- En resumidas cuentas La promesa vacía de las criptomonedas
Donald Trump volvió a agitar ayer los mercados, aunque esta vez su principal víctima fueron las divisas digitales. Si bien las criptomonedas gozaron del impulso de la vuelta del presidente americano, y en el caso de bitcoin superó los niveles de los 100.000 dólares durante varias jornadas, las últimas decisiones de Trump desinflaron las expectativas en torno al activo digital y la empujaron en dirección contraria.
El último episodio de descensos significativos de las criptomonedas tuvo lugar ayer, cuando se publicó la orden ejecutiva que dará pie a la creación de una Reserva Estratégica de Criptomonedas y una Reserva de Activos Digitales de los Estados Unidos. Dicha provisión se construirá a base de bitcoin, ethereum, Solana y XRP, entre otras. Y precisamente fueron estas las siguientes protagonistas a la orden de la Reserva de la Casa Blanca: el bitcoin, por ejemplo, llegó a caer un 5,7% en los minutos siguientes al anuncio del Gobierno estadounidense. En la media jornada de Wall Street, sus pérdidas se redujeron hasta el 3%, según recogía Bloomberg, lo que situaba su precio de cotización en los 87.125 dólares (cuando la jornada anterior superaba los 89.900 dólares).
Las responsables de estas caídas fueron, de nuevo, las perspectivas: "Es un tema de expectativas. El mercado estaba esperando que en la firma de Trump anunciase cuáles iban a ser las posiciones del Gobierno, y cuántas iban a ser las compras que se iban a planificar" explica Javier Pastor, director de Formación Institucional de Bit2Me. Y si bien en la orden firmada ayer por Trump se explicaban algunas cuestiones sobre el depósito de activos digitales, como un plazo de 60 días para que el Secretario del Tesoro (ahora el multimillonario Scott Bessent) entregue las consideraciones legales y de inversión para la gestión de las reservas de monedas digitales, así como que será tarea del mismo establecer una oficina para administrar los depósitos de moneda digital, hubo cuestiones que quedaron sin resolver.
Fue a través de las redes sociales como, minutos después de la firma de la orden ejecutiva, David Sacks (el bautizado como zar de la Casa Blanca en materia de inteligencia artificial y criptomonedas) explicó en su cuenta de X que el país "no venderá ningún bitcoin depositado en la reserva", sino que se mantendrá "como una reserva de valor". Asimismo, y entre otras medidas, el portavoz del Gobierno estadounidense ordenó una contabilidad completa de las tenencias de activos del gobierno, que se estimarían en alrededor de 200.000 bitcoins.
"Van a paralizar cualquier movimiento de venta que pueda haber en ese sentido. Si el mercado tenía una expectativa de un anuncio de compras con una planificación, pues no lo ha hecho. Y el mercado ha tenido una reacción negativa, pero en el corto plazo" puntualiza Pastor, que explica que en el vaivén del mercado durante el día, los precios han oscilado entre los 86.000 dólares, llegando incluso a regresar a los 90.000 en la constante volatilidad de la divisa.
Un punto de inflexión
Pastor destaca otra cuestión de la jornada de ayer: el gesto que hizo el Gobierno de EEUU ayer a la hora de establecer una reserva estratégica de criptodivisas dentro de los activos del Tesoro estadounidense. "En el momento en el que EEUU valida o determina que bitcoin es un activo estratégico, y otros activos también, le da una carta de reconocimiento" que lo encamina a convertirse en una herramienta complementaria a las finanzas gubernamentales.
"Esto es un punto de inflexión, y un antes y un después en el significado de los criptoactivos a nivel global", asegura el portavoz de Bit2Me, que celebra también la primera criptocumbre en la Casa Blanca como "hito" y señal de que el bitcoin y los activos digitales puedan adquirir un papel más representativo dentro de las finanzas públicas de los distintos países.

