de la Universidad que aportan valor». Desde el CIM, trabajan ya con el centro químico tecnológico Celtarys, que se dedica al desarrollo de herramientas fluorescentes para el descubrimiento de fármacos; el marketplace de química ChemoSapiens, la primera plataforma virtual de Europa centrada en el suministro de componentes a laboratorios y universidades de los sectores químico y biotecnológico; o Bflow, especialista en la creación de chips de microfluídica.

Con el apoyo público garantizado, echan de menos que el entorno privado acompañe también para seguir avanzando en la proyección del sector, de ahí su empeño en «poder evangelizar en el entorno privado para que nos acompañen».

En su caso, está detrás de la puesta en marcha de Bio&Tech Smart Capital, el primer fondo gallego cien por cien privado especializado en biotecnología y ciencias de la vida y, desde el CIM, se empeña en aportarle un perfil de gestión a proyectos que nacen como meramente científicos para garantizarle el éxito cuando salgan al mercado. La base la tienen, con grandes inversiones y grandes figuras como Ángel Carracedo, María José Alonso o Mabel Loza, «que son a día de hoy punta de lanza internacional», pero faltan perfiles de gestión y fondos privados para «traccionar los proyectos de investigación que se han convertido en proyectos de mercado y necesitan crecer».

Uno de esos proyectos referentes es la plataforma de cribado de fármacos y farmacogenómica Innopharma, acreditada como una de las ocho plataformas de alta capacidad del consorcio europeo de infraestructuras de investigación ERIC EU-OPENSCREEN. Liderada desde el CiMUS de la Universidad de Santiago, recibió de la Xunta cinco millones de euros que incrementaron su capacidad y competitividad internacional.

FONDOS «CRÍTICOS»

Mabel Loza, la investigadora principal, explica que permanecer en este consorcio europeo en el que se integraron en 2018 resulta exigente y que estos fondos fueron «críticos» para ampliar la plataforma y adaptarla, para «mantenerse en la vanguardia de la tecnología». Actualizaron el equipamiento científico-técnico, crearon puestos de trabajo especializados (son 40) y ahora están «bien dotados para pasar una nueva auditoría», asegura esta catedrática de Farmacología, de tal forma que podrán seguir contribuyendo a que nuevos fármacos lleguen a los pacientes.

Ofrecen su apoyo en la generación de productos y servicios orientados a la salud a los grupos de investigación biomédica del sistema universitario de Galicia, a los tres institutos de investigación sanitaria y a la comunidad científica. O, dicho de otra forma, aúnan fuerzas para el posicionamiento global de Galicia en el sector.

«El ecosistema de biotecnología de Galicia ha pasado de estar a la cola a la segunda o tercera posición en creación de nuevas empresas en 15 años», afirma Loza, y ese papel potenciador de la investigación farmacéutica cruza fronteras, como se pudo ver con el proyecto para el primer fármaco oral para el tratamiento etiológico de las causas de la covid-19 en España, que se ensayó en Galicia y Cataluña.

Otros ejemplos. En el consorcio ERIC EU-PENSCREEN han puesto a punto una nueva técnica innovadora, el cell painting, un ensayo en el que se tiñe la célula de colorantes para marcar diferentes componentes y poder observar la acción completa de cada fármaco, algo muy útil para predicciones terapéuticas y de reacciones adversas. Tras la última inyección de fondos autonómicos, han creado una quimioteca pública española, una biblioteca de compuestos químicos procedentes de grupos académicos que permita potenciar la búsqueda de nuevos fármacos.

Con esta financiación, también lograron ampliar su sistema de gestión de compuestos con una infraestructura y un laboratorio nuevo automatizado, único en España, junto con los profesionales altamente especializados requeridos para la puesta a punto. Esta infraestructura permite albergar la colección de más de 200.000 compuestos químicos, posibles fármacos para el desarrollo de proyectos, unas capacidades que han propiciado acuerdos con decenas de colaboradores de todo el mundo.

Todos son pequeños pasos, pero que sumados aumentan la capacidad del sistema de I+D+i gallego para el descubrimiento temprano y desarrollo de fármacos y fortalece el sistema sanitario gallego con infraestructuras necesarias para acelerar la llegada de nuevos fármacos, aprovechando los datos y las predicciones sobre los mismos mediante Inteligencia Artificial. Así, por ejemplo, «cuando hay una urgencia como la covid-19, puedes acelerar el proceso de cribado de nuevos fármacos», pues tienen capacidades automatizadas para poder hacer un millón de compuestos en un mes.