ESPAÑA
Entrevista

Alfonso Rueda: "La alternativa al PP es convertir Galicia en una sucursal independentista apoyada por el PSOE"

El presidente gallego afronta su primera lucha electoral y el primer examen a los pactos de investidura y la Ley de Amnistía. Galicia dirá si pasan factura al PSOE

Alfonso Rueda, en el Museo do Mar de Vigo, con las islas Cíes al fondo.
Alfonso Rueda, en el Museo do Mar de Vigo, con las islas Cíes al fondo.ROSA GONZÁLEZ
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Ha convocado en Galicia las primeras elecciones tras los pactos de investidura de Sánchez y ya se ven como un plebiscito sobre la amnistía. ¿Era su intención?
No, para nada. Las elecciones son para el Parlamento de Galicia, convocadas en el momento en que consideré que Galicia quedaba blindada desde el punto de vista del presupuesto y, por lo tanto, la estabilidad quedaba garantizada. Nos afecta lo que pase a nivel nacional, pero estas elecciones son para hablar de Galicia.
Leyendo algunas crónicas parece que se va a decidir el futuro de España en una autonomía.
Allá cada uno la interpretación que le dé. Es Pedro Sánchez el que dijo, en septiembre, que le encantaría darle una lección a Feijóo en Galicia. Eso da una idea de lo que vale Galicia para él, simplemente es un sitio en el que confrontar con Feijóo. Es él el que quiso darles un ámbito nacional. A mí me gustaría muchísimo que tuviéramos un gran resultado en Galicia, si es que él lo plantea como un plebiscito, para que vea lo que los gallegos, que son los primeros que van a ser consultados después de esa investidura, opinan de sus políticas.
Le acusan de haber decidido la fecha en función de la actualidad nacional. ¿Le marca la agenda Génova?
No, en absoluto. Eso me lo llevan diciendo desde el principio. Que si las convocaba Ayuso, luego Feijóo... Creo que sería una equivocación que no voy a cometer.
Si algo marca la actualidad actual es el conflicto catalán. ¿Cómo se ve lo que pasa en Cataluña desde una autonomía también histórica, pero que no reivindica la independencia?
Se ve con mucha preocupación. Eso sí me preocupa; y no lo oculto. Uno de los ejes de campaña va a ser reivindicar la igualdad entre todas las comunidades autónomas. No puede haber negociaciones bilaterales, no puede haber privilegios que siempre son a costa de otros. Cuando las cosas no se hacen bien, cuando vemos que Pedro Sánchez está primero acordando con unos y luego intentando conformar a los otros, ahí va a haber una reacción. Una comunidad con tanta identidad como Galicia va a ser siempre leal. En la campaña vamos a pedir lealtad a la nación de la que formamos parte, lealtad a la Constitución, y, desde luego, no tolerar en ningún caso que los que no son leales, encima, saquen partido.
Llegamos a estas elecciones con el BNG aparentemente más fuerte que nunca y en plena tensión con los nacionalismos. ¿Va a ser decisivo?
Eso de más fuerte que nunca... Más fuertes tenemos que estar nosotros, que sabemos que sólo nos vale tener mayoría absoluta. Lo que ha quedado claro es que el BNG tiene una serie de pactos y de servidumbres. Es el aliado de Esquerra Republicana y de Bildu, aliados visibles. Y tanto Bildu como Esquerra no van a pensar en otra cosa que en Cataluña y en el País Vasco. Me gustaría saber, cuando el BNG vea que esos planteamientos perjudican directamente a Galicia, si va a seguir con esas servidumbres o va a tener personalidad propia. Los gallegos eso lo van a ver también.
En Cataluña hay un problema con el uso de la lengua. ¿En Galicia se da la misma situación?
No, en absoluto. Todo el mundo sabe que estamos muy orgullosos de tener lengua propia, de que coexistan. Fomentamos el uso del gallego, pero no lo imponemos en absoluto. Es un bilingüismo armónico, una coexistencia. Es una muestra más de cómo somos los gallegos, muy orgullosos de lo nuestro, pero muy tolerantes. Hace muchísimos años que no hay ningún problema de imposición lingüística en Galicia, afortunadamente.
Hay partidos que dicen que sí...
Sí, los que desconocen absolutamente la realidad gallega, no tienen representación y deberían preguntarse si no es por decir este tipo de cosas.
Con esta convocatoria, ha pillado con el pie cambiado a Vox, que no tiene candidato, y a Podemos y a Sumar. ¿Ha influido esta situación en la decisión del adelanto?
No, en absoluto. Es un síntoma de lo que les importa Galicia que, sabiendo que las elecciones iban a ser en el horizonte de seis meses, no tuvieran ni siquiera candidato y no se estuvieran planteando elegirlo. Estamos hablando de Vox, que tiene una presencia absolutamente residual en Galicia. Hacerlo por pillar con el pie cambiado a dos partidos no ha sido, ni mucho menos, el criterio que me ha llevado a convocar.
Son también las primeras elecciones tras el intento de investidura fallido de Feijóo y su partido está necesitado de una victoria. ¿Siente mucha presión?
Tiene que sentirla cualquiera que se presenta a las elecciones, pero es casi autopresión, sobre todo, porque sé que no me vale otro resultado que una mayoría y hay antecedentes de quedarse a un solo diputado y lo que nos pasó. También tengo buenas sensaciones, pero no más presión de la que sentiría en cualquier otro momento.
Se presenta con la sombra sempiterna de las cuatro mayorías de Feijóo. ¿Qué resultado cumplirá sus expectativas? Habla de otra mayoría, ¿de cuántos diputados estamos hablando?
El pacto que proponemos es con la gente que nos vota y si la gente no nos vota con mayoría suficiente no podremos gobernar. Y la otra opción serán tres o cuatro partidos. Mi objetivo es sacar mayoría, el número es lo de menos. Hemos tenido magníficos resultados durante cuatro elecciones consecutivas y lo que aspiro es a mantenerlo.
No negará que Galicia se ha convertido, para el partido, en trascendental, porque es ahora mismo la única comunidad histórica en la que gobierna. ¿Tampoco eso lo presiona?
A mí me gusta y me estimula que haya tanta atención sobre Galicia, sobre su resultado electoral, la importancia que se le da. Galicia es muy importante dentro de España por muchísimas razones y entiendo que todo el mundo esté pendiente y mucho más en esta ocasión donde no vamos a ir con el País Vasco. Era consciente el día que convoqué que todo el foco estaría aquí, pero vuelvo a lo mismo, todo el mundo va a estar pendiente de si somos capaces de tener un magnífico resultado o si no, la alternativa es una de esas sucursales independentistas con la colaboración del socialismo que Sánchez está instalando en muchos territorios, o que está apoyando. Galicia tendría esa alternativa sin una mayoría. Eso sí que me presiona, evitar eso.
A la hora de anunciar las elecciones apelaba a la necesidad de que Galicia «conserve sus certezas y estabilidad» y de «blindar nuestro modo de hacer las cosas». ¿No estaba garantizado con el Gobierno actual hasta julio?
Nosotros hablamos mucho de esa isla de estabilidad en medio de la locura que ha sido España, especialmente este último año. Nos dedicamos a algo tan aburrido a veces como gestionar, aprobar un presupuesto, y no a estar con cosas que no le aportan nada a la gente. Eso quiero mantenerlo por encima de todo. A mí me hablaban, casi desde que tomé posesión, de que tenía que convocar elecciones y tenía claro que no podía meter a Galicia en una vorágine electoral sin tener unos presupuestos aprobados. Los hemos aprobado, empieza una nueva etapa y ahora la gente tiene que juzgar si quiere seguir así o quiere lo que está pasando en otras comunidades con el apoyo del Partido Socialista -y aquí meterían un partido independentista en el gobierno y probablemente presidiéndolo-. Creo que ahora es el momento de elegir, pero con la gobernabilidad blindada. Tener a Galicia seis meses en ruido electoral, con la inestabilidad que supone, eso es no evitar que Galicia se pareciera a la España del año 23. Y yo eso no lo quería.
Resúmame ese modelo político a preservar.
El modelo político del sentidiño. Es analizar lo que es importante, lo que la gente espera de unos políticos cuando los pone al frente de sus asuntos, y seguirlo. Seguir blindando servicios públicos. Seguir bajando impuestos. Seguir apoyando a las empresas. Seguir ayudando a los que más lo necesitan. Tomar medidas pioneras: educación infantil gratuita que Sánchez la prometió y se acaba de olvidar. Desde el gobierno, hacer que la vida de las personas funcione y mejore. Es simplemente eso, que es algo que no está de moda en España. En muchas comunidades autónomas, parece que hay que hablar de asuntos que crispan, que cabrean, que levantan muros... Eso es todo lo contrario a lo que queremos hacer aquí, un modelo político de normalidad, de estabilidad y de certezas.
¿Es el modelo de Feijóo o de Alfonso Rueda?
Cada uno tiene su estilo. Evidentemente, yo estuve con él muchos años y aprendí muchas cosas buenas, empezando por que el gobierno que él tenía lo he mantenido por convicción porque creo que lo hacían bien. Y tengo que decir que durante todo este tiempo Feijóo no me ha dado un solo consejo. Alguna vez le he preguntado e incluso ahí se corta en opinar. Todas mis decisiones en estos casi 600 días han sido las decisiones de Rueda.
¿Se ha sentido en este año y medio legitimado como presidente a pesar de no haber sido elegido en las urnas?
Sí, por supuesto. Me hace mucha gracia cuando la oposición me dice que yo no merezco ser presidente. A mí me he escogido el Parlamento de Galicia, como escoge a los presidentes. Dicho esto, soy perfectamente consciente de que, una vez convocadas las elecciones, si sigo siendo presidente, tienes un plus de legitimidad.
Ya ha logrado el apoyo de Rajoy en el vídeo de Navidad del PP. ¿Estará en la campaña? ¿Y Feijóo?
Sí. Estoy seguro que muchísima gente en Galicia, vote o no al PP, estaría de acuerdo: Feijóo en Galicia suma y Sánchez en Galicia resta. Por supuesto que Feijóo y Rajoy van a estar. Los dos se han puesto a disposición, los dos tendrán presencia, pero se adaptarán al modelo de campaña gallega que vamos a hacer.
ROSA GONZÁLEZ

¿Se va a volcar Génova con las elecciones?
Génova ha ofrecido toda su colaboración. Todos mis compañeros, presidentes, presidentas, han ofrecido su colaboración. Están a disposición, pero no va a ser una campaña ni dirigida ni planteada como ámbito nacional.
Decía en ese vídeo que, para llegar a 2024, hay que ir «un poco a la derecha, no mucho, y después sigues todo por el centro». ¿Es esa su hoja de ruta?
Esa es la hoja de ruta del PP de Galicia desde hace muchísimo tiempo y es lo que explica las mayorías y que aquí no existan extremismos de derechas. Creo que la gente en Galicia de ideología del centro derecha se siente cómoda con ese planteamiento y es el que vamos a seguir. Es nuestra identidad y probablemente no se ve en ningún otro sitio, en ningún otro Partido Popular de ninguna otra comunidad. Esa situación peculiar de que no haya presencia de extremismos de derechas, de que tengamos mayorías absolutas holgadas durante tantísimo tiempo.
Vox en Galicia es residual, ese es un hecho. Pero, en caso de que consiguiesen representación y los necesitasen para gobernar, ¿pactaría?
Es que no va a tener representación, por lo tanto, es una pregunta implanteable.
Llegado el caso, ¿estaría dispuesto a pactar con el PSOE?
Lo malo es que si hay un PSOE sucursalista y a las órdenes totales de Ferraz es el de Galicia, que no tiene ninguna personalidad. Con lo cual, estoy seguro de que se echaría en manos del Bloque Nacionalista Galego y, de hecho, es lo que va a hacer sin ninguna duda, si tiene ocasión. Por eso digo que el objetivo es no dejarles. Por supuesto que antes de que Galicia caiga en manos del nacionalismo e independentismo, se puede plantear eso. Pero, primero, va a ser imposible y, segundo, no es mi objetivo. Mi objetivo es gobernar con la mayoría suficiente para no pactar con nadie más que con los que me voten.
¿Hay algún partido con el que, bajo ninguna circunstancia, tendería puentes?
No, siempre es bueno tender puentes, otra cosa es para qué, en qué circunstancias y bajo qué condiciones. Conozco a gente en todos los partidos políticos, incluso en los que puedan estar más alejados de mi ideología, con la que merece la pena pactar.
Ahora mismo, ¿quién es su principal rival?
Pedro Sánchez, lo tengo clarísimo. El pegamento que une a los cuatro partidos de la izquierda, que se unirían sin ninguna duda, es Pedro Sánchez. Están todos pendientes de los anuncios que se hagan desde el Gobierno central. Mi principal rival en las elecciones es Pedro Sánchez.
¿Qué opina de los candidatos que están hasta ahora confirmados?
Desde el punto de vista personal, todos merecen el respeto. Desde el punto de vista político, creo que es muy triste que tu único objetivo sea que no gobierne el PP.
Una de las espadas de Damocles que tiene en estas elecciones es Ourense, con todo el follón con la Diputación y con Democracia Ourensana, que ha anunciado que se presenta. ¿Va a influir en el resultado electoral?
A la Diputación de Ourense creo que le hemos pegado un cambio importante y está funcionando con normalidad. Hay rumores de que se podría presentar Democracia Ourensana. Como mi objetivo es tener mayoría suficiente, eso me tiene que preocupar muy poco.
De momento, sigue siendo presidente de Galicia. ¿Le queda mucho por hacer?
Me quedan 50 días para las elecciones. Ahora lo que me queda es seguir gobernando hasta el último momento. El 1 de enero entran en vigor los presupuestos y hay que empezar a aplicarlos.
De cara a ese nuevo mandato, ¿cuáles son sus principales proyectos?
Primero y fundamental, seguir manteniendo a Galicia en esta estabilidad que te permite hacer cosas. Si hay ruido político, si estás pendiente de otras cosas, no te da tiempo a hacer nada. Hemos visto lo que ha pasado en Cataluña estos años, fuga de empresas, bajada en un montón de servicios, endeudamiento que ahora quieren que paguemos todos. Gobernar con estabilidad, y eso necesita una mayoría que te lo permita. A partir de ahí, vamos a presentarnos con un programa potente. Quiero seguir bajando impuestos, que los servicios públicos sigan mejorando, seguir poniendo cada año un poco más en la sanidad y los servicios sociales, seguir apostando por la FP, hacer una reforma importante en el mercado laboral para casar las necesidades de los que contratan con los que quieren ser contratados. Y una cosa muy importante que en esta legislatura a nivel nacional va a estar presente: estar muy pendiente para que a Galicia no se le discrimine. Como creo clarísimamente que va a haber una serie de comunidades, las que le interesen a Pedro Sánchez, que van a tener un trato preferente, estaremos muy atentos para no permitir eso. Y creo que nos va a ocupar una parte importante de los esfuerzos.
Hablando de esa discriminación, ¿cómo afectará la condonación de la deuda a Galicia?
Con el cálculo que hemos hecho, y estoy seguro de que no nos están contando ni la cuarta parte de lo que ya tienen cerrado, a cada gallego le cuesta 400 euros condonarle la deuda a Cataluña, porque eso va a salir de la bolsa común. ¿Lo que nos van a ofrecer a los demás? Estoy convencido de que, en realidad, no tiene ninguna intención de ofrecernos nada, lo dicen para calmarnos. A quien le interesa, ya se lo han ofrecido. Galicia es la comunidad donde menos subió la deuda desde 2009 y no pueden pretender que la solución para la comunidad más endeudada de España sea la misma que le conviene a Galicia.
¿Cómo le iría a España con un gobierno como el de Galicia?
Mejor de lo que le está yendo ahora, sin ninguna duda. Estamos rompiendo los consensos de la Constitución. España es un Estado descentralizado que se basa en la igualdad y en la solidaridad y eso funcionaba. Y ahora, de repente, sin ningún otro motivo que sostener a una persona como presidente del Gobierno, van a romper con todo eso. Si evitáramos eso, nos iría muchísimo mejor.
¿Está diciendo que está en riesgo España tal y como la conocemos?
¿El modelo de territorial de solidaridad entre comunidades aROSA utónomas como unidad básica? Sin ninguna duda, yo lo tengo clarísimo. Y creo que no soy nada alarmista, lo que soy es objetivo.
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