El envejecimiento del campo y la falta de relevo generacional se han consolidado como uno de los principales desafíos del sector agrario en España, con cifras que superan ampliamente la media europea. Según los últimos datos oficiales, los mayores de 65 años representan el 41,3 % del censo agrario, frente al 33,2 % de media en la Unión Europea, mientras que la presencia de jóvenes sigue siendo limitada. En 2021, el país contaba con 80.191 jóvenes titulares de explotaciones agrarias, en su mayoría con personalidad jurídica. La escasa incorporación juvenil también se refleja en el reparto de ayudas de la PAC: en la campaña de 2022 solo el 8,26% de los beneficiarios tenía menos de 41 años, mientras que casi un 40% superaba los 65.
Ante esta situación, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este miércoles un paquete de medidas para afrontar el "urgente" desafío del relevo generacional en la agricultura y la ganadería. Estas medidas están destinadas a facilitar la incorporación de jóvenes, mujeres y nuevos profesionales al sector. "El relevo generacional es urgente y necesario", afirmó durante su intervención en un acto celebrado en el centro La Vega Innova, en San Fernando de Henares (Madrid), acompañado por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas. Sánchez subrayó que "el problema no es el talento, lo tenemos a raudales; el verdadero obstáculo es el acceso a la tierra, y también al agua".
Entre estas iniciativas, que se pondrán en marcha en los primeros meses de 2026, destaca la creación de Tierra Joven, una plataforma de innovación y movilización de tierras agrarias que estará liderada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), en colaboración con el sector, las comunidades autónomas y los departamentos implicados. La plataforma ofrecerá información homogénea sobre la oferta y la demanda de tierras, mejorará la transparencia del mercado y proporcionará datos actualizados sobre financiación, fiscalidad y otros aspectos clave para facilitar el acceso a la actividad agraria.
Además, el Ejecutivo movilizará tierras de titularidad estatal -unas 17.000 fincas rústicas- que se pondrán a disposición de los jóvenes y las mujeres a través de Tierra Joven, buscando así superar uno de los principales obstáculos para su incorporación: el acceso a la tierra. En el plano europeo, Sánchez ha avanzado que España defenderá que la próxima Política Agraria Común (PAC) reserve el 10% de sus recursos al relevo generacional, frente al 6% planteado inicialmente por la Comisión Europea. "Atraer a los jóvenes a este sector nos sale a cuenta como país; son el futuro de nuestro campo", destacó el presidente.
La plataforma estará operativa en los primeros meses del año, tras la aprobación de un decreto que regulará su funcionamiento. A su vez, la futura ley de agricultura familiar prevé la creación de una oficina de información y transmisión de tierras, siguiendo modelos de países como Francia, Alemania, Italia, Bélgica o Polonia.
El perfil del joven agricultor español refleja diferencias territoriales y productivas. Las explotaciones gestionadas por jóvenes tienen mayor presencia en la cornisa cantábrica -Cantabria, Asturias y País Vasco- y menor en la Comunidad Valenciana, Madrid, Castilla-La Mancha y Galicia. La actividad ganadera es más frecuente entre los jóvenes, representando el 29,5% de sus explotaciones frente al 19,7% del conjunto nacional, y lo mismo ocurre con los invernaderos, donde su participación es del 19%, frente al 8% de media. La dedicación suele ser exclusiva, aunque el número de trabajadores por cuenta propia ha disminuido entre 2009 y 2021, mientras que el de cooperativistas ha crecido ligeramente. Las explotaciones con titulares jóvenes presentan una renta neta media de 46.236 euros, un 10,1% superior a la media nacional, y una productividad de la mano de obra un 3,9% mayor.
La incorporación al sector se produce de media a los 28 años, principalmente para continuar con la explotación familiar -el 67,8% de los jóvenes- o por vocación y pasión por la actividad. Entre los principales retos que enfrentan los jóvenes se encuentran el acceso a la tierra, la financiación y el crédito, el asesoramiento, la formación, la información y la adaptación al medio rural. Para acompañar su inserción, el Ministerio de Agricultura ha elaborado la guía "Tierra firme", que ofrece orientación sobre los recursos disponibles, incluyendo programas de formación, asesoramiento, ayudas directas y de desarrollo rural de la PAC, medidas sectoriales, instrumentos financieros y préstamos públicos, así como las diferentes formas de asociación y los trámites necesarios para iniciar la actividad agraria.
Sánchez ha insistido en que el campo necesita a nuestros jóvenes, y que garantizar su incorporación no solo asegura la continuidad del sector, sino que también refuerza la cohesión social y territorial del país.

