ESPAÑA
Entrevista
Aniversario de las europeas de 2014

Teresa Rodríguez, 10 años después de la irrupción de Podemos: "Hemos dejado toda la indignación con Sánchez a la derecha"

La ahora portavoz de Adelante Andalucía reflexiona sobre el hito electoral del partido 'morado' en las europeas de 2014 en una lista en la que iba de 'dos', tras Pablo Iglesias

Teresa Rodríguez celebra los resultados de Podemos en las elecciones europeas del 25 de mayo de 2014
Teresa Rodríguez celebra los resultados de Podemos en las elecciones europeas del 25 de mayo de 2014Antonio Heredia
Actualizado

Hoy se cumplen 10 años de la irrupción de un desconocido Podemos en las elecciones europeas de 2014. Teresa Rodríguez, hoy portavoz de Adelante Andalucía, era la número dos de esa lista, detrás de Pablo Iglesias.

¿Cómo recuerda aquel día?
Las sensaciones son contradictorias. No pensaba que fuera a salir y fue bastante duro a nivel personal. No era mi ilusión irme al Parlamento Europeo. Ni siquiera estar en un parlamento, porque era activista. Recuerdo que hice todo el camino del tren hasta Madrid llorando como una Magdalena diciendo: 'Qué he hecho'. Estamos acostumbradas a construir como hormiguitas montando asambleas y era de repente plantarte en el centro del poder europeo. A mí se me hizo muy duro. Tampoco las relaciones en Podemos eran gloria bendita. Yo era la única del sector crítico.
¿Qué cambió ese hito en España?
Dos cosas. La apertura de un nuevo espacio de izquierdas. Primero Podemos y luego las candidaturas municipales. Y luego también la reacción, que tuvo que ver seguramente con no haber cumplido con las expectativas, con haber sufrido un ataque brutal de deslegitimación por parte del sistema y, por tanto, la búsqueda de una salida disruptiva pero por la extrema derecha. Es más fácil enfrentarte a quien es más débil que tú que al que es más poderoso.
¿Cree que se cumplieron las expectativas de la gente que les votó?
Las transformaciones son procesos conscientes de mayorías sociales, no son nunca la hazaña de ningún héroe. Es porque la gente se moviliza y se organiza. Sin embargo, cuando Podemos surgió pasó lo contrario, hubo una desmovilización generalizada y una apuesta por que resolviéramos por fin los problemas. Luego Podemos tampoco quiso apostar por una estructura asamblearia que empoderara a la gente para poder tener su discurso mediático brillante. Y los movimientos sociales, de alguna forma, depositaron esa tarea al trabajo meramente institucional.
10 años después, ¿dónde está aquella ilusión que despertó Podemos?
La realidad es que volvemos a estar en porcentajes del 5% anteriores a Podemos. Y más aún, estamos en clave de resistencia a un avance de posiciones de extrema derecha, que también influyen en las políticas de los grandes partidos, como demuestra el marco sobre la inmigración. La situación es más dura hoy pero tiene que ver un poco con no haber respondido a las expectativas, no haber estado a la altura. En aquel momento había esa responsabilidad sobre nosotros de que fuéramos capaces de cambiarle la vida a la gente y eso es muy complicado y requiere de mucha más movilización social.
Pablo Iglesias y Teresa Rodríguez celebran los resultados de Podemos en las elecciones europeas del 25 de mayo de 2014
Pablo Iglesias y Teresa Rodríguez celebran los resultados de Podemos en las elecciones europeas del 25 de mayo de 2014Sergio Enríquez-Nistal

¿Cree que se defraudó?
Bueno, no cambiaron muchas cosas. Aquellas medidas que podían ser más profundas en vivienda, empleo, servicios públicos, fueron convenientemente bloqueadas porque el PP tenía mayoría y porque el PSOE tampoco era capaz. Además, se empezó a ver a Podemos como la muletilla de izquierdas, el Pepito Grillo del PSOE. Entonces, las expectativas bajaron mucho y la situación ha sido cada vez peor. Si las cosas no mejoran y tú has confiado en una gente esa transformación y no se ha producido... Si no eres capaz de cambiar las cosas como dijiste, por lo que sea, no digo sólo por responsabilidad tuya, pues la salida es otra vez a la abstención y el desprestigio de la política. O si estás especialmente enfadado, hacer ruido por la vía de la extrema derecha.
Mucho votante ha vuelto al PSOE.
Porque ahora había que combatir a la extrema derecha, pero es sin especial ilusión. El voto útil ha tenido una presión enorme después de eso.
¿Ve aquel espíritu de rebeldía en Sumar o en Yolanda Díaz?
No, no lo veo. Me parece que hay muchos posibilismos en los discursos. Medidas que son muy relativamente aceptables se venden como grandes victorias y luego no lo son. Como la reforma laboral. Los contratos por obra y servicio se convierten en indefinidos pero te pueden despedir exactamente igual porque es especialmente barato. Me parece que tratar de justificar que estando ahí se cambian cosas hace que tú también acabes defendiendo lo que es el marco económico en el que vives, no poniéndolo en cuestión. Dice, esto es lo más que podemos conseguir. Ya no hay ese espíritu del "sí se puede", sino del que todo lo que se puede hacer es esto que hacemos. Y eso lo veo mucho en los discursos de Sumar.

"No veo rebeldía en Sumar, se venden victorias que no lo son"

El PSOE era tan rival a batir como el PP, y hoy se gobierna con ellos. ¿El espacio político puede ser algo más que un socio pequeño del PSOE?
Es una desgracia, porque incluso si tú estás en el Gobierno y estás consiguiendo pequeños cambios que crees que son importantes, tienes que decir también que no son suficientes. Yo no veo esa humildad de reconocer que lo que se está haciendo no es suficiente. Que las dificultades de la familia siguen siendo las mismas o peores y que existen muros que romper para transformar el sistema.
¿Entrar en gobiernos con el PSOE ha sido el gran error de la izquierda porque la hace menos exigente?
Es uno de los grandes errores: aparecer como la muleta del PSOE y defender sí o sí un Gobierno que no está cumpliendo con las expectativas, que coarta tu propio discurso y te hace menos autónomo. La principal subida del SMI se logró por Unidas Podemos desde fuera del Gobierno. Luego las subidas han sido más discretas. Es un buen ejemplo de lo que se podía haber hecho. Que cada presupuesto y cada ley te permitiera hacer presión para conquistar más cosas. Eso los catalanes lo hacen perfectamente. Imagínate que eso se hubiera hecho desde la defensa de los intereses de las clases trabajadoras. Ahora, si tú asumes los marcos del PSOE, evidentemente formas parte de sus mismas contradicciones. Te las comes. Y cuando haces algo bien, se apropia de tus logros. Yo no veía ningún beneficio en entrar en gobiernos en esa clave, y más con ministerios sin ningunas competencias y con maletines de juguete. El otro gran error fue abandonar la movilización social y apostar sólo por la institución como el lugar de transformación.

"Ya no está el 'sí se puede', sino 'todo lo que se puede hacer es esto'"

Se rompió la unidad entre Sumar y Podemos. ¿Cómo ve su competición?
Ese sería el tercer error: darnos de hostias. Genera mucha desazón y hace que mucha gente vote al PSOE para parar a la derecha. O no votar. Estoy lejos de esa disputa, y desde fuera me parece una mala noticia en general, pero verdaderamente no veo grandes diferencias. La única es que ahora que Podemos está fuera del Gobierno, puede hacer lo que yo creo que deberíamos haber hecho desde el principio, que es tener autonomía para poder criticar a Sánchez, y no dejar toda la indignación y el desacuerdo con Sánchez a la derecha.
Su partido, Adelante Andalucía, no se presenta al 9-J, ¿qué votarás?
No lo sé todavía.