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La economía española roza ya un PIB histórico de 1,7 billones, pero pierde productividad a pesar de los fondos europeos

España destaca en la UE con un crecimiento del 2,8% en 2025, pero la productividad no sólo no sube, sino que baja

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo-EFE
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La economía española brilla y destaca en la Eurozona por su alto crecimiento tras el dato de 2025, pero flaquea en un indicador clave de futuro, la productividad, pese a contar con una inyección histórica de fondos europeos.

El Instituto Nacional de Estadística INE) aseguró este viernes que el Producto Interior Bruto (PIB) se aceleró en el cuarto trimestre de 2025 al registrar un crecimiento intertrimestral del 0,8%. Eso supone, según el INE, que el PIB español ha crecido en el conjunto del año un 2,8%. En contraste, la productividad por ocupado no sólo no creció, sino que bajó un 0,3% en el conjunto del año, pese a que el Estado ha repartido ya 63.000 millones de fondos europeos extra con el teórico fin de transformar la economía y hacerla más productiva.

Sólo en el último trimestre, la productividad por ocupado en España cayó un 0,2%. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, prefirió escoger en su valoración el dato de productividad por hora, que sí creció, aunque en un limitado 0,4%. En las empresas es más significativo el primero de estos dos indicadores, porque, el segundo, significa que hay algo más de eficiencia por hora, pero no tiene en cuenta que cada vez se trabajan menos horas por la reducción de jornada o el absentismo.

Según CEOE, la productividad por ocupado cayó el citado 0,3% en el conjunto de 2025 «y todavía está un 3,7% por debajo de niveles de 2019». Al tiempo, según el INE, las rentas salarias brutas crecen. «La remuneración de los asalariados se incrementó un 7,9% en tasa interanual, con crecimientos del 3,2% del número de puestos equivalentes a tiempo completo de asalariados y del 4,6% de la remuneración media por puesto equivalente a tiempo completo». Estas subidas ayudan a los trabajadores contra la inflación, pero, al no crecer al mismo tiempo la productividad, se generan dudas sobre si será posible su sostenibilidad en el tiempo.

La inflación continúa, además, resistente. El INE publicó un dato adelantado de enero esperanzador, al desacelerarse del 2,9% de diciembre al 2,4% actual, pero la inflación subyacente, la más peligrosa, se mantiene en el 2,6%.

También provoca reflexión la economía en otro indicador de competitividad: el sector exterior. Las importaciones superan a las exportaciones y el comercio no sólo no aporta ya al crecimiento, sino que lo drena por primera vez desde 2021.

Según los datos del INE, «las exportaciones de bienes y servicios presentaron una tasa interanual del 3,5%, lo que supuso siete décimas más que en el tercer trimestre». Y mucho más lo hicieron las compras al exterior. «Las importaciones registraron una variación del 6,9%, dos décimas por encima de la del trimestre precedente».

Con esta pérdida de fuelle ante los socios comerciales de España, el pilar de la mejora del PIB nacional en 2025 fue la demanda interna. Contribuyó con 3,6 puntos al crecimiento del PIB de 2025, tres décimas más que en 2024. El valor del PIB a precios corrientes para el conjunto del año 2025 se situó en 1.685.783 millones de euros, un 5,7% superior al de 2024 y nuevo récord que se acerca ya a los 1,7 billones.

Para ello, es significativo el último trimestre. El consumo de los hogares se subió una décima, al presentar una tasa del 3,3%, y el de las Administraciones Públicas volvió a acelerarse también una décima, pese a la teórica lucha contra el déficit y presentó una tasa del 1,7%. El INE señala además el efecto de la subida de los sueldos públicos el pasado diciembre en paradoja estadística de cómo un mayor gasto estatal que genera tensiones en el déficit y la deuda contribuye por otro lado a presentar mejores datos de crecimiento.

En cambio, se desaceleró la inversión -más necesaria a largo plazo que el consumo-en el último trimestre, aunque sigue a ritmo notable. Registró entre octubre y diciembre una mejora variacióndel 6,5%, que es 1,7 puntos menor que la del trimestre anterior.

Con todo, el crecimiento del 0,8% del último trimestre aportado por el INE dispara a España en la Eurozona. Alemania logró una mejora del 0,3% al igual que Italia, mientras que Francia se quedó en el 0,2%. La media fue del 0,3% con Lituania registrando crecimientos del 1,7% y Portugal igualando la tasa española.

El dato del INE del último trimestre asegura además un buen dato de PIB español también para 2026. Según una estimación de CEOE, el efecto arrastre es tal que «aunque el crecimiento trimestral fuese nulo todos los trimestres de este año, la economía aumentaría un 1,1%, con lo que, incluso con avances muy moderados, la economía mostrará un dinamismo notable. Así, las previsiones de crecimiento del PIB en 2026 podrían situarse en torno al 2,3%», dice la patronal. En todo caso, la tendencia es de desaceleración.

Finlandia, peor aún que España en paro

Eurostat sitúa en el 6,2% la tasa media de paro tanto en la UE como en la Eurozona al concluir 2025. De las grandes economías europeas, Alemania (3,8%) e Italia (5,6%) están por debajo de la media, mientras Francia queda en el 7,7% y España, en el 10%.

Pese al mal dato de España hay un nuevo colista. Finlandia se convirtió en 2025 en el nuevo campeón del paro por encima incluso de España, que sigue, según Eurostat, en torno al 10%. Otro país nórdico, Suecia, llega ya a una tasa del 9% de paro. En contraste, un histórico colista en la tasa de paro como ha sido Grecia continúa mejorando a un ritmo notable. Eurostat sitúa ya su desempleo en el 7,5% cuando todavía estaba en 2024 en el 9,8%. Su salto es proporcionalmente superior al de España que ha pasado del 10,8% al 10% en el conjunto del año.