Naturgy quiere zanjar de un plumazo dos de sus grandes problemas: los rifirrafes de gobernanza y su acuciante falta de liquidez bursátil. La gasista va a experimentar una revolución total este año. Primero, porque ha aprobado reformar sus estatutos para elevar a 16 los vocales del Consejo, a fin de conceder un consejero adicional a todos sus grandes accionistas y acabar por fin con los desequilibrios de poder. Segundo, porque la gasista prevé lanzarse una OPA a sí misma, adquiriendo un 10% de su capital para después lanzarlo al mercado, a fin de disparar su free float (acciones que cotizan libremente en bolsa).
Ambas medidas fueron aprobadas ayer en el Consejo de la gasista y, aunque deben certificarse en la próxima Junta General, dado que en el caso de Naturgy cada Consejo es como una Junta por la alta concentración de su capital en sus cuatro grandes accionistas, el sí está asegurado.
El plan de la compañía pasa por ejecutar una oferta pública de adquisición por un máximo del 10% de su capital, la autocartera máxima que permite la Ley de Sociedades de Capital. ¿Para qué? "Con la finalidad de aumentar posteriormente el capital flotante de la compañía con dichas acciones". Es decir, para después revender esos títulos al mercado, con lo que resolvería los problemas de liquidez que han expulsado a la empresa de algunos de los principales índices bursátiles mundiales, algo que ha penalizado su cotización.
Naturgy ha establecido un precio de 26,5 euros por acción para esta operación, lo que implica una prima del 9% sobre el precio de cierre de ayer y eleva el valor de la operación a más de 2.500 millones de euros, si bien la compañía ha contemplado un desembolso de 2.300 millones, al descontar el valor actual de su autocartera.
El mercado ha recibido el plan con fuertes repuntes en la cotización del grupo, cuyas acciones han llegado a revalorizarse un 4,66% a lo largo de la mañana, hasta rozar los 25,6 euros.
Si bien, según ha detallado la empresa, "se espera que todos los accionistas de referencia acudan [a la futura OPA] de manera proporcional a su participación en el capital". También se prevé que, en el marco de la transacción, CVC y BlackRock aprovechen para rebajar su posición en la compañía, algo que ambos llevan tiempo buscando.
De vuelta al equilibrio de fuerzas del Consejo, la petición formal de un segundo consejero para IFM había puesto a Naturgy en un brete, como informó este diario. Con casi un 26,7% del capital, Criteria cuenta con tres representantes. Tanto CVC como BlackRock, con dueños de un 20,7% y un 20,6%, respectivamente, ocupan dos sillones. Los dos fondos hubieran quedado infrarrepresentados si IFM, que ya ha alcanzado el 16,9%, hubiera obtenido un segundo vocal. De la misma manera, otorgarles un peso proporcional supondría, a su vez, igualarles en poder de decisión al holding que preside Isidro Fainé. Y vuelta a empezar.
La cúpula de la gasista ha encontrado en el café para todos el mal menor. Al conceder un nuevo consejero a cada accionista, se reestablecerá el equilibrio de poder y, dado que se incrementarán de 15 a 16 el número máximo de consejeros, tampoco habrá que laminar el ya pírrico peso de los vocales independientes (ocupan tres sillones), una de las directrices que marca la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores). Si el lector hace cuentas le saldrán 15 asientos: cuatro para Criteria, tres y tres para CVC y BlackRock, dos para el fondo australiano y tres para los independientes. El sillón 16 es el que ocupa el consejero ejecutivo, Francisco Reynés.
Resultados (casi) récord
A nivel financiero, la compañía ha contenido daños en un 2024 complejo, donde los precios del gas, la luz y el crudo se desplomaron tras los años de escalada por la guerra en Ucrania y el grupo arrastró tensiones de gobernanza interna. Pese a todo, la gasista logró un beneficio neto de 1.901 millones de euros, solo un 4,3% por debajo de los 1.986 millones que se anotó en 2023, uno de los mejores años de la historia de la compañía.
El grupo que dirige Reynés, que este jueves ha presentado sus resultados anuales al mercado, logró capear la normalización de precios y las tensiones internas antes citadas, superando sus previsiones y alcanzando sus compromisos para el 2024.
La compañía mantuvo, además, un fuerte esfuerzo inversor, movilizando 2.280 millones de euros a lo largo del ejercicio, principalmente en desarrollos de renovables y redes. Su capacidad verde instalada alcanzó los 7,3 gigavatios (GW), y cuenta con otros 1,6 GW en construcción. La mayoría en España, seguida de Australia y Estados Unidos. El grupo prevé que otros 0,9 GW adicionales entren en operación este año.
Durante 2024, Naturgy distribuyó 1.345 millones en dividendos, incluyendo el pago complementario de 2023 de 0,40 euros por acción, retribuido en abril de 2024, y los dos dividendos a cuenta de los resultados de 2024 de 0,50 euros por título cada uno, pagados en agosto y noviembre de 2024 respectivamente. Además, Naturgy ha informado hoy de que propondrá a la Junta General de marzo de 2025 un dividendo complementario para 2024 de 0,60 euros por acción, lo que supone un dividendo total incrementado de 1,60 euros por título en 2024.

