Guerra total entre la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y Repsol. El supervisor ha anunciado esta mañana una multa de 20,5 millones contra la petrolera española por su política de descuentos durante la crisis energética de 2022. El organismo afirma que al aplicar rebajas mayores a las que fijó el Gobierno, Repsol estrechó los márgenes de las gasolineras low cost y les impidió competir. La compañía rechaza las acusaciones y denuncia que es la primera vez en la historia que una empresa es sancionada por aplicar rebajas.
"La CNMC ha acreditado que varias sociedades del Grupo Repsol desplegaron una estrategia incompatible con su posición de dominio para ganar volumen a sus competidores (estaciones de servicio independientes o de bajo coste), y revertir así la pérdida de ventas y de cuota de mercado que sufrían desde 2019", ha informado el organismo que preside Cani Fernández.
Estas prácticas consistieron, según la Comisión, en aumentar de forma generalizada "aguas arriba" el precio de venta mayorista del combustible que vendió a las estaciones de servicio independientes, con las que compite. En paralelo, Repsol aplicó a los transportistas en las gasolineras de su red rebajas adicionales a las exigidas por el Gobierno en el contexto de la escalada inflacionista.
Para la CNMC, estas prácticas son más relevantes por la posición de dominio de Repsol. "La conducta es especialmente grave porque los competidores eran estaciones de servicio de bajo coste, que contribuían a dinamizar el mercado en zonas de alta demanda". El supervisor ha prohibido a Repsol y a otras dos de sus sociedades (Campsa y Solred) presentarse a licitaciones públicas para el suministro de gasóleo durante seis meses.
Repsol tacha la multa de inédita y parcial
Repsol ha respondido de inmediato a la sanción con un comunicado oficial, donde ha acusado a la CNMC de apoyarse en "un relato parcial y descontextualizado, con errores de método y de derecho, que ignora el contexto excepcional de 2022, y no acredita ni posición de dominio, ni efecto de exclusión en el mercado". La compañía ha defendido que actuó "en beneficio de los consumidores en el peor momento de la crisis inflacionaria".
"Es la primera vez en la historia del derecho de la competencia nacional y comunitaria que la CNMC sanciona a una compañía por aplicar descuentos, en este caso superiores a 450 millones de euros", ha destacado la empresa, que ha defendido que esas rebajas fueron comunicadas públicamente y supervisadas por la Administración, "para aliviar la delicada situación de familias y profesionales, en un contexto excepcional de mercado".
La petrolera ha acusado a la CNMC de "inflar artificialmente" la cuota de mercado de la compañía, argumento clave para respaldar una sanción por abuso de posición de dominio. "Si se considera el segmento correcto, la cuota de Repsol se situó en torno al 25% en 2022 (...). Nunca en la historia del derecho de la competencia se ha sancionado a una empresa por abuso de posición de dominio con cuotas de mercado por debajo del 30% y menos en un periodo tan corto de tiempo", expone la petrolera.
Batalla judicial
La investigación de la CNMC comenzó a finales de 2022. Sus equipos inspeccionaron las sedes de varios operadores de hidrocarburos tras haber recibido diversas denuncias de asociaciones del sector. No fue hasta un año después, en diciembre de 2023, el supervisor inició un expediente sancionador contra Repsol por un posible abuso de su posición de dominio en el mercado. Este martes se ha comunicado su resolución.
Este martes, Repsol ha anticipado que recurrirá la sanción ante la jurisdicción contencioso-administrativa: "Estamos convencidos de que los tribunales nos darán la razón".

