EMPRESAS
Energía

Repsol sube el sueldo a Imaz un 17%, hasta 4,8 millones, y retira al Consejo la capacidad para ajustar sus bonus

Hasta este año, el órgano de gobierno de la petrolera podía modular discrecionalmente la retribución variable del consejero delegado. La compañía va a proponer a la Junta una nueva subida del 10% en la compensación fija del máximo ejecutivo para 2026

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz.
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz.AFP
Actualizado

Josu Jon Imaz percibió como consejero delegado de Repsol casi 4,8 millones de euros en 2025, un incremento del 17% frente al año anterior, según consta en el informe sobre remuneraciones de los consejeros que la compañía remitió ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). De cara a 2026, la primera petrolera española va a proponer a la próxima Junta de Accionistas otra subida del 10% a la retribución fija de su máximo ejecutivo. Desde este mismo año, además, el Consejo no tendrá la facultad de ajustar discrecionalmente los bonus de Imaz en función de su desempeño.

La compañía ha justificado la mejora salarial de su primer espada como parte de un proceso de ajuste, avalado por los principales accionistas, para recuperar competitividad frente a sus iguales europeos y del Ibex 35, alineando su compensación con la realidad actual del mercado, y después de casi una década de congelación salarial.

Del importe total percibido por Imaz como único ejecutivo de Repsol, casi 1,5 millones de euros corresponden a la retribución fija, que en 2025 creció un 10%. Por su parte, la percepción variable anual se situó en 1,4 millones. Una tercera partida, la retribución variable a largo plazo, se dividió en 518.000 euros en metálico y otros 780.000 euros en acciones de la compañía. Además, ingresó otros 354.000 euros por sus funciones de consejero.

A ello hay que sumar otras partidas en especie, como los seguros (médico y de vida) o la aportación a su plan de pensiones. Ponderando estas últimas compensaciones, la retribución total de Josu Jon Imaz ascendió a 4,855 millones de euros en el conjunto del año pasado, un 20% más que en 2024.

Teniendo en cuenta el aumento previsto para 2026, la retribución fija anual de Imaz se acercará a 1,6 millones. Es decir, desde su designación en 2014 se habrá incrementado un 33%, una cifra que Repsol defiende por ser inferior al aumento medio percibido por el conjunto de la plantilla en ese mismo periodo (33,7%).

Blindaje al 'bonus'

En este contexto de subidas sostenidas de la remuneración del consejero delegado, la Junta de Accionistas de Repsol aprobó el año pasado un cambio en su política de remuneraciones que ha pasado desapercibido. Hasta ahora, el Consejo podía modificar los 'bonus' de Imaz en función de un puñado de variables cualitativas. La pasada Junta anuló esta facultad.

En detalle, el máximo órgano de gobierno de Repsol podía cambiar las reglas del juego y modular hasta un 20%, al alza o a la baja, tanto la retribución variable anual como la retribución variable a largo plazo del máximo ejecutivo. Esta modificación "discrecional" podía basarse en la calidad de los resultados, en el desempeño individual de Imaz o en otras cuestiones o circunstancias cualitativas con impacto en la petrolera.

Se trata de una posibilidad que los consejos de administración de muchas cotizadas se arrogan en sus políticas de retribución, y que sirve para incentivar a sus ejecutivos a alcanzar ciertos objetivos o, por el contrario, para penalizarlos si no los consiguen.

En el caso de Repsol, esta facultad se instauró en 2014, coincidiendo con el nombramiento de Imaz. Fuentes de la empresa aseguran que "nunca se había aplicado" y que la asamblea de accionistas aprobó el veto con amplio respaldo, si bien la medida se incluyó dentro de un paquete más amplio de cambios en la política retributiva del grupo.