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Telefónica dejará de cotizar en Wall Street en diez días

La empresa ya anunció al mercado en diciembre que dejaría la bolsa estadonidense para ahorrar costes

Sede de Telefónica
Sede de TelefónicaÁngel Navarrete
Actualizado

Telefónica ha notificado este jueves de forma oficial al supervisor del mercado estadounidense su voluntad de dejar de cotizar en este país. La medida, parte del plan estratégico impulsado por Marc Murtra, busca simplificar la estructura de la compañía y ahorrar costes.

La empresa ya trasladó al mercado hace menos de un mes su decisión de dejar el mercado estadounidense. Se trata de un movimiento de enorme simbolismo, ya que el operador de telecomunicaciones fue la primera empresa española en cotizar en el parqué estadounidense. Una vez hecha la notificación, el plazo para salir del mercado se sitúa en torno a los diez días.

La acción de Telefónica estaba presente en los mayores mercados del mundo a través de ADRS, un mecanismo que permite a las empresas europeas cotizar de forma sencilla en el país norteamericano a través de una especie de "acción espejo". Cada titular de un ADR tiene derechos sobre una acción de Telefónica cotizada en la bolsa española. De esta forma, los inversores pueden acceder a las acciones de una compañía cotizada en Europa en dólares.

"La decisión de excluir voluntariamente la cotización de la NYSE y cancelar el registro ante la SEC se adoptó tras un detallado análisis por parte de los órganos de gobierno competentes, teniendo en cuenta la carga administrativa y los costes asociados a mantener los valores cotizando en la NYSE", trasladaba Telefónica el pasado 17 de diciembre.

Se trata de una de las medidas de ahorro y simplificación organizativa anunciadas en el nuevo plan estratégico. De momento, la compañía ya ha puesto en marcha un ERE que costará 2.500 millones de euros y que le permitirá ahorrar 560 millones de euros al año desde 2028. En el plan estratégico, el compromiso fue capturar eficiencias de hasta 3.000 millones de euros en tres años.

Además de las acciones, la compañía también ha anunciado su intención de trasladar todas sus emisiones de bonos cotizadas en los mercados estadounidenses a los mercados europeos, concretamente la bolsa de Dublín, la mayor del continente para este tipo de activos financieros.

La cotización en Estados Unidos tenía un peso modesto en el total de Telefónica, ya que en muy raras ocasiones ha supuesto más de un 10% del total de la negociación de acciones del grupo durante un trimestre. En el último, influenciado por el anuncio de salida de este mercado, se movieron 66,9 millones de acciones, un 7,48% de la negociación total del operador durante los últimos tres meses.

La acción por su parte continúa por debajo de los 3,5 euros, concretamente 3,45 euros, en los que se quedó tras el abono del último dividendo, por debajo de los 20.000 millones de euros de capitalización.

La compañía sigue avanzando en la salida de mercados como Chile, Colombia o México con un ojo puesto en el futuro de Venezuela con el objetivo de conseguir nuevos catalizadores que puedan elevar la cotización del grupo entre el pesimismo de analistas que recomiendan en su mayoría mantener la acción (51,7%) o vender (27,6%), frente al 20,7% que recomienda comprar.