ESPAÑA
Corrupción

Las claves del 'caso mascarillas': cuando la 'beautiful people' acudió a 'salvar' al Ayuntamiento de Madrid

Arranca el juicio casi cinco años después de la estafa: este martes testifican quienes pusieron en contacto a Luceño y Medina con el consistorio de la capital

Luis Medina sale de los juzgados de guardia de Plaza Castilla, en Madrid, en abril de 2022.
Luis Medina sale de los juzgados de guardia de Plaza Castilla, en Madrid, en abril de 2022.JAVIER BARBANCHO
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El que fue el primer gran caso de corrupción vinculado a la compra de mascarillas que salió a la luz -luego se sumaría el caso Koldo- vuelve este martes al foco. La Audiencia Provincial de Madrid celebra desde hoy la vista oral del juicio por el caso mascarillas, que sienta en el banquillo al empresario Alberto Luceño y a su socio Luis Medina -hijo del duque de Feria y de la modelo Naty Abascal-, acusados de haber cobrado seis millones de euros en comisiones por vender material sanitario al Ayuntamiento de Madrid, al que presuntamente estafaron. Anticorrupción pide para ellos 15 y nueve años de cárcel, respectivamente.

LOS HECHOS

En marzo de 2020, "en el peor momento de la pandemia de Covid y con miles de muertos" -según señaló el juez Adolfo Carretero, encargado de las pesquisas del caso-, los investigados "aprovecharon la imperiosa necesidad" que existía entonces de conseguir material sanitario para, por facilitárselo al consistorio de la capital, "obtener el mayor beneficio económico posible". Medina, valiéndose "de su condición de personaje público y famoso" y por su "amistad" con una directora universitaria, consiguió el teléfono de Carlos Martínez-Almeida, primo del alcalde madrileño, quien a su vez intermedió para que se le facilitase el contacto de Elena Collado, coordinadora de Presupuestos del Ayuntamiento -la responsable de compras-. Con Luceño al mando de la negociación, los investigados actuaron como intermediarios para que la Empresa Municipal de Servicios Funerarios y de Cementerios de Madrid adquiriera material sanitario a Leno, una sociedad de Malasia.

LOS CONTRATOS

El Ayuntamiento de la capital, a través de su entidad funeraria, compró al comienzo de la pandemia un millón de mascarillas, 2,5 millones de pares de guantes y 250.000 tests de Covid a esta empresa malaya, en un contrato cuya firma facilitaron Luceño y Medina. El importe de la adquisición ascendió a 11,9 millones de dólares (más de 11,5 millones de euros). Según concluyó el juez Carretero, el precio de los productos se había "inflado" un 60% en el caso de las mascarillas, un 81% en los guantes y un 71% para los tests. Fue de esta forma como los hoy juzgados consiguieron que el contrato les reportara "elevadas comisiones": a Luceño 5,1 millones de dólares y, a Medina, otro millón.

LOS DETALLES DE LA INVESTIGACIÓN

El procedimiento que instruyó el juez Carretero desveló algunos elementos que marcarán el desarrollo del juicio. Uno de ellos fue el comentario que Luceño escribió a Medina en un correo electrónico en el que le adjuntaba el recibo de una transferencia de 750.000 dólares a su favor: "Pa la saca...", le dijo. El documento correspondía al mayor banco de Malasia. Además, el juez acordó, como medida cautelar, embargar los bienes que los investigados adquirieron con el pelotazo: un piso de 1,1 millones, coches de alta gama y relojes de lujo.

QUÉ PIDEN PARA ELLOS

La Fiscalía Anticorrupción solicita 15 años de prisión para Luceño, al que se acusa de estafa agravada continuada (siete años de cárcel), falsedad continuada en documento mercantil (dos años) y falsedad continuada en documento oficial (dos años), además de un posible fraude fiscal (cuatro años). Para Medina pide nueve años de prisión, al atribuirle solamente los dos primeros delitos. Además, la Fiscalía solicita para Luceño una multa de 5,6 millones de euros y una indemnización a la Agencia Tributaria por valor de 1,3 millones. Para Medina, el Ministerio Público pide 450.000 euros de multa. Reclama que los investigados indemnicen al Ayuntamiento de Madrid con 7,9 millones de euros por razón del sobreprecio pagado por la empresa funeraria municipal a la empresa malaya.

EL JUICIO

La vista oral del caso mascarillas, que se retransmitirá por streaming, arranca este martes con la declaración de las testigos María de la Cebosa -la directora universitaria que puso a Medina en contacto con el primo de Almeida- y Matilde García -trabajadora del consistorio que facilitó a los investigados el contacto de la responsable de compras-. En las cinco sesiones siguientes testificarán 18 personas más -entre ellas, el primo del alcalde madrileño y el director de la empresa malaya, San Chin Choo-. Por último, será el 25 de febrero cuando se sienten en el banquillo Luceño y Medina. En el juicio acusarán, además de la Fiscalía Anticorrupción, el Ayuntamiento de la capital, el PSOE madrileño y Más Madrid.