Minutos después de la aprobación definitiva de la Ley de Amnistía en el Congreso, los diputados de Junts y ERC se fundían en abrazos en el patio para celebrar una "gran victoria del independentismo". Los soberanistas catalanes culminaban un largo camino de 10 meses en el que han logrado forzar a Pedro Sánchez a dar un giro de 180 grados en su política y en sus promesas electorales para intercambiar votos por investidura. Ahora que se ha acabado esa transacción, Junts deja en el aire la estabilidad parlamentaria del Gobierno de coalición y no garantiza que sus siete diputados, matemáticamente imprescindibles para los socialistas, se mantengan leales a la mayoría parlamentaria.
"La amnistía era sólo para la investidura", ha señalado el secretario general de Junts, Jordi Turull, que ha subrayado que ése era el compromiso que el PSOE alcanzó con Carles Puigdemont en Bruselas y que ahora su formación irá "paso a paso" y "votación a votación".
En declaraciones a las afueras del Congreso juntos a sus diputados, tras haber querido asistir en primera persona a la histórica votación, Turull ha indicado que ellos habían cumplido con su parte en el pacto, que era hacer presidente a Sánchez, y que ahora ha sido el PSOE el que "ha cumplido la otra parte", la de aprobar una ley de amnistía para borrar los delitos de los encausados en proceso vinculados con el procés.
A partir de ahora, ha recalcado Junts, el papel de sus siete diputados en el Congreso, determinantes para mantener una mayoría alternativa a PP y Vox, se limitará a respaldar "todo aquello favorable a los intereses de Cataluña" y a rechazar lo que vaya en sentido contrario al autogobierno y a los "ciudadanos de Cataluña". Esta estrategia de no atarse al Gobierno de coalición servirá a Puigdemont para jugar con la presión de sus votos para arrancarle más contrapartidas en el caso de los Presupuestos Generales o para cualquier iniciativa que pretenda sacar adelante.
El secretario general de Junts ha celebrado que han conseguido esta "gran victoria" de la amnistía "sin renunciar a nada": "No hemos renunciado a la legitimidad del 1-O, ni a la declaración unilateral de independencia, ni a nuestro objetivo político de la independencia".
Ha pedido que ahora los jueces hagan una aplicación "inmediata". "Si a alguien políticamente no le gusta que lo exprese en las urnas y no con las togas", ha dicho. Junts ha aprovechado la ocasión para volver a atacar a la "cúpula judicial" y a "algunos magistrados y fiscales", a quienes ha acusado de actuar de "justicieros". Así, les ha llamado a "dejar de hacer política, de legisladores y de tertulianos para hacer de jueces" y "moverse en los estándares europeos".
Al lado de Turull han estado los siete diputados de Junts, encabezados por su líder, Miriam Nogueras. La portavoz ha asegurado que la amnistía "no es perdón ni clemencia" sino "una reparación necesaria" del Estado al independentismo.
ERC quiere ahora el referéndum
Por su parte de ERC, Oriol Junqueras ha dicho que dan por hecho que "algunos tribunales querrán poner muchos palos en las ruedas" durante la aplicación de la Ley de Amnistía. "Hay una parte del Poder Judicial, seguro que no todo él, pero una parte del Poder Judicial que hace muchos años que decidió convertirse en una tercera cámara legislativa y que intenta modificar las leyes en contra del Poder Legislativo", ha afirmado el presidente de ERC a las puertas del Congreso, donde también ha asistido este jueves a la votación desde la tribuna de invitados.
Además, el ex vicepresidente de la Generalitat ha señalado que la aprobación de la norma que borrará los delitos de los encausados en el procés "es un punto y seguido, no un punto y final", y que el objetivo es "volver a votar en un referéndum en el que todos los ciudadanos tenga la oportunidad de expresar su voluntad" sobre la independencia. Sobre la negativa que el PSOE mantiene sobre esta cuestión, ha incidido en que hasta su líder en Cataluña, Salvador Illa, dijo que "no habría amnistía ni nada de eso, que era un error", y que finalmente ha acabado saliendo adelante.
No obstante, Junqueras no ha esgrimido explícitamente la consulta de autodeterminación como un requisito imprescindible para seguir apoyando parlamentariamente al Gobierno de coalición. "Lo que garantiza la estabilidad de cualquier legislatura es que las mayorías trabajen para el bienestar de las sociedades, para las políticas de vivienda, para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos y de las ciudadanas, para revertir el hecho de que hay un 30% de niños y niñas que están por debajo del umbral de la pobreza", ha apuntado el presidente de ERC.

