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Elecciones Extremadura 2025

El PSOE teme una "brutal abstención" y se redobla la preocupación por el crecimiento de la candidata a su izquierda

Irene de Miguel (Podemos-IU) ha sabido conectar con una parte de su base tradicional de votantes

El PSOE teme una "brutal abstención" y se redobla la preocupación por el crecimiento de la candidata a su izquierda
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El principal temor en el PSOE ante la cita electoral del domingo en Extremadura es que se produzca una «abstención brutal». En una comunidad que ha sido un feudo histórico del partido, donde sus siglas fueron las más votadas incluso en 2023 aunque el pacto entre el PP y Vox impidió la reelección de Guillermo Fernández Vara, que muchos de sus simpatizantes decidan quedarse en casa apuntalaría lo que han pronosticado todas las encuestas: que obtendrán el peor resultado de su historia en la región tras una debacle sin precedentes. También preocupa el crecimiento de la contrincante a su izquierda, Irene de Miguel (Podemos-IU), que consideran que ha sabido conectar con una parte de su base tradicional de votantes.

La campaña ya se presentaba de inicio empinada para un candidato, Miguel Ángel Gallardo, que ha afrontado este proceso a la espera de sentarse en el banquillo acusado de los presuntos delitos de prevaricación y tráfico de influencias en la contratación del hermano de Pedro Sánchez en la Diputación de Badajoz y muy cuestionado por haberse aforado de forma exprés en la Asamblea regional para tratar de evitar ser juzgado por un tribunal ordinario. Tampoco le ha ayudado la coyuntura nacional de estas dos semanas en las que se han conocido nuevas presuntas tramas de corrupción que afectan al entorno del presidente del Gobierno y el rosario de denuncias por acoso sexual contra cargos socialistas.

La dimisión de uno de ellos, Javier Izquierdo -miembro además de la Ejecutiva Federal de Ferraz-, se conoció el jueves de la semana pasada precisamente mientras el aspirante del PSOE participaba en el único debate al que ha asistido la actual dirigente al frente de la Junta, la popular María Guardiola. «Estos casos pueden surgir en todos los partidos, la diferencia es la respuesta: nosotros tenemos tolerancia cero y estamos siempre con las víctimas», se vio obligando a defenderse en Canal Extremadura el también ex alcalde de Villanueva de la Serena, localidad que eligió para el acto de cierre de ayer.

A diferencia de su principal contrincante, Gallardo ha hecho una campaña con presencia diaria en el territorio, múltiples visitas a sectores productivos y varios mítines no particularmente populosos. En el primero, el del ecuador y el último ha estado arropado por Sánchez, que, según coinciden distintas fuentes internas consultadas por este periódico, en esta ocasión habría contribuido a «sumar en vez de restar». Lo resume así un cargo del partido que conoce bien la idiosincrasia de una de las comunidades más pobres de España: «Las siglas no son el problema».

Según el pronóstico de la encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO, elaborada entre el 24 de noviembre y el 12 de diciembre con una muestra de 1.824 entrevistas, los socialistas obtendrán el domingo entre 19 y 21 escaños de los 65 en juego -ahora tienen 28, que ya era su suelo electoral en la región-, con el 28,7% de los sufragios, más de 11 puntos de diferencia respecto al resultado de 2023 (39,9%). Los menos pesimistas confían, no obstante, en que el voto oculto a sus siglas que tradicionalmente no recogen los sondeos y los «errores de Guardiola» en los últimos días, como el de alentar la teoría del «pucherazo» por el robo de 124 sobres electorales en la oficina de Correos de Fuente de Cantos, a pesar de que la Guardia Civil lo atribuyó a delincuentes comunes, puedan contribuir a amortiguar la dimensión del batacazo.

Bajo el lema Hazlo o lo harán, Gallardo ha centrado la campaña en presentarse como alternativa a un gobierno de «retroceso» de «las derechas» y el único garante de la protección de los servicios públicos. También se ha enfundado el traje de víctima de una «denuncia falsa» por su imputación, que ayer completó Sánchez apuntado que ha sido objeto de una campaña de «bulos» y «zancadillas», a lo que añadió: «Han intentado que perdiera la calma y no lo han conseguido».