Los nuevos tomos incorporados a la causa que sigue el magistrado Juan Carlos Peinado revelan que Begoña Gómez ordenó a una alto cargo del Gobierno, Cristina Álvarez (directora de Programas de la Secretaría General de Presidencia), que invitara a la empresa Reale Seguros a seguir financiando su polémica cátedra en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). En un mensaje, enviado desde su cuenta personal, Álvarez cierra con una posdata: «Me dice Begoña que te traslade que le encantaría que sigáis como Patronos de la Cátedra, aunque sea con una cantidad inferior. Dispuestos a colaborar con vosotros en lo que necesitéis».
Esa comunicación, que firma Cristina Álvarez, es la misma persona que en otro de los documentos aportados ahora a la causa aparece como María Cristina Álvarez Rodríguez, directora de Programas en la Secretaría General de Presidencia. Otras esposas de presidentes del Gobierno han tenido asesores, pero no vinculados a sus actividades profesionales.
En ese correo electrónico del 8 de febrero de 2024, Álvarez se dirige a Pilar Suárez-Inclán, la directora de Comunicación y Reputación Corporativa de la empresa de seguros Reale, una de las compañías que financiaba la cátedra de Begoña Gómez.
El consejero delegado de Reale Seguros, Ignacio Mariscal, se sentó ante el juez en calidad de testigo para trazar la relación laboral con la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez. Mariscal aseguró que Gómez fue quien contactó con él a través de terceras personas, concretamente un corredor de seguros conocido de Pedro Sánchez, para mantener un encuentro.
Fue a través de una llamada telefónica cuando el consejero de Reale Seguros, de acuerdo con su testimonio, supo que la esposa del presidente del Gobierno tenía interés en conocerle. Era julio de 2020. La cita se produjo en septiembre de ese mismo año y Gómez le solicitó financiación asegurándole que la cátedra se iba a realizar. Esa relación se mantuvo hasta este año, cuando tanto Reale como la Caixa, renunciaron a prolongar su acuerdo.
«La propia Begoña Gómez nos ha llamado para que patrocinemos, pero hemos dicho que no nos es posible». Con esa frase confirmaban su desvinculación, como publicó este diario el pasado abril. Gómez ya había programado para este octubre una nueva edición del máster y los que habían venido patrocinando la cátedra en los últimos cuatro años eran la Fundación la Caixa y Reale Seguros. Con su retirada, dieron el primer golpe al master, que finalmente se canceló tras la explosión del caso, entre recelos de la Complutense y la definitiva falta de alumnos interesados en inscribirse.
Entre la Caixa y Reale habían aportado 120.000 euros a la cátedra en el conjunto de los cuatro años. No son cifras relevantes de su actividad global, aunque sí para la cátedra. Por eso, en el documento incorporado a la causa, esa asesora de Presidencia del Gobierno ofrece incluso una rebaja en la colaboración. Porque un montante testimonial para una gran empresa era fundamental para prolongar la aventura de Begoña Gómez en la Complutense.
El documento tendría valor, también, porque se investiga un tráfico de influencias en este caso, que parecería reforzado en la medida en que desde la propia Moncloa se actuaba como captadores de fondos para la mujer del presidente.
Entre los documentos novedosos, se observa también cómo Begoña Gómez trató el asunto con la Fundación de la Caixa. En concreto, aparece una comunicación a Marc Simón Martínez, subdirector de la entidad. En ese documento aporta las líneas estratégicas de la Cátedra. En las conclusiones, según atestigua un mail que ahora forma parte de las actuaciones que investiga el magistrado Juan Carlos Peinado, pide el presupuesto de 40.000 euros anuales durante cuatro años para su cátedra Transformación Social Competitiva (TSC) de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
«Buenos días Marc, Te mando el doc explicativo de las acciones de la Cátedra y la solicitud de un nuevo presupuesto anual. Quedo a tu disposición para aclarar o añadir la información que consideres necesaria, Gracias». Así se dirige la esposa de Pedro Sánchez a Simó.
Begoña Gómez trazó contacto con la entidad a través del subdirector de la Fundación la Caixa en el año 2018 cuando ella coincidió con miembros de la Caixa, según declaró el propio Marc Simó, en un encuentro sobre pobreza infantil inaugurado por Pedro Sánchez.
«Solicitamos un presupuesto anual de 40.000 euros durante los próximos cuatro años para fortalecer y expandir las iniciativas señaladas. Esto nos ayudaría a alinear las estrategias y recursos con los objetivos a largo plazo, y a garantizar una implementación fluida de nuestras actividades. Agradecemos a la Fundación la Caixa de antemano su consideración y estamos a su disposición para proporcionar cualquier información adicional que pueda necesitarse para su evaluación», recoge el dossier de seis páginas en el que traza las líneas maestras de su polémica cátedra.
En él, la esposa de Sánchez también enumera las bondades de su proyecto y habla de la creación de «248 empleos», entre otras cosas.


