Hong Kong ha despertado hoy con un buen susto después de ver en la televisión y en redes sociales las imágenes en bucle de un avión partido en dos y flotando en el mar. Durante un aterrizaje en el aeropuerto de madrugada, un avión de carga procedente de Dubai se cayó al mar tras chocar con un vehículo.
Dos miembros del personal de tierra, quienes se encontraban dentro del vehículo, murieron en el impacto, mientras que los cuatro tripulantes del avión sobrevivieron al accidente y fueron trasladados al hospital.
Las autoridades han comunicado que están investigando la causa exacta del accidente. "No descartamos iniciar una investigación criminal", respondió a los medios un comandante del aeropuerto sobre si el piloto del avión podría ser considerado penalmente responsable del incidente después de que se investigue lo sucedido.
Fue a las 03:50 hora local cuando el vuelo EK9788 de Emirates, un Boeing 747 arrendado por la aerolínea de carga turca Air ACT, se salió de la pista norte del Aeropuerto Internacional de Hong Kong tras un derrape y chocó contra uno de los vehículos que patrullaban en ese momento, aterrizando en aguas cercanas a la pista, pero con el morro tocando la pista.
Cuando llegaron los equipos de rescate, encontraron ilesos a los cuatro tripulantes que aguardaban en una de las puertas abiertas de la aeronave. Las fotografías tomadas después del accidente mostraban al avión de carga parcialmente sumergido en el agua cerca del malecón del aeropuerto con un tobogán de escape desplegado.
Más tarde, tras una búsqueda de 40 minutos, los rescatistas encontraron a los dos trabajadores de seguridad fallecidos atrapados en un automóvil bajo el agua.
Tras el accidente, la pista norte del aeropuerto fue sido cerrada temporalmente, provocando retrasos en la salida y la llegada de varios vuelos.
