La agencia internacional de calificación S&P Global Ratings cree que el nuevo modelo de financiación autonómica del Gobierno empeorará el déficit público del Estado, "si es que se aprueba", según un informe remitido a sus clientes. "La propuesta implica una reducción de los recursos disponibles a nivel estatal y un mayor déficit del Gobierno central. En el escenario probable de que las mayores transferencias a las comunidades se gasten al menos en parte, esperamos un impacto presupuestario negativo en el saldo de las administraciones públicas, en ausencia de medidas presupuestarias compensatorias", señala la agencia de rating tras anunciar la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, que el Estado inyectará cerca de 21.000 millones de euros más en el sistema de financiación para que "todas las comunidades ganen" tras el acuerdo del PSOE con Esquerra Republicana de Catalunya.
S&P cree que la reforma anunciada por España, al aportar la Administración Central más dinero, de "podría mejorar la solvencia crediticia de las comunidades autónomas, siempre que el Gobierno central cuente con apoyos suficientes para aprobarla". Aunque no todas. "De acuerdo con la propuesta, todas las comunidades recibirían más fondos (excepto Extremadura y Cantabria, que ya se benefician de los niveles de financiación más altos dentro del sistema actual), aunque el impacto presupuestario relativo diferiría entre comunidades", señalan en el documento sus analistas.
Éstos dudan que se llegue a aprobar y aseguran que, por eso, no lo van a tener en cuenta aún en sus calificaciones de solvencia de España. "El Gobierno central tiene como objetivo implantar el nuevo sistema a partir del 1 de enero de 2027. Sin embargo, en nuestra opinión, la reforma afronta obstáculos significativos debido al fragmentado panorama político de España, reflejado en la incapacidad del Gobierno central para aprobar los Presupuestos Generales del Estado desde 2023".
"La propuesta actual ha sido negociada y acordada principalmente con uno de ellos, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). No obstante, uno de los partidos independentistas (Junts per Catalunya) ha anunciado hasta ahora su oposición al acuerdo, argumentando que no avanza lo suficiente en el refuerzo de la autonomía fiscal de Cataluña. Sin el apoyo suficiente de varios partidos, la reforma no será aprobada en el Parlamento".
"Dada la incertidumbre en torno a la aprobación de la reforma, hasta que esta se apruebe no reflejaremos su impacto presupuestario en nuestras previsiones fiscales, por lo que no tiene un efecto inmediato sobre las calificaciones. Hemos adoptado el mismo enfoque con la propuesta del Gobierno español de absorber parte de la deuda autonómica", recuerdan en S&P. "El anteproyecto de ley de septiembre de 2025 [de quita de deuda] aún no ha sido remitido al Congreso y se enfrenta a una incertidumbre similar respecto a su aprobación parlamentaria".

