Europa y la India cierran "la madre de todos los acuerdos económicos"
Tras casi veinte años de negociaciones intermitentes, la Unión Europea y la India han formalizado en Nueva Delhi lo que Ursula Von der Leyen ha bautizado como "la madre de todos los acuerdos comerciales". Este pacto estratégico une a dos gigantes para crear un mercado de 2.000 millones de personas, responsables de aproximadamente una cuarta parte del PIB mundial.
El acuerdo supone una victoria geopolítica para Bruselas en un momento de incertidumbre por la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca y las dificultades internas de la UE, ejemplificadas en el bloqueo del acuerdo con Mercosur. Para las empresas europeas, el pacto representará un ahorro de 4.000 millones de euros en aranceles. Entre las medidas más destacadas, la India reducirá drásticamente las tasas sobre el vino (del 150% al 20%) y eliminará en cinco años el arancel del 45% sobre el aceite de oliva.
El sector de la automoción también se verá beneficiado con una rebaja de aranceles del 110% a niveles cercanos al 40%, permitiendo una cuota de 250.000 vehículos europeos de fabricantes como Volkswagen o Renault. No obstante, la UE ha mantenido protegidos sectores sensibles como la carne de vacuno, el arroz y el azúcar, que quedan excluidos de la liberalización.
Más allá de las mercancías, el tratado posiciona a la India como una alternativa estratégica a China en las cadenas de suministro. Además, establece un marco de movilidad laboral para facilitar la llegada de trabajadores indios cualificados a una Europa envejecida.
A pesar del optimismo, el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, ha criticado duramente el pacto, acusando a la UE de socavar las sanciones contra el petróleo ruso que India refina y revende a territorio europeo. El éxito final de este acuerdo, escenificado simbólicamente durante el Día de la República de la India, dependerá ahora de la aprobación del Consejo y del Parlamento Europeo, un trámite que históricamente ha resultado complejo.

