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Al término de su ponencia en la reciente European Blockchain Convention, celebrada en Barcelona, varios de los asistentes se aproximaron a hablar con Eric Demuth, cofundador y CEO de Bitpanda. La compañía fintech austriaca acababa de anunciar un acuerdo de colaboración con Société Générale por el que ofrecerá en su plataforma, a todo el mercado europeo, la stablecoin (criptomoneda estable) EUR CoinVertible, gestionada por una filial de la entidad francesa. "El camino a seguir no es ser la competencia de los bancos, sino convertirnos en aliados especializados en blockchain (tecnología de cadena de bloques )", explica quien fue uno de los tres responsables de poner en marcha en 2014, con 10.000 euros de fondos propios, un proyecto valorado hoy en más de 4.000 millones de dólares y con más de cinco millones de usuarios.
Junto a sus socios Paul Klanschek y Christian Trummer, Demuth emprendió hace una década un camino sustentado en una idea que todavía hoy conservan: "Hacer sencillo lo que aparenta ser complicado". Dicho de otro modo, Bitpanda fue concebida como una plataforma de inversión fácil de usar para el ciudadano común y apta para todos los bolsillos. Y de ahí, "paso a paso", como gusta repetir al jefe ejecutivo, transitó del trading de negociación de criptomonedas a operar también con acciones fraccionadas, ETF (fondos de inversión cotizados), metales preciosos como el oro que mantienen custodiado en Suiza o materias primas. De comenzar operando con un Bitcoin que apenas tenía cinco años de rodaje, Bitpanda fue ensanchando el campo con un abanico de criptodivisas más amplio a medida que iban aflorando en el mercado digital.
En la todavía cautelosa aproximación de las finanzas tradicionales al entorno cripto, Demuth observa una similitud con la evolución de la telefonía móvil: "Hay cosas que no pueden cambiar de la noche a la mañana. Los móviles parecían a principios de los noventa un ladrillo con una antena y ahora lo tienes prácticamente todo ahí dentro". "Pero en el tránsito", añade, "ha habido miles de pasos diferentes". "Cuando aparece una tecnología nueva, la gente fantasea con su recorrido y, si en un plazo corto de tiempo no se ha alcanzado, se siente decepcionada. Pero todo lleva tiempo, especialmente cuando hablamos de un gran sistema heredado con el protagonismo del sector bancario".
La colaboración con algún banco español "es cuestión de tiempo", apuntan desde Bitpanda. En la convención organizada en Fira de Barcelona, de hecho, pudo verse a representantes de entidades nacionales conversando con los responsables de la compañía con sede en Viena. Ya antes de Société Générale, el primer paso de la banca sistémica europea para ofrecer a sus clientes operar con la plataforma de activos digitales lo había dado en junio Deutsche Bank.
NFL, Bayern y Milan, socios
Y es que 2024 ha sido para Bitpanda el año de los grandes acuerdos mediáticos. A los citados convenios con el banco alemán y el francés se le suman las firmas con relevantes socios del ámbito deportivo. El unicornio austriaco se convirtió hace un mes en partner oficial de criptoactivos de la NFL, la liga estadounidense de fútbol americano. Dos semanas antes lo había hecho con el AC Milan y, a principios de año, se había erigido en empresa colaboradora de otro legendario club europeo, el FC Bayern Múnich. "No estamos en conversaciones con el Barcelona o el Real Madrid", se avanza Demuth sonriendo a la previsible pregunta.
"España será muy probablemente uno de nuestros próximos focos de atención, pero no hay una estrategia de marketing similar a esas porque, ahora mismo, estamos muy centrados en los mercados de habla alemana, Francia e Italia", explica el ejecutivo.
Aun así, Bitpanda no es un desconocido en España, donde aterrizó en 2020, en plena pandemia de covid, y tiene oficinas en Madrid y Barcelona, con un perfil predominantemente administrativo la primera y tecnológico la segunda. Alrededor de un centenar de los más de 700 empleados de Bitpanda trabajan en estos dos centros.
Justo después de hacerlo en Francia y unos meses antes de convertirse en unicornio (la denominación para las startups con un valor superior a 1.000 millones de dólares), Bitpanda llegó a España en junio de aquel año y lo hizo de manera sonada. "La inversión en criptoactivos no está regulada, puede no ser adecuada para inversores minoristas y perderse la totalidad del importe invertido", rezaban unas letras blancas de tamaño muy considerable y sobre un fondo negro en las lonas publicitarias. La advertencia era una exigencia regulatoria de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que tuvo como efecto que el broker minorista austriaco se situara en el mapa español de forma más rápida.
"Para nosotros, la regulación ha sido siempre un gran foco bajo el que actuar"
"Algunas veces bromeo con que ya no somos una compañía tecnológica, sino una empresa de compliance [los mecanismos de buenas prácticas de las compañías para el cumplimiento de la legalidad]", dice Demuth. Y, precisamente, hablando de regulación, el próximo 30 de diciembre entrará en vigor el reglamento europeo MiCA para los proveedores de servicios en el mercado de los criptoactivos, con un periodo de transición de un año para las plataformas ya operativas. El CEO de Bitpanda lo ve con buenos ojos: "Para nosotros, la regulación ha sido siempre un gran foco bajo el que actuar y, por eso, todavía existimos y nos hemos convertido en una gran compañía de inversión en Europa". El directivo, además, pone de relieve que MiCA "contribuirá a unificar criterios porque hasta ahora cada país ha funcionado con sus propias reglas".
Demuth valora también los últimos pasos en la adopción institucional de las criptomonedas. Tras la aprobación en enero, por parte de la SEC (la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos), de los ETF de Bitcoin, la agencia norteamericana hizo lo propio en julio con los fondos cotizados Ether, el token nativo de la blockchain Ethereum. "Son buenas noticias porque significa que hay un nuevo tipo de clientes, que podríamos llamar dinero institucional, inversores profesionales y fondos de pensiones que ahora pueden invertir en esta clase de activos", comenta optimista sobre el futuro de las criptodivisas.


