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El foco en los operadores de telecomunicaciones lleva unos años más centrado en sus fusiones y cambios de propiedad que en los problemas que, día a día, copan la cabeza de sus directivos y trabajadores: cómo vender más y, sobre todo, cómo hacerlo a mayor precio en un sector que ha sido deflacionista en los últimos años frente al desempeño general de la economía.
Una de las tácticas que está ganando peso para hacerlo es la velocidad de la conexión de fibra, con la reaparición de las tarifas a 300 Mbps (megabits por segundo) a precios casi de derribo para lo que se estilaba hace unos años en el sector, en un contexto en que, con la excepción de Digi, todos los grandes operadores aplicarán subidas de precio en los próximos días.
El gran objetivo de estas compañías es que sus clientes contraten conexiones de 1 Gbps o más. Para ello, una de las tendencias del pasado año fue eliminar las tarifas 'lentas', primero fueron los 100 Mbps y luego los 300 Mbps. De esta forma, la mayoría de compañías mantenían los 600 Mbps como nueva barrera de entrada y el 1 Gbps como volumen premium para los usuarios más intensivos, al estilo de las tarifas de datos ilimitados en móvil.
Según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), los esfuerzos para conseguir que cada vez más clientes tengan estas conexiones están teniendo resultados. La gran mayoría de los españoles tienen contratados entre 100 Mbps y 1 Gbps, pero el porcentaje cayó cuatro puntos entre 2022 y 2024 (último año con cifras), hasta el 68% del mercado, mientras que el de velocidades de 1 Gbps pasó del 19,7% al 28,5% del mercado en 2024.
Distintas estrategias
Por operadores, Movistar lidera la captación de clientes premium: el 48,4% de sus clientes tenían contratado un 'giga' de velocidad o más en sus hogares, frente al 24,3% de Vodafone y algo más de un 10% de MasOrange. Destaca también el grupo 'resto' con el 35,1%, influenciado principalmente por Digi, que siempre ha apostado por estas velocidades en su oferta sobre su red propia.
La diferencia es significativa. De media, las facturas de 1 Gbps suelen ir ligadas a tarifas de datos ilimitados y es más probable que incluyan televisión, pero además, solo por la conexión son unos 10 euros al mes más caras, es decir, 120 euros al año, una cifra muy relevante si se escala a millones de clientes.
Así, los operadores ofrecen distintos 'ganchos' para atraer a los clientes a esta velocidad. Por un lado, marcas como Jazztel regalan tres meses de esta conexión ultrarrápida al precio de la conexión de 600 Mbps, u otras como MásMóvil ofrecen rebajas de 10 euros durante un año. Algo similar hace Movistar, que en sus promociones de Navidad descuenta 15 euros al mes su fibra más rápida, frente a "solo" 10 si se trata de 600 Mbps.
La apuesta de Vodafone con Lowi pasa por disminuir el precio extra y dejar una diferencia de apenas 3-4 euros, mientras que Digi se diferenció ofreciendo un salto intermedio de 750 Mbps para crear una escala entre los 500 Mbps y el 1 Gbps.
Sin embargo, de cara al fin de año y el arranque navideño y con una subida de tarifas inminente, los operadores están ofreciendo una estrategia inédita: relanzar tarifas de fibra de 300 Mbps más baratas que las que tenían en su cartera de ofertas para atraer el low cost. Movistar lo ha hecho tanto con su marca nativa como con O2, que recuperó estas tarifas y ahora ofrece una conexión básica de fibra por 23 euros. Movistar incluso más agresivo: 12 meses por 19,90 euros al mes, más barata que la de su marca low cost. Orange ha replicado la jugada con una oferta idéntica, pero con un router Wifi 7 frente a Wifi 6, en una jugada inédita en las siempre competidas guerras comerciales (donde Digi sigue reinando con más de un millón de altas en el año).
El gran objetivo: monetizar la velocidad
De fondo se encuentra el gran objetivo que las 'telecos' llevan décadas buscando: monetizar las inversiones en sus redes fijas y móviles por la que cada vez pasan más datos. En la red fija, ya están en marcha los planes para la ampliación de la fibra óptica a 10 Gbps, donde ya hay ofertas en Digi y Orange.
En las redes móviles, sigue la necesidad de monetizar los miles de millones invertidos en 5G. La industria ve potencial en los nuevos requerimientos que traerá la inteligencia artificial, especialmente en la subida de contenidos a Internet desde cualquier parte del mundo.
Como explicó el director de tecnología de Ericsson España, Javier Valle, la red está creada para que haya mucha capacidad de descarga, pero no tanto de subida, necesario para retransmitir en tiempo real. "Es un servicio que no está disponible, ni lo va a estar en grandes cantidades", señala el tecnólogo, que indica que la red ahora mismo está un 90% dedicada a la descarga y un 10% a la subida, y como mucho puede alcanzar una proporción de 70-30.
En este contexto, desde la compañía sueca se cree que hay opciones de venta de conexiones premium en eventos muy concurridos como partidos de fútbol, conciertos o para usuarios dispuestos a pagar más por garantizar siempre un buen funcionamiento. Algo que ya ocurre en países como Singapur, donde hay operadores que comercializan sus tarifas como las aerolíneas: una conexión "económica" y otra "business" con más prestaciones y capacidad de subida. "Hay un mercado", subrayó el directivo de Ericsson.

