Bajo la consigna 'La revuelta campesina se reanuda', unos 350 tractores volvieron a tomar el centro de París y a causar más de paso atascos de 450 kilómetros alrededor de la capital francesa. Convocados por la Federación Nacional de Sindicatos de Explotaciones Agrícolas (FNSEA), los agricultores cercaron el Arco del Triunfo y acamparon ante la Asamblea Nacional, en protesta por el acuerdo con Mercosur y por el sacrificio de reses para combatir la epidemia de dermatosis nodular.
"Queremos medidas concretas para eliminar los problemas que hemos estado acumulando durante años y más en este período, cuando parece que vamos a importar productos agrícolas desde el otro lado del planeta", declaró Luc Smessaert, vicepresidente del FNSEA.
"Estamos ante un conjunto de elementos que hacen que nuestra profesión sea insostenible, por eso estamos dispuestos a llevar nuestra lucha hasta el final", agregó Smessaert. "No queremos morir en silencio: debemos encontrar un sentido a nuestra labor y encontrar fuentes de ingresos, porque sin ingresos no podemos hacer este bello trabajo".
Los agricultores demandan una entrevista con el primer ministro, Sébastien Lecornu, para reclamar deducciones fiscales y medidas para mitigar "el peligro económico" que el acuerdo con Mercosur puede crear para sus explotaciones. "Estamos en un período de graves dificultades de precios que puede verse agravado", advirtió Damien Greffin, presidente la Cámara de Agricultora de Île-de-France.
Otra demanda acuciante es la gestión del agua, que ha creado graves tensiones desde la creación de "macrobalsas" para las grandes explotaciones extensivas. "En la cuestión del agua pedimos que se detengan las zonas sensibles de captación y que se aplique una moratoria", añadió Greffin.
La protesta fue a más durante el día y hubo momentos de fricción con la policía en los accesos a París. La "acampada" de tractores se fue extendiendo de la plaza de la Concordia al puente de Alma, lo que ocasionó también grandes trastornos al tráfico en el centro de la ciudad.
Los agricultores agradecieron no obstante los gestos de solidaridad de los parisinos, al cabo de una semana de protestas."No hemos generado prácticamente ingresos en nuestras granjas durante tres años y estamos en una situación límite: los políticos no pueden darnos lecciones", se lamentó por su parte Guillaume Moret, que llegó con su tractor desde Val-dOise, en declaraciones a AFP.
A primera hora de la tarde, el primer ministro francés Sébastien Lecornu recibió a una delegación de agricultores y se comprometió a presentar un proyecto de ley de urgencia en respuesta a sus demandas, especialmente centrado en la gestión del agua y en medidas económicas y fiscales. "La soberanía agrícola es más que un eslogan, es una responsabilidad nacional", escribió Lecornu en su cuenta en X, recordando que la semana pasada su Gobierno expresó públicamente el rechazo al acuerdo de la UE con Mercosur.

