España ha logrado en 2025 reducir su tasa del paro al 9,93%, situándose por debajo del nivel del 10% por primera vez desde el año 2008. Se sitúa todavía por encima de su mínimo histórico, del 7,9%, alcanzado en 2007, pero se acerca a niveles más saludables y en muchas comunidades autónomas ya se encuentra en terreno próximo al pleno empleo. La tasa de desempleo juvenil, sin embargo, se sitúa todavía en el 23% en el cuarto trimestre de 2025, mínimo desde la crisis financiera pero todavía un umbral muy elevado.
El hito se ha logrado después de que la ocupación en el país creciera en 605.400 personas el año pasado (299.200 hombres y 306.200 mujeres), hasta un total de 22.463.300 ocupados, nuevo máximo histórico; y de que el paro se redujera en 118.400 personas hasta los 2.477.100 desempleados, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados este martes.
El nuevo empleo ha sido ocupado en su mayoría por los 487.100 nuevos activos que han entrado a formar parte de nuestro mercado laboral -ya sea jóvenes que se incorporan a trabajar o extranjeros que se suman a la fuerza laboral nacional-. En concreto, la población activa -que trabaja o quiere hacerlo- se sitúa cerca de los 25 millones de personas, tras incrementarse en casi medio millón en el último ejercicio.
Este dinamismo del mercado laboral ha provocado que el número de hogares con todos sus miembros activos ocupados se sitúe en 12,16 millones, casi 263.000 más que hace un año. Sin embargo, el número de familias con todos sus miembros en paro ha bajado a mucho menor ritmo: en 61.200 en los últimos 12 meses, hasta los 772.300.
Por sectores, la mayor parte del crecimiento de la ocupación en 2025 fue en el privado, con un incremento de 555.300 personas, frente a las 50.100 en el sector público, lo que supone que el sector privado es responsable de casi el 92% del aumento y alcanza ya los 18,81 millones de ocupados.
En términos absolutos (número de trabajadores), los sectores que más han crecido en 2025 son la industria manufacturera, que ha sumado 96.500 ocupados; junto con el comercio (+83.700, por el tirón del comercio al por menor, ya que el por mayor ha perdido ocupados), las actividades administrativas y servicios auxiliares (+79.800), la construcción (+79.500) y el transporte (+67.200). En sentido contrario destaca la hostelería, que ha perdido 24.300 ocupados en el año.
En términos relativos, la actividad que más crece son las industrias extractivas (+20,3%), el suministro de agua (+14%) y actividades administrativas y servicios auxiliares (+7%), mientras la que más pierde es el suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado (-9,8%).
Por nacionalidad, de los nuevos ocupados 257.900 son extranjeros y 342.000 son de nacionalidad española.
En cuanto a la calidad del empleo creado, los datos de la EPA muestran que el empleo a tiempo completo subió en 574.700 personas en los doce últimos meses y el empleo a tiempo parcial en 30.700. Por su parte, el empleo asalariado indefinido ascendió en 547.500 personas y el temporal en 22.400.
Fuentes oficiales del Ministerio de Economía han señalado al conocer los datos que "en los últimos años la estructura sectorial del empleo en España ha visto ganar peso en ciertos servicios, como información y comunicación, profesionales y técnicos, y sanidad, así como en la construcción, si bien permanece por debajo de sus máximos históricos. En agregado, el peso del sector público se sitúa en línea con los niveles de 2016-2019".
