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La bolsa española permanece en la lista de favoritos para invertir en 2026

Después de un 2025 espectacular que pone la guinda a tres años consecutivos de ganancias, el Ibex revalidará subidas de más del 10% el próximo año

La bolsa española permanece en la lista de favoritos para invertir en 2026
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2025 se marcha con una función en tres actos, una primavera arancelaria; un verano de bancos centrales y un otoño-invierno de miedo a una burbuja en la IA, que está a punto de echar el telón... y deja un continuará por resolver. Pero es igual de cierto que el año que nos deja ha despejado algunos de los grandes interrogantes. La inflación no preocupa más, los temidos aranceles no han supuesto el colapso del comercio internacional, los tipos de interés han retornado a la neutralidad y con ello apoyan la inversión en activos de riesgo (bolsa y bonos) y, por primera vez en mucho tiempo, las políticas fiscales acompañan al ciclo, véase Alemania y su plan de inversiones.

¿Tras un año de mieles, vendrá un año de hieles? A escasas horas para cerrar 2025 la bolsa española se despedirá por todo lo alto cerrando el mejor ejercicio de la historia del Ibex, con ganancias que van más allá del 47%. Nunca se había visto algo similar. Pone el broche de oro a tres ejercicios consecutivos de ganancias de doble dígito para el mercado patrio cuando nadie, excepto algunos nostálgicos y convencidos, confiaba en él. Después de la fiesta, de la exaltación de las compras desmedidas en bolsa, la gran preocupación es saber si llegará el cansancio y el hastío que sigue a los excesos. No lo parece. Al menos no lo cree la inmensa mayoría de las casas de análisis que pronostican un 2026 prolífico para los mercados de renta variable, también para el español.

Como prólogo al 2026 el inversor debe saber que los expertos apostarán por bolsas, sobre todo la estadounidense -gracias al abultado crecimiento de la tecnología- y por la española, donde el peso de la banca sigue dando recorrido. Por sectores la confianza sigue depositada en los mismos protagonistas del 2025 que se va: inteligencia artificial, defensa, infraestructuras y compañías cíclicas como el sector financiero. Fuera de los mercados públicos, la inversión en alternativos gana más adeptos y se aconseja destinar un 20% de la cartera a fondos o activos ilíquidos para diversificar, pero, cuidado, está reservado a unos privilegiados porque las barreras de entrada son altas todavía en España, aunque se apunta a que 2026 podría ser el año en el que algunas grandes gestoras rebajen el umbral mínimo de entrada hasta 10.000 euros o, incluso, por debajo. Y en terreno de materias primas, el petróleo es el gran olvidado. No ha sido su año (cae algo más del 20%). El oro, sin embargo, sigue en las quinielas a pesar de protagonizar su mejor ejercicio desde 2017 y de cotizar en máximos históricos, por encima de los 4.300 dólares la onza.

"Después de cinco años de shocks sucesivos tras el Covid-19, para 2026 lo que vamos a ver es un escenario de mucha menor volatilidad cíclica", asegura Agustín Bircher, director de Inversiones de Santalucía AM que, además, vendrá respaldado una ingente masa monetaria que sigue acumulada en el mercado y que tiene que licuarse hacia las bolsas. Todavía hoy China "sigue acelerando la oferta monetaria", inyectando yuanes al mercado con el objetivo de "reactivar su economía y parte de esta liquidez, inevitablemente, acaba en los mercados internacionales", sostienen desde Renta 4, tras años de políticas monetarias hiperexpansivas. Desde el año 2000 la oferta monetaria ha aumentado en 142 billones de dólares, un tercio es solo China, otro tercio EEUU y la Eurozona; y el restante, principalmente Japón, Reino Unido y el resto de los países del G20, además de Suiza, Taiwán y Hong Kong.

Con un colchón de dinero para invertir, los analistas confían en que las bolsas continuarán su senda alcista gracias al aumento de los beneficios de las empresas que crecerán por un ciclo que les favorece y por una mayor inversión pública en determinados sectores. El ejemplo más evidente en Europa es Alemania. Según cálculos de BBVA AM, solo el país germano contribuirá a 0,5 puntos de aumento del PIB de la zona euro el próximo año, sobre el 1,2% previsto para el conjunto de países. "Hay algo de margen de sorpresa positiva en crecimiento, sobre todo gracias al plan alemán y la dinamización de las empresas europeas", reconoce Joaquín García Huerga, director de Estrategia Global de la gestora, que observa signos positivos para vivir un 2026 alcista, con crecimientos de doble dígito para las bolsas continentales y también para la española.

¿No hay ningún elefante en la habitación? Sí lo hay y es el endeudamiento público de los Gobiernos europeos y también del de EEUU que podría volver a desatar el miedo visto en 2025. "Llegará un momento en el que los países tendrán que abordar sus déficits fiscales que, en algunos casos, están empezando a ser crónicos", afirma BBVA AM. Es el caso de EEUU con un déficit previsto del 8% para 2026. "Debería ajustar 918.000 millones de dólares para estabilizar la deuda y volver a un déficit del 3% del PIB", algo implanteable en estos momentos.

ESPAÑA, A POR OTRO MÁS

"Uno se podría preguntar si después de tres años de retornos del 10% de media en los índices europeos, llegará otro cuarto año", reflexiona José Mazoy, director de Inversiones Global de Santander AM, y la respuesta es sí. "Los crecimientos de beneficio que se esperan para 2026 son del 10%, mayores que años pasados". La gestora de Banco Santander asegura "ver muy buenas razones para que este rally se siga extendiendo" en las bolsas. El crecimiento de los beneficios empresariales, "que va más allá del sector tecnológico", será la base de que las bolsas sigan subiendo. Y, por supuesto, entienden que esto es extensible a España donde "podríamos tener otro año de retornos de doble dígito".

BlackRock, la mayor gestora del mundo por volumen de activos, con un récord de 13,5 billones de dólares, también tiene a España entre sus tres mejores ideas para el año que viene, junto a EEUU y deuda de países emergentes. ¿Qué les gusta? La exposición a bancos, donde siguen muy positivos, a infraestructuras, por el lado del capital privado, y a energía. "Desde un punto de vista macroeconómico, España crece más que la Eurozona, un 8% en el acumulado desde el Covid frente al 6% de la media comunitaria; tenemos superávit, una inflación controlada, la tasa de desempleo en el entorno del 11% y si analizamos los puestos de trabajo que se han creado desde la pandemia, 7,5 millones de empleo netos en la zona euro, más de la mitad vienen de Francia y España", afirma Javier García Díaz, managing director de BlackRock en Iberia.

El empuje del sector financiero ha sido clave para las ganancias anuales del Ibex 35, en el que cuatro entidades han duplicado su capitalización en estos doce meses: Banco Santander, BBVA, Unicaja y CaixaBank. Solo Indra, con una revalorización del 187%, ha sido capaz de hacerles sombra en el balance de 2025. Tanta subida hace que hoy el inversor español tenga vértigo una vez que el índice ha superado el 17.000. "No se preocupen porque el mercado da oportunidades", recuerda Renta 4. ¿Es demasiado tarde para entrar? Si se revisa la historia cercana, este mismo 2025 el Ibex ha sufrido una caída intra-anual del 14%, de máximo a mínimo, y es algo que sucede con frecuencia dando oportunidades al inversor para subirse al ciclo. En otros ejercicios de subidas espectaculares como en 2023, se produjo una corrección temporal del 11%, en 2013 cuando el Ibex subió un 21%, cedió un 14% en un momento dado... y así en muchos años más.

La mencionada BlackRock es el exponente más claro de la denominada gestión pasiva, básica para entender cómo funcionan los flujos de dinero en los mercados. En EEUU la inversión a través de ETFs ya representa el 50% de todo el volumen negociado y esto fomenta "la concentración en unas pocas empresas de gran capitalización amplificando las subidas, pero también las bajadas". Y hoy todo conduce a las empresas vinculadas a la inteligencia artificial donde la inmensa mayoría de gestores y analistas descarta una burbuja, aunque se reconocen cierto "exceso de optimismo" sobre algunos actores clave.

Desde DWS hablan de una "exhuberancia racional", parafraseando al ex presidente de la Fed Alan Greenspan. "Hoy en día algunas valoraciones de acciones tecnológicas están muy infladas, pero la situación es diferente porque se basa en crecimientos reales de los ingresos de estas megaempresas, cuya capitalización es superior a toda la economía de países enteros.