ACTUALIDAD ECONÓMICA
Alta Velocidad

El Banco Europeo de Inversiones concluyó en 2020 que la línea Madrid-Sevilla "se acercaba al final de su vida útil" y había que renovarla

El BEI prestó 90 millones a España dos años después para acometer las obras

El descarrilamiento ferroviario en Adamuz (Córdoba)
El descarrilamiento ferroviario en Adamuz (Córdoba)JORGE GUERREROAFP
Actualizado

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) concluyó un estudio en 2020 sobre la línea ferroviaria de alta velocidad Madrid-Sevilla, con la conclusión de que se encontraba "al final de su vida útil", por lo que aprobaba financiar proyectos para renovarla. Así consta en una decisión de préstamo de 90 millones a España en marzo de 2022 que va acompañada del estudio de dos años antes. La conclusión del BEI ya en octubre de 2020 fue que había que financiar proyectos con el "objetivo de la renovación de las obras e instalaciones de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, que se aproximan al final de su vida útil tal y como fue diseñada, con el fin de mantener los elevados estándares de disponibilidad, fiabilidad y seguridad requeridos para este tipo de infraestructura".

Por tanto, aceptó sobre esa base financiar un proyecto presentado por el Estado a través de Adif que "consiste en la renovación de la línea ferroviaria de alta velocidad Madrid-Sevilla (470 km), incluyendo la renovación de las obras civiles, la vía, la electrificación, la señalización y las telecomunicaciones, así como la implantación en la línea del Sistema Europeo de Gestión del Tráfico Ferroviario (ERTMS)".

El eurodiputado y exministro del PP Juan Antonio Zoido ha desempolvado aquel préstamo mediante una pregunta escrita a la Comisión Europea, según un comunicado del Partido Popular. En ella pregunta por el resultado de aquella financiación. Se une el estudio del BEI a otra conclusión tres años posterior de otro organismo comunitario, la propia Comisión Europea, que, como publicó este diario el pasado lunes, ya consideró "obsoleta" la infraestructura y arbitró una ayuda de 111 millones para su mejora con cargo al fondo Feder.

Según el comunicado del PP, "las investigaciones tras el accidente ferroviario ocurrido el 18 de enero en Adamuz, en el que fallecieron 46 personas y resultaron heridas otros dos centenares, apuntan a que ADIF, que depende del Gobierno de España, había recibido diferentes partidas de fondos --muy generosas- para la actualización de la línea Madrid-Sevilla. Llegaremos hasta el final para conocer qué se hizo con ese dinero y se invirtió en lo que realmente se necesitaba".

Zoido pregunta cómo evalúa la Comisión Europea, desde un punto de vista técnico, el "impacto sobre la seguridad y la fiabilidad ferroviaria de operar una infraestructura cuyos sistemas e instalaciones estaban al final de su vida útil", y si, antes de concederse el préstamo del BEI, el Gobierno de España informó a la Comisión Europea de que la línea podía no cumplir plenamente los altos estándares de seguridad exigidos, precisamente por el envejecimiento de sus instalaciones.

"Estamos viendo que los documentos que manejaban las instituciones comunitarias recogen un reconocimiento expreso del deterioro de la infraestructura, por lo que era necesario extremar las exigencias de control, seguimiento y ejecución de las obras financiadas con fondos europeos, especialmente cuando estaban en juego la seguridad de los pasajeros y la integridad del sistema ferroviario".