La Unión Europea trabaja a pleno rendimiento para encumbrar un plan que logre unir, de una vez por todas, los mercados de capitales comunitarios con el objetivo de que los ciudadanos se impliquen más en la financiación de las empresas y también en la construcción del futuro de la región, ahora que parece que el tiempo apremia. Perder el tren no es algo que preocupe en Europa... pues se ha dejado pasar ya muchas veces, aunque esta vez puede ser la definitiva. Se espera que el próximo mes de diciembre la Comisión Europea anuncie, al fin, el paquete de medidas concretas que propondrá al Parlamento comunitario sobre lo que se conoce como la Unión de Ahorros e Inversiones (SIU, por sus siglas en inglés). Verena Ross, la máxima autoridad en Europa de regulación en los mercados, es una de las personas clave en el impulso de estas medidas que puedan derivar en la creación de una cuenta de valores específica para cada ciudadano, con incentivos fiscales para promover la inversión y, con el paso de los años, una renta que complemente las pensiones públicas, llamadas a pasar por años difíciles ante el envejecimiento de la población y un menor número de trabajadores. Ross, presidenta de ESMA, la Autoridad Europea de Valores y Mercado, cree que todavía hay tiempo de coger ese tren y crear un mercado europeo capaz de competir con el estadounidense.
PREGUNTA.¿Qué papel está jugando ESMA en esta iniciativa?
RESPUESTA. Una de las prioridades de la Comisión Europea para esta etapa legislativa es la creación de una unión de ahorros e inversión para asegurarnos de que se tienen mercados y bancos capaces de respaldar a las compañías, a los ciudadanos y al crecimiento de Europa y hacer de ella una región más competitiva frente a otras zonas del mundo. En los últimos meses, se están recibiendo propuestas concretas que esperemos que todas conjuntamente nos den un gran impulso para asegurarnos que podemos crear un mercado único de capitales.
P. ¿Cuánto tiempo pasará desde que la Comisión Europea dé el visto bueno al nuevo plan hasta que sea una realidad para todos nosotros?
R. Estas cosas toman su tiempo. Las propuestas legislativas se pondrán sobre la mesa en los próximos meses y se discutirán a nivel europeo; después necesitan ser consensuadas en el Parlamento Europeo y por el Consejo de los Estados Miembros, lo que se prolongará, al menos, por un año más, y luego se necesita tiempo para llevarlo a la práctica, con lo que podríamos hablar de cerca de dos años más. Pero la realidad es que ya se están implementando algunas cosas para ayudarnos en esa búsqueda del mercado de capitales. El Gobierno español, por ejemplo, está buscando cómo crear una etiqueta para un producto a nivel europeo que busca apoyar a compañías comunitarias. También se está viendo cómo implementar cuentas de ahorro y de inversión para cada ciudadano que les permita invertir en el mercado de manera eficiente, con ventajas fiscales, para asegurarnos de que la gente, básicamente, reacciona y empieza a pensar qué hacer con su dinero. En estos momentos, hay mucho dinero depositado en cuentas bancarias, con intereses muy pequeños o ninguno y la idea es alentar a la gente a que se plantee invertir en la economía real a través de productos financieros, acciones, fondos de inversión... asegurarnos de que reciben mejores rentabilidades por sus ahorros. Que puedan ahorrar para su jubilación o para cualquier otro proyecto.
P. Esa iniciativa europea que estaría liderando España plantea invertir un 70% como mínimo en compañías europeas...
R. Es una iniciativa. Lo que la Comisión Europea está impulsando es una cuenta, no un producto concreto. En realidad, se trata de una cuenta que permite comprar y vender productos y que cuenta con beneficios fiscales. Algo similar a lo que tiene en Suecia.
R. Exactamente, y esta propuesta camina en paralelo con la iniciativa española. Son medidas complementarias.
P. ¿Qué propuestas concretas están dirigiendo desde ESMA a la Comisión Europea?
R. Necesitamos motivar al inversor europeo a estar más comprometido con el mercado. Por encima de todo, desde ESMA estamos planteando cómo hacer el viaje del inversor más simple. Cómo asegurarnos de que la información que recibe es fácil de entender, más sencilla, más comparable. Queremos asegurarnos también de que cuando vas a una oficina bancaria no recibes cientos de papeles con un lenguaje complicado [sobre productos financieros], si no documentos que sean fáciles de comprender y de comparar en costes, etc., con otros productos. Preguntarte: ¿Es el riesgo que quiero asumir? Por otra parte, queremos tener mercados menos fragmentados, que trabajen entre ellos. Hay muchas barreras y el dinero no fluye fácilmente. Necesitamos incrementar la interoperabilidad entre diferentes mercados.
P. ¿Esto incluye también las bolsas?
R. Sí, bolsas o fondos de inversión.
P. ¿Y se acabarán los fondos de inversión creados ex profeso en Luxemburgo para su comercialización en Europa?
R.Luxemburgo permite tener un pasaporte para comercializar ese producto en otros países europeos. La idea es derribar las barreras que existen entre mercados y desarrollar un nivel a escala europea.
P. ¿Buscan crear fondos de inversión más grandes?
R. La idea es que un fondo de inversión no esté puramente concentrado en inversores españoles, por ejemplo. Que se puedan desarrollar fondos más grandes que puedan invertir en compañías europeas y dotarlas de la financiación necesaria.
P. Pero ya se pueden comercializar distintos fondos a nivel europeo en los escaparates abiertos...
R. Sí, este pasaporte ya existe. Pero si se compara con el tamaño de los fondos estadounidenses los europeos son mucho más pequeños.
P. ¿Realmente cree que es posible crear fondos más grandes que los estadounidenses?
R. Siempre hay que ser cuidadoso cuando se hacen comparaciones. En Europa somos una federación de países, con diferentes lenguas, culturas... necesitamos construir una unión de ahorros e inversiones que funcione para nosotros. Pero, para ello necesitamos también garantizar la liquidez, la interoperatividad, no tener barreras nacionales que hagan más complicado que el dinero fluya de una parte de Europa a otra. Necesitamos romper esas barreras. Y esto es de lo que trata la unión; de buscar la fórmula a nivel de regulación, supervisión, legislación y distintos aspectos para crear un mercado europeo más eficiente.
P. ¿Y cómo se puede hacer esto si no tenemos una varita mágica?
R. No, no la tenemos. En los últimos meses en Europa hemos demostrado que tenemos la necesidad de garantizar que creamos un mercado de capitales que tenga la capacidad de crecer, ofrecer rentabilidad, proveer de financiación a las compañías. Esto creo que está liderado por respuestas más positivas sobre intentar hacer algo de manera colectiva, avanzar y hacerlo de manera urgente porque sabemos que en Europa tenemos una necesidad fuerte de financiación en defensa, digitalización, infraestructuras, transición sostenible... necesitamos mucha financiación del mercado de capitales. Los bancos solos no pueden hacerlo. Necesitamos asegurarnos de crear ese ecosistema, donde los bancos sean parte y que venga liderado por el mercado de capitales.
No me malinterprete, pero ¿no vamos tarde ya?
Siempre sería mejor si lo hubieras hecho ayer, claramente, pero no puede ser una excusa para no empezar ahora con urgencia, con ambición, para realmente poner las cosas en su sitio. Sí, tomará tiempo, pero si no empezamos ahora y lo dejamos, será todavía peor. Es evidente que necesitamos dar pasos claros. Hay cosas que ya han ocurrido o están pasando ahora como la creación de un repositorio común de compañías cotizadas a nivel europeo. Su implementación lleva tiempo, pero estamos en el proceso de ponerlo en marcha.
Sin duda, esto ayudará a los inversores
Ayudará, exacto. Traerá la visibilidad a las compañías más pequeñas a nivel europeo. Las hará más interesantes.
¿Y se crearán grandes fondos de pensiones? Porque el reto demográfico en Europa es enorme...
Parte de esta unión de ahorros e inversiones está buscando cómo podemos, de forma colectiva, hacer algo a nivel nacional y cómo podemos desarrollar sistemas de pensiones que suplementen la pensión pública, a través de fondos privados, porque necesitamos asegurar una jubilación adecuada a la población. Muchos estados miembros están pensando qué necesitan hacer en este campo.
Una renta complementaria a la pensión pública será prácticamente obligatoria a futuro, diez o veinte años vista...
Muchos estados están pensando la manera de hacerlo. Es evidente que la pensión pública tendrá difícil financiar la jubilación de todo el mundo conforme la población va envejeciendo.
Hay un problema, si quiere llamarlo así, en la UE de soberanía porque, de momento, los estados tienen la potestad de decidir individualmente, entre otros, sobre los impuestos. Aquí tenemos un Gobierno que claramente ha dificultado la inversión colectiva con diferentes medidas, como limitar las aportaciones a planes de pensión privados. ¿Cómo se soluciona esto?
Ahí es fundamental la cooperación entre el nivel europeo y el nacional porque necesitamos encontrar el camino para incentivar la inversión en mercados de capitales, instrumentos y productos. Muchos países se han dado cuenta de que necesitan hacer ese cambio y modificar los incentivos para que los ciudadanos se replanteen otras posibilidades más allá de dejar su dinero en el banco o de comprar una casa como idea de inversión.
Europa es pionera en la regulación sobre criptomonedas, una competencia que es casi exclusiva de ESMA. ¿Se convertirán en un problema para las generaciones más jóvenes en el futuro?
Estamos en el proceso de dotar al mundo cripto de un marco regulatorio con protección para los inversores. Pero es importante recordar que esto no hace que desaparezcan los riesgos asociados a los criptoactivos. Nosotros seguimos advirtiendo que los criptoactivos son muy volátiles, hay muchas estafas y fraudes en este espacio, y aun teniendo este marco regulatorio no quiere decir que cuenten con las mismas protecciones que se tienen en productos financieros tradicionales. Es muy importante que la gente entienda esto. En todo caso, hay gente que quiere especular en el mundo cripto.Si quieren invertir cinco euros en ello, ok, pero tienen que hacerlo con los ojos abiertos y sabiendo que pueden perder su dinero. Por el lado de los proveedores queremos asegurarnos que las firmas de criptoactivos que ofrecen servicios de custodia o trading estén autorizadas en Europa, que cumplen con unos estándares mínimos.
Es verdad que muchas compañías cuentan ya con esas licencias de MiCA e, incluso Mifid si ofrecen futuros para invertir, pero yo puedo seguir comprando bitcoins en otras plataformas que no están reguladas. ¿Esto se acabará?
Eso es parte del periodo de transición en el que nos encontramos y que terminará para todo el mundo el próximo verano. Para entonces si quieres ofrecer este tipo de productos al inversor europeo necesitas contar con una autorización. Si no, estarás llevando a cabo un negocio sin autorización, lo que cual es un delito, y serás castigado por ello.
¿Cuántas firmas de criptos están ya autorizadas para operar en Europa?
En este momento, hay 82entidades autorizadas. Si miramos a los grandes nombres a nivel mundial, hemos autorizado unas 15 entidades y luego hay compañías más pequeñas y players nacionales.
¿Cree que la inversión en cripto será algo mayoritario?
Es difícil de predecir cómo continuará a lo largo de los años. pero lo que estamos viendo es que cada vez está más ligado a los servicios financieros tradicionales. Cada vez hay más fondos, por ejemplo, que quieren destinar una parte pequeña a invertir en criptos. Hay stablecoins desarrollándose que necesitarán invertir en bonos soberanos u otros activos para asegurar el negocio. Cada vez más bancos están comenzando a ofrecer criptomonedas, la cifra es pequeña todavía, pero está claramente creciendo. Observamos muy de cerca las potenciales consecuencias de cara a la protección al inversor, pero también de cara a la estabilidad financiera y de mercados. Es difícil de predecir, pero creo que es algo que claramente está creciendo en estos momentos.
En España sucede la paradoja de que yo puedo comprar un bitcoin directamente en un banco, pero no puedo invertir en un fondo que invierta en criptomonedas porque no está permitido para el pequeño inversor. ¿Esto será posible pronto?
Es algo que se está discutiendo en este momento. Ahora que tenemos el marco de regulación de MiCA [de Mercados y Criptoactivos, por sus siglas en ingles] se debería permitir que estos activos sean, al menos, parte de los fondos. Probablemente nadie quiera un fondo que solo invierta en criptomonedas, pero sí la posibilidad de que sea una parte de la inversión.
Los bancos están ahora ofreciendo directamente la compra/venta de criptomonedas. ¿Le preocupa que se conviertan en un activo de inversión masivo entre la población?
Algunos players tradicionales, como son los bancos, es verdad que han comenzado a ofrecerlas porque los clientes lo están demandando. Es algo que probablemente se convertirá en más frecuente, cada vez sucederá más, pero necesitamos ver cómo se desarrolla. Son momentos de cambio.
¿Cree que los empleados de la banca están preparados para ofrecer estos productos al público general?
Esto es uno de los desafíos: asegurarnos de que existe una comprensión y una formación adecuada de las personas que van a asesorar. También es verdad que en estos momentos muchos de estos productos son comprados directamente a través de una aplicación de móvil sin ningún tipo de asesoramiento.

