El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, decidió ausentarse de la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea que se levará a cabo este sábado en Asunción del Paraguay, y buscará este viernes su propia "foto de la victoria" en Río de Janeiro.
"El movimiento busca dar protagonismo a Lula y al gobierno brasileño e intenta vender la imagen del país como garante del acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea", señaló la web G1, en coincidencia con diferentes medios brasileños que confirmaron la ausencia del líder brasileño en el encuentro en Paraguay.
"No, no tenemos aún confirmado que no venga", sostuvo por el contrario a EL MUNDO un alto responsable de la presidencia del Paraguay.
La aparentemente irrevocable decisión de Lula implica un desaire hacia Santiago Peña, presidente paraguayo y encargado de firmar el tratado en nombre del Mercosur, como presidente pro témpore que es este semestre del bloque sudamericano. Lula y Peña se han distanciado en los últimos tiempos, con el paraguayo cada vez más cercano al argentino Javier Milei, que busca liderar un bloque de gobernantes de derechas en la región.
"Según fuentes, Lula busca una 'foto de la victoria' con las máximas autoridades de la UE en vísperas de la firma del tratado entre los dos bloques económicos. La estrategia también busca evitar compartir el escenario con el presidente argentino, Javier Milei, con quien mantiene una relación protocolaria y distante", añadió G1.
Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y Antonio Costa, presidente del Consejo de la UE, se reunirán este viernes en Río de Janeiro en una cumbre tripartita con Lula, que esperaba ser el que firmara el acuerdo en diciembre. Sin embargo, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, destruyó los planes del principal líder de izquierdas de América Latina de sellar un acuerdo que se negoció por 26 años y que creará, con 700 millones de personas, el área de libre comercio más grande del mundo.
Lula tenía todo preparado para la firma en la Cumbre de finales de diciembre en Foz de Iguazú, pero Meloni pidió más tiempo para contentar al sector agrícola italiano. La líder italiana dio finalmente el sí este mes de enero, pero el protagonismo pasó así a ser de Peña, de su misma familia política.
Lula recibirá a los líderes europeos en el Palacio de Capanema, la sede de Itamaraty, la diplomacia brasileña, en Río de Janeiro, para una declaración conjunta "que busca comunicar que el Gobierno brasileño fue el principal negociador político del acuerdo", destaca la prensa brasileña.
