- Política Más Madrid admite que conoció denuncias contra Errejón hace un año y echa a una diputada que acusa al partido de haberlo ignorado
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De todos los partidos salpicados por el tsunami Errejón ninguno se encuentra en una situación tan compleja como Más Madrid. La formación que fundó Íñigo Errejón tras abandonar Podemos atraviesa en las últimas horas la peor crisis de su historia, con sus cargos en shock, actos cancelados, las mínimas explicaciones y acusaciones cruzadas de encubrir denuncias contra el ex diputado que alcanzan ya a la cúpula de la organización. Todo mientras la dirección ya ha admitido que tuvo constancia de un episodio de «agresión» protagonizado por Errejón hace más de un año, algo que por el contrario Sumar niega, lo que deja la pelota en el tejado del partido regional madrileño.
Las reuniones se han sucedido en el núcleo duro de Más Madrid en las últimas horas. El grupo parlamentario mantuvo un tenso encuentro de más de tres horas el jueves, tras conocerse el escándalo que provocó la renuncia de Errejón, y el viernes la dirección celebró un cónclave que se alargó hasta la noche en la que las tiranteces internas desembocaron en el cese de la diputada Loreto Arenillas, ex jefa de gabinete de Errejón, acusada de haber encubierto al que fuera portavoz de Sumar tras la denuncia de una joven, que acusó a Errejón de haberle realizado tocamientos durante un festival en Castellón.
No obstante, Arenillas, que según el partido no quiso dimitir, niega dicho señalamiento y asevera que la actual cúpula de Más Madrid estaba al corriente de estos hechos desde el primer momento. Es más, señaló que puso esta denuncia en conocimiento tanto de la entonces secretaria de Organización, Manuela Bergerot, como de la responsable de feminismos del partido. Hoy Bergerot es la portavoz de Más Madrid en la Asamblea de Madrid y líder de la oposición al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.
Arenillas, según confesó en un comunicado emitido a modo de respuesta tras el anuncio de que su partido decidía destituirla, se considera un «chivo expiatorio» con el que «ocultar» los «errores» cometidos ante el comportamiento de uno de sus principales rostros y no depurar más responsabilidades. La formación, por el contrario, asevera que en cuanto conoció estos hechos en verano de 2023 solicitó a Arenillas que «pusiera a disposición de las víctimas los mecanismos de denuncia» con los que cuenta la organización, pero que ante el silencio de ambas partes «se dio por cerrado el caso» de Castellón.
La situación es delicada a nivel orgánico para Más Madrid, ya que todavía se encuentra evaluando la magnitud del escándalo y a nivel interno no existe una posición concreta y unánime sobre qué pudo fallar para no detectar el caso de Errejón.Tampoco sobre cuánta gente llegó a tener constancia de que su fundador y representante en el Congreso había cometido los actos que esta semana admitió. La «única» denuncia de la que se tenía constancia es la del episodio de Castellón, se asegura desde la cúpula del partido, y aquello coincidió con el proceso de listas de cara a los comicios generales del 23-J. En aquellas semanas de junio, de hecho, Más Madrid confirmó que Errejón formaría parte de la candidatura de Sumar por Madrid. La duda y el sentir que recorre ahora mismo el partido es cuánta gente era conocedora de lo ocurrido cuando se aprobó la inclusión de Errejón en la lista electoral.
El sábado fue Sumar quien aprovechó para descargar responsabilidades sobre Más Madrid, a pesar de que ambos partidos han tratado de defender en las últimas horas la idea de que Errejón no militaba específicamente en sus filas. «Es a Más Madrid a quien le toca dar explicaciones», insinuó el ministro de Cultura y portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, en dirección a su compañera en el Consejo de Ministros, Mónica García, quien, como titular de Sanidad, ya canceló parte de su agenda el viernes y por el momento sólo ha publicado un mensaje en redes sociales en el que dice «no haber sabido hacer lo suficiente» para detectar lo ocurrido antes.




