ESPAÑA
Política

El Ministerio de los líos, de Ábalos a Puente, entre acusaciones desmentidas

Frente a las incidencias y el caos ferroviario, el ministro ha esgrimido sus propias tesis sobre las causas, abriendo polémicas que se suman a las que le persiguen por su predecesor

El ministro de Transportes, Óscar Puente, en un tren.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, en un tren.Ministerio de Transportes
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Pese a que ya acumulaba una larga trayectoria política como alcalde de Valladolid, fue en septiembre de 2023 cuando Óscar Puente saltó al primer plano del foco mediático. Pedro Sánchez le encargó dar la réplica a Alberto Núñez Feijóo en el debate de investidura del popular y su duro discurso le brindó protagonismo. Además, el incidente en que se vio involucrado en aquellos días -un pasajero le increpó en un tren y obligó a retrasar el trayecto- terminó de elevar su fama. Dos meses después, Sánchez le puso al frente de una de las carteras con más peso del Ejecutivo y, desde entonces, Transportes ha sido foco de polémicas, amplificadas por el propio perfil del ministro.

La mayoría de ellas, originadas por una situación de caos en la red ferroviaria como la de ayer. Fue Puente quien, a última hora del domingo, anunció que por "un acto de grave sabotaje" habría una "afectación muy seria" en la circulación de los trenes. La advertencia de colapso se cumplió, con 10.700 viajeros afectados. Sin embargo, desde Renfe, empresa pública adscrita a Transportes, apuntaron a un segundo incidente como causa del caos: "De manera sobrevenida y cuando todos los trenes circulaban, un tren de Iryo ha tenido un enganchón arrastrando la catenaria". Ambas tesis esgrimidas desde Transportes fueron cuestionadas: un robo de cable es la principal hipótesis con la que trabaja la Guardia Civil -los investigadores ven el "sabotaje" como "poco probable"- e Iryo negó que su tren arrastrara la catenaria -"no tenía tensión antes de reanudar la marcha"-.

También fueron dos incidentes sin "ninguna relación" los que colapsaron el transporte ferroviario el pasado octubre. La imagen de un tren descarrilado en la estación de Chamartín (Madrid) volvió a poner el foco en Puente en busca de explicaciones y responsabilidades, pero el ministro aseguró que ese no era el origen de la paralización del servicio que se vivió en aquellas horas. "Este hecho es muy grave y está bajo investigación, pero no es el que produce el caos. Una persona amenazó con tirarse a las vías y hubo que cortar la tensión de catenaria. La cuestión del descarrilamiento no tiene nada que ver", aseguró en una entrevista en TVE.

Puente también esgrimió su propia tesis ante las sucesivas incidencias que acumuló la red ferroviaria el pasado verano, y que alcanzaron su punto álgido -de viralidad- cuando viajeros reventaron las ventanillas de un tren tras casi dos horas detenidos en un túnel. Puente señaló que la causa de esos incidentes recurrentes eran las inversiones que se estaban ejecutando para mejorar la infraestructura -como la reforma de la estación de Chamartín-. "Hasta ese momento [que las obras terminen] vamos a sufrir, pido paciencia y comprensión", afirmó el ministro, justificando que el caos no se originaba "por falta de inversión ni porque [estuviera] con las manos cruzadas". Puente dejó entonces una frase que ayer volvían a reprocharle desde la oposición: "El tren vive en España el mejor momento de su historia".

Coincidió además que en aquellas fechas, un 23 de agosto, el ministro dio a conocer el resultado de la auditoría que él mismo había encargado para estudiar posibles irregularidades en el mandato de José Luis Ábalos. El caso Koldo y la vinculación de su predecesor con la trama persiguen a Puente, con instituciones adscritas a su Ministerio señaladas en la causa: Adif, Puertos, Ineco... El actual ministro no ha eludido esa polémica, y la auditoría que encargó apuntó a que, bajo tutela de Ábalos, Transportes ejecutó movimientos sospechosos de corrupción.

Más allá de trenes y tramas, Puente dejó su impronta cuando en mayo de 2024 sugirió que el presidente argentino, Javier Milei, "ingirió sustancias", lo cual desató un choque diplomático que terminó con España retirando a su embajadora de Buenos Aires. En esas mismas fechas se produjo otro incidente ferroviario: un tren quedó detenido en Atocha y sus pasajeros salieron andando por las vías. Y eso, los viajeros bajando del tren, fue lo que originó aquella vez el caos, a juicio de Puente. Lo llamó "efecto bola de nieve": "Los pasajeros se bajan del tren y eso obliga a detener todas las circulaciones de entrada a la estación de Atocha por una cuestión de pura seguridad".