ESPAÑA
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Los 10 conflictos internacionales de Sánchez: del Aquarius a México, entre divisiones, giros e intereses personales

El personalismo del presidente del Ejecutivo lo ha llevado a bandazos fuera y divisiones en su Gobierno

Javier Milei, presidente de Argentina, en una sesión de las Naciones Unidas.
Javier Milei, presidente de Argentina, en una sesión de las Naciones Unidas.Pamela Smith
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Pedro Sánchez tenía un objetivo cuando llegó al poder: convertir a España en un agente con peso internacional, revitalizar la política exterior, que había languidecido durante años, primero por los ajustes durante la crisis y después porque las prioridades de Mariano Rajoy pasaban por otro lado. Sánchez tenía a su favor el manejo del inglés y el conocimiento de que a España, durante su legislatura, le tocaba la presidencia de turno de la Unión Europea. Sin embargo, en contra tiene su manera de entender la política, un personalismo que pasa por tener claro que la política exterior la decide él junto al ministro José Manuel Albares, pero que ha llevado a giros en estos años del Gobierno que se pueden resumir en diez conflictos.

ITALIA

Pedro Sánchez fue nombrado presidente el 2 de junio de 2018. Sólo una semana después, ya quiso significarse. El día 11, el líder del Partido Socialista dio instrucciones para que se acogiera en un puerto español al barco Aquarius, en el que se encontraban 629 inmigrantes. Previamente Italia, con Matteo Salvini como ministro del Interior, y Malta habían negado el asilo. Seis años después, con Giorgia Meloni al frente del país, Sánchez hace equilibrios entre señalar la tendencia política de la mandataria, hermana política de Santiago Abascal o Javier Milei; y llevarse bien con ella, que recientemente le ha invitado a la cumbre del G-7.

MARRUECOS

España acogió al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, en Logroño y el Gobierno no supo calibrar las consecuencias. Terminó con una crisis diplomática con Marruecos. Sánchez se empleó en restaurarlas con el que es uno de nuestros principales socios comerciales, para ello, cambió la histórica postura de neutralidad sobre el Sáhara, validando el plan de autonomía marroquí para la ex colonia española, y esta semana Marlaska denegaba el asilo a 10 activistas saharauis, lo que ha provocado un choque con sus socios de Gobierno.

ARGELIA

El cambio de postura sobre la ocupación marroquí del Sáhara provocó un nuevo frente: Argelia, sostén de la causa del Polisario y principal suministrador de gas a nuestro país, decidió limitar al mínimo los intercambios, lo que sirvió para que Francia e Italia aprovecharan para adelantar a España.

NICARAGUA

La crisis comenzó después de que, tras la elecciones, el ministro de Asuntos Exteriores denunciara que en el país no había habido "elecciones justas, libres ni competidas", unas declaraciones mucho más rotundas que ahora con Venezuela. El Gobierno del más que autoritario Daniel Ortega decidió entonces impedir el regreso a Managua de la embajadora de España. A la vez, en marzo de 2022 retiró su embajador de Madrid alegando "injerencias" en el ejercicio de sus funciones que le impedían realizar labores diplomáticas.

UCRANIA

La invasión ilegal de Vladimir Putin demostró la división del Gobierno. Mientras la ministra de Defensa, Margarita Robles, intentaba movilizar material para enviar al país; la de Derechos Sociales, Ione Belarra, pedía diálogo. La parte socialista del Gobierno decidió no consultar a sus socios luego el envío de armas.

ISRAEL

El ataque terrorista perpetrado por Hamas provocó la condena de España, como también lo ha hecho desde el principio la incursión israelí en Gaza. Sánchez decidió aprovechar su gira por oriente y su comparecencia en el paso de Rafah para hablar del respeto al Derecho Internacional, lo que provocó la llamada a consultas de la embajadora, que pasó 40 días fuera de Madrid, y el deterioro de las relaciones, más aún tras el reconocimiento de Palestina como Estado, en un gesto rotundo tan alejado de la actualidad en Venezuela. Ese impulso de Sánchez fue en la campaña de las elecciones europeas.

PARAGUAY, PANAMÁ...

En el descuido de las relaciones con Latinoamérica y en riesgo de pérdida de influencia, Albares ha convertido en costumbre lo que era excepcional: ausentarse de tomas de posesión. El ministro, que esta vez sí iba a acompañar al Rey a México, faltó a varias tomas de posesión en estos años: Santiago Peña, Nayib Bukele...

ARGENTINA

Los insultos de Milei a la esposa de Sánchez durante una visita a Madrid provocaron una declaración institucional de Albares. Óscar Puente escaló sugiriendo que el presidente argentina tomaba "sustancias". El conflicto acabó con la retirada de la embajadora en Buenos Aires por primera vez desde 1860.

VENEZUELA

La rotundidad en las actuaciones contra Argentina o Israel choca en comparación a Venezuela. Con amenazas del canciller, dos presos-rehenes españoles y la llamada a consultas de la embajadora en Madrid, Sánchez ha optado por mantener el perfil bajo y ha sido polémica su complicidad en la salida hacia Madrid de Edmundo González, el ganador de las elecciones.

MÉXICO

El cuarto desencuentro con un país de Latinoamérica en seis años de Sánchez en el poder, donde no están claras las líneas de actuación. O donde acaban chocando. Como decía ayer Sánchez, tenía "frustración". Porque este conflicto se da con un Gobierno, en teoría, cercano al español, "progresista".