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España critica la cumbre clave de líderes europeos a la que no fue invitada antes de la reunión de los 27 porque socava los valores de la UE

Sánchez y Meloni han conversado durante este jueves, pero el gobierno italiano dice que el mandatario español "no planteó ninguna objeción"

Pedro Sánchez, antes de comenzar la reunión informal de los 27 líderes de la UE.
Pedro Sánchez, antes de comenzar la reunión informal de los 27 líderes de la UE.Omar HavanaAP
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En el castillo de Alden Biesen, en Bélgica, quienes lo visitan pueden participar en un escape room o protagonizar un juego para resolver crímenes ficticios teatralizados. Aquí, había un misterio por desentrañar: la ausencia de Pedro Sánchez en una cumbre clave de los principales líderes europeos.

En concreto, 19 mandatarios, encabezados por el canciller federal alemán Friedrich Merz, la presidenta italiana Giorgia Meloni y el primer ministro belga Bart de Wever, junto a los líderes de Francia, Países Bajos, Dinamarca o Polonia. Un foro para preparar y acercar posturas de cara a la cumbre informal ya sí de los 27 que se está celebrando este jueves. A la cita, según han trasladado desde el Ejecutivo español, nuestro país no fue invitado.

El Gobierno ha criticado la celebración de esta cita clave porque considera, según dicen, que estas iniciativas socavan los principios de la UE y alejan posturas en lugar de acercarlas. Sánchez, en otras ocasiones, sí ha participado de estos encuentros previos preparatorios de líderes, que suelen ser habituales en los márgenes de las cumbres. El jefe del Ejecutivo se ha marchado sin hacer declaraciones a los medios, ni a la entrada ni a la salida, a diferencia de otros líderes.

Desde el Ejecutivo se pusieron en contacto con Italia para hacer llegar su queja, pese a que los impulsores del mismo eran también Alemania y Bélgica. Aunque hay una relación diplomática cordial, Sánchez considera que Meloni preside un gobierno de ultraderecha, y eso provoca choques y posturas alejadas en diversos asuntos, entre ellos la inmigración.

Durante el transcurso de la reunión convocada oficialmente, Sánchez y Meloni han "intercambiado puntos de vista", según ha informado el gobierno italiano que, sin embargo, matiza que durante la "conversación" el mandatario español "no planteó ninguna objeción" al hecho de que no fuera invitado. No le trasladó queja alguna. Desde el gobierno español explican que son varios los canales de comunicación que existen entre dos miembros socios de la UE.

En la cita, además de Italia, Alemania, Bélgica y la Comisión Europea, han participado en la reunión Austria, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Luxemburgo, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía, Eslovaquia, Suecia y Hungría, han informado desde el Gobierno italiano.

Meloni ha informado del encuentro en sus redes sociales, confirmado que lo ha impulsado junto a Alemania y Bélgica y anticipando que volverán a reunirse en los márgenes del Consejo Europeo que se celebra en marzo.

A última hora del miércoles, preguntados al respecto, fuentes de Moncloa ya confirmaron a este diario que el presidente del Gobierno iría directamente a la cumbre convocada por el máximo responsable del Consejo Europeo, Antonio Costa, que era el objetivo de desplazarse hasta Bélgica.

Entre los temas que se han debatido en esa cumbre paralela se incluyen "la culminación del Mercado Único, la simplificación regulatoria y reducción de los precios de la energía, y una política comercial ambiciosa y pragmática". Y la propia Meloni ha señalado que "La UE debe elegir: si su estrategia es abrirse a los acuerdos de libre comercio, en lo que yo estoy de acuerdo, también entonces debe saber que no puede regular en exceso. Por eso necesita simplificar".

La reunión previa también ha servido para reforzar la relación entre Meloni y el canciller alemán, Friedrich Merz. "Hay un relanzamiento en las relaciones y en la capacidad que Italia y Alemania están teniendo para coordinar sus posiciones", ha subrayado Meloni, que se ha referido al "motor alemán-italiano" que quiere liderar la UE.

Las relaciones entre Merz y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, no pasan por su mejor momento y por eso el alemán ha buscado una nueva aliada. Pero incluso así, el alemán y el francés han mantenido una reunión bilateral y han escenificado una cierta unión atendiendo de manera conjunta a la prensa. Sin embargo, quien no está ni se le espera es Sánchez, que está totalmente fuera de la mesa en la que se toman las grandes decisiones europeas.