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En la década de 1990, La Muela (Zaragoza, 6.737 habitantes) se dio a conocer por las decenas de aerogeneradores que se instalaron en su término municipal, y que la concedieron el sobrenombre de la "ciudad del viento". Años más tarde, ya iniciado el nuevo siglo, este pueblo volvió a acaparar titulares por organizar viajes para sus vecinos a la Riviera Maya y otras zonas del Caribe. Su notoriedad no cesó ahí: "La alcaldesa de La Muela y otras 17 personas, detenidas por corrupción urbanística", se pudo leer en este diario en marzo de 2009. Con aquel proceso judicial ya cerrado, el municipio volvió a situarse en el foco cuando, en los comicios europeos de 2024, el agitador Alvise Pérez aglutinó allí el 11,3% de las papeletas, convirtiendo a esta localidad en uno de sus caladeros de voto en Aragón. No logró el líder de Se Acabó La Fiesta repetir esta marca en las elecciones autonómicas de ayer, pero La Muela sí fue noticia de nuevo: es la localidad aragonesa más poblada en la que Vox se ha alzado vencedor.
Con el 31,2% de los votos, lo que supone 829 de las 2.654 papeletas que se depositaron en las siete mesas electorales desplegadas en el municipio, los de Santiago Abascal superaron ayer al PP (27,6%), a la Chunta Aragonesista (15,7%) y al PSOE (11,3%) en La Muela. Abascal había estado el miércoles en la Plaza Corazón de Jesús de este pueblo situado 26 kilómetros al suroeste de Zaragoza, y allí entonó su habitual discurso contra el "Gobierno de la corrupción": "Estamos aquí para representar a todos los españoles que están hasta el gorro de la traición de este Gobierno", proclamó. Un mensaje que tiene especial significado en este punto de la geografía española, que sabe bien cuáles son las consecuencias de un caso de corrupción.
Adrián Tello encabeza hoy el consistorio de La Muela por la Chunta Aragonesista. Cuando en 2015 se puso por primera vez al frente del pueblo, se encontró con una deuda de 18 millones de euros, "casi inviable": "Teníamos amenaza de corte de suministro eléctrico en los edificios municipales por impagos, embargo de las cuentas, no había casi dinero para pagar las nóminas de los trabajadores...", rememoraba hace unos días en declaraciones a este periódico. El agujero procedía de los años en que La Muela creció por encima de sus posibilidades.
Con María Victoria Pinilla como alcaldesa, entre 1987 y 2011, se instalaron allí decenas de aerogeneradores que convirtieron a la localidad en una de las más prósperas de la región. En 10 años, entre 2001 y 2011, más que triplicó su población -de 1.580 a 5.213 vecinos- y estuvo cerca de multiplicar en la misma medida el número de viviendas residenciales -de 667 a 1.996-. El ayuntamiento construyó tres museos, un auditorio, una plaza de toros -la alcaldesa presumía de haberla puesto en pie en 40 días- y un centro deportivo pensado para un municipio cuatro veces más grande. Todo sobredimensionado.
A partir de 2011, la mayoría de esas instalaciones tuvieron que echar el cierre, y algunas no han reabierto hasta hace poco. La ex alcaldesa Pinilla había sido detenida dos años antes, en 2009, acusada de delitos vinculados a la gestión económica del Ayuntamiento. Una trama de corrupción urbanística, que tomaría el nombre de Operación Los Molinos y llegaría a tener hasta 40 imputados. En 2022, el Tribunal Supremo condenó a Pinilla a 11 años y 4 meses de prisión por malversación, prevaricación, blanqueo, cohecho, fraude y delitos fiscales. La alcaldesa que se había hecho famosa por subvencionar viajes al Caribe a sus vecinos dejó al Ayuntamiento "casi en bancarrota". Durante años, "no se pudo bajar ningún impuesto ni tasas; [...] obras e inversiones, solo podías hacer las justas; no podías hacer sustituciones de bajas de empleados públicos...", rememoraba Tello.
Peor se lo encontró Marisol Aured, alcaldesa de La Muela entre 2011 y 2015 por el PP, y actualmente concejala en el consistorio. Cifra en 33 millones de euros el agujero que tenía el Ayuntamiento cuando ella tomó el mando. "La primera visita que tuve, nada más tomar posesión, fue la de Endesa", rememoraba hace unos días en conversación con este diario, y decía que "incluso se planteó trabajar en folio" ante la amenaza de corte de luz. Cuenta que hubo que disolver las dos empresas que canalizaron los proyectos de la etapa de Pinilla -una urbanística y otra cultural y deportiva- y ello conllevo despidos a gente del pueblo. "Dolió mucho", decía Aured, que recuerda cómo aquello provocó que se organizaran escraches contra ella porque los vecinos "no lo entendieron". "Cuando se tiene divinizado a un político, cualquiera lo destrona...".
Varias decenas de vecinos se concentraron el pasado miércoles en la Plaza Corazón de Jesús de La Muela para acompañar a Abascal en lo que, sin embargo, era tan solo una atención a medios de comunicación, no un mitin. Superado aquel caso de corrupción que marcó al municipio durante más de una década, esta localidad presenta hoy varias características que pueden haber influido en que el voto se incline a Vox. Por ejemplo, según el censo de 2022, tiene un 16,3% de población extranjera, por encima del 12,4% que hay de media en la provincia de Zaragoza. Vive en buena medida gracias el extenso polígono industrial con el que cuenta. Y, con una renta bruta media de 33.379 euros según la estadística de la Agencia Tributaria de 2023, es el cuarto pueblo aragonés más rico -entre los que superan los 1.000 habitantes-.
A esta bonanza contribuyó que la deuda municipal de La Muela se terminara de pagar en diciembre de 2019. "Hemos podido modificar ya dos veces la ordenanza fiscal del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) [para bajarlo] y se han acometido inversiones en depuración de aguas, asfaltado de calles...", resumía Tello a modo de balance de la recuperación económica que se ha experimentado. En 2015 se logró poner en marcha el primer instituto del municipio. Judicialmente, el caso también está sellado -el Supremo cerró la causa con la condena a Pinilla en 2022- y la ex alcaldesa ya ha salido incluso de prisión. Pero el recuerdo de lo ocurrido aún sigue algo vivo en el pueblo: "Estas cosas generan desafección política", valoraba Tello, y Aured deslizaba que todavía se evita utilizar el término "corrupción".
En ese marco, el agitador Alvise Pérez reunió ayer el 6,8% de las papeletas depositadas en las urnas de La Muela, un porcentaje que supera con creces su marca en el conjunto de Aragón: 2,7%. No es la primera vez que el líder de Se Acabó La Fiesta encuentra en este municipio un caladero de voto: en los comicios europeos de junio de 2024, a los que concurrió con la lucha contra la corrupción como bandera, el 11,3% de los vecinos de La Muela cogió su papeleta, muy por encima del 5,1% que cosechó en el conjunto de Aragón. "Nos llamó la atención a todos", decía Aured, mientras que Tello creía que el grueso de los electores que tuvo Alvise Pérez en La Muela eran ex afines a Vox. Ahora, sin embargo, buena parte de aquel caudal de votantes vuelve a elegir a Abascal.
En todo caso, La Muela siempre ha sido un municipio curioso en lo que a voto se refiere. Actualmente la alcaldía está en manos de la Chunta, que ganó los comicios de 2023 con el 39,7% de los apoyos. Por detrás, y en este orden, quedaron Vox (21,4%) y el PP (18,5%). El PSOE, con el 4,1% de los votos, se quedó sin representación en el consistorio. En las elecciones autonómicas que se celebraron a la vez que esas municipales, sin embargo, el PP se hizo con la victoria en La Muela (34,6%), seguido de Vox (19,3%), el PSOE (16,9%) y la Chunta (15,2%). En las generales de julio de 2023, los populares volvieron a ser la fuerza más votada en este municipio aragonés, con el 31,7% del apoyo, pero muy cerca quedó Vox (28,6%), por delante del PSOE (19,6%). Precisamente La Muela ya fue noticia cuando, en las generales de abril de 2019, fue, junto a Cadrete, el primer pueblo zaragozano en el que Abascal ganó.
Son muchos, pues, los motivos por los que La Muela se ha hecho notar. La localidad que un día cargó con la fama de tener más imputados por número de habitantes resultó ser, años después, nicho de voto para el agitador que se decía anticorrupción y que hoy tiene abierta una causa por financiación irregular. Y, ahora, es el municipio más poblado en el que Abascal es primera fuerza. En su día, "se interesaron hasta productores para hacer películas o series" de la Operación Los Molinos.



