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Clamor en Extremadura en favor de su central nuclear: "No es un genocidio, pero sí es una masacre social lo que se va a hacer con Almaraz"

Cruzada institucional y social en Extremadura para salvar la central nuclear cacereña con más de 80 organismos públicos y de la sociedad civil extremeña que firma una alianza en defensa de su continuidad

Una de las gradas del acto en defensa de Almaraz celebrado este sábado en Navalmoral de la Mata.
Una de las gradas del acto en defensa de Almaraz celebrado este sábado en Navalmoral de la Mata.David Vigario
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Extremadura ha gritado unida pero desesperada a la vez este sábado contra el cierre de la central nuclear de Almaraz (Cáceres). Más de 80 instituciones -encabezadas por la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola y los alcaldes de las poblaciones afectadas- junto a numerosos colectivos sociales (asociaciones empresariales, sindicales, culturales, educativas, deportivas o colectivos de mujeres) se han reunido este sábado en Navalmoral de la Mata para lanzar la estrategia "Alianza por Almaraz", organizada por la plataforma ciudadana 'Sí a Almaraz, Sí al futuro' para defender su continuidad. Por primera vez en mucho tiempo, Extremadura va unida en esta cruzada, como ha destacado el presentador del acto, el periodista Juan Pedro Sánchez.

Sin embargo, el reloj no se detiene y la cuenta atrás ha comenzado. El 1 de noviembre de 2027 y 31 de octubre de 2028 dejarán de funcionar, respectivamente los dos reactores de la central. Así que el tiempo apremia y Extremadura ha iniciado una cruzada contra el cierre que supondrá que el 7% de la energía eléctrica de nuestro país dejará de producirse y se deje de abastecer a 4 millones de hogares. Desde el punto de vista social, cerca de 4.000 familias (369 de forma directa dentro de la planta, otras 662 de empresas relacionadas con el sector más los empleos que genera de forma indirecta) ignoran con inquietud su futuro laboral. Ante este panorama, Extremadura ha comenzado a reaccionar. El pasado mes de enero hubo una gran manifestación que recorrió las calles de esta población cacereña hasta las puertas de la central. Este sábado, el segundo gran acto reivindicativo.

El manifiesto que se ha firmado en el acto de hoy exige modificar el calendario de cierre previsto, cuyo primer hito llega este mismo 31 de octubre, cuando las empresas propietarias deben presentar el documento de cese, paso previo a la solicitud oficial en marzo. La Junta de Extremadura ya ha desvelado en estos últimos días que está abierta a una rebaja fiscal en el impuesto autonómico que afecta a la central y así lo confirmó en el propio acto la presidenta de la Junta, María Guardiola: "Vamos a adecuar la tasa de fiscalidad", advirtió, en referencia a la ecotasa autonómica que se aplica a la central extremeña cada año y que suponen aproximadamente 80 millones de euros.

La presidenta de Extremadura, María Guardiola.
La presidenta de Extremadura, María Guardiola.David Vigario

EL AGRAVIO COMPARATIVO DE GUARDIOLA

La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha señalado que "estamos aquí por encima de colores políticos" porque de lo que se trata es "luchar por el empleo y por una forma de vida" y añadió que "no necesitamos alternativas" a la central "porque existe una realidad", que es el funcionamiento de la central nuclear. "En Europa se reconoce la energía nuclear como imprescindible para la transición verde y vemos como varios países del mundo apuestan por la continuidad de sus plantas como valor estratégico y aquí se nos condena a un cierre injusto e insolidario y por qué Extremadura tiene que pagar las consecuencias y esta tierra merece un futuro en igualdad con el resto de España". En este sentido, denunció que "se está negociando la continuidad de reactores en otros territorios de España", en referencia a Cataluña. "Y estamos aquí dando la cara por esta injusticia" además de subrayar que Almaraz se ha convertido en un símbolo de "identidad, educación, formación, empleo de calidad o efecto llamada para otras industrias". La presidenta de la Junta señaló que la central supone el 5% del PIB de Extremadura. "¿De verdad que cerrar la central nuclear beneficia a alguien?", le preguntó directamente al gobierno: "Esto sólo obedece a una ceguera ideológica del Gobierno", criticó. "Vamos a ajustar la fiscalidad de la central nuclear de Almaraz para asegurar su continuidad", se reafirmó a un anuncio ya realizado hace unas semanas por su ejecutivo: "Extremadura no se negocia, Almaraz no se cierra", advirtió Guardiola.

Por su parte, Fernando Sánchez, presidente de la plataforma ciudadana 'Sí a Almaraz, Sí al Futuro' señaló que "no queremos que la comarca del Campo Arañuelo cierre la persiana a la vez que la central" y ha advertido que "cerrar Almaraz es una decisión política unilateral e incomprensible, contraria a la tendencia internacional, y que convierte a Extremadura en un conejillo de indias de políticas caprichosas", ha afirmado en una convocatoria en la que han estado presentes la gran mayoría de alcaldes de la comarca: "La central es una fuente de riqueza que ha evitado la despoblación de la comarca", ha subrayado. Además, ha señalado que la energía nuclear "esta castigada fiscalmente y no se puede premiar a unas energías y a otras no", ha criticado.

Asimismo, la plataforma ha denunciado "la falta de diálogo" de la ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, pese a la disposición de las empresas a negociar. "El Gobierno sigue sin convocar a las partes para sentarse a hablar. Las empresas han expresado su voluntad de negociar una prórroga, pero no ha habido ni una llamada. Esa falta de diálogo, esa incertidumbre constante, nos preocupa profundamente", ha insistido el presidente de dicha plataforma.

Fernando Sánchez ha apoyado la "voluntad" de rebaja fiscal del tramo autonómico anunciada por la consejera extremeña de Hacienda, Elena Manzano: "Con este panorama, creemos necesario un marco fiscal adecuado para las inversiones industriales. Y desde ese punto de vista pensamos en la posibilidad de que Gobierno y Autonomía se impliquen con gestos que permitan trabajar en inversiones predecibles y estables", ha manifestado.

En el acto intervino Raúl Gómez, un joven estudiante del Instituto Zurbarán, de 18 años : "Queremos construir aquí nuestro proyecto de vida, poder elegir, porque los que hemos nacido en el Campo Arañuelo sabemos lo duro que han vivido otros jóvenes, que se han tenido que ir a buscar la vida a otras ciudades o incluso al extranjero y no queremos que se repita la historia y gracias de la central tenemos un futuro cerca de casa y eso es lo que está en juego y cerrarla sería condenar a toda una generación y empujarnos a hacer las maletas".

Por su parte, el presidente del Comité de Empresa de la Central, Borja Romero, ha reivindicado que "Almaraz debe de continuar más allá de los años 27 y 28" y ha instado que las empresas propietarias y el Ministerio de Transición Ecológica "dialoguen de forma transparente y rigurosa" para dar solución al cierre. "Estamos en los percentiles más altos del mundo en seguridad, desempeño y buenas prácticas en la central", ha señalado sobre el trabajo interno en la planta. "Que nadie diga que no luchamos por nuestro futuro", ha proclamado.

En el acto tomó la palabra el empresario extremeño que lidera 'La Casa de las Carcasas', Ismael Villalobos: "Vengo a hablar de lo social y lo verdaderamente antisocial es que la central tiene 400 millones en impuestos que se van a perder y que van cada año a educación o sanidad", ha denunciado. Y ha añadido: "Vamos a vaciar más Extremadura con esta decisión (cerrar la central) y eso lo más antisocial, como lo es subir el recibió de la luz a más de 45 millones de españoles" mientras que ha sentenciado: "No es un genocidio pero sí es una masacre social lo que se va a hacer con Almaraz", ha denunciado.

LA DISYUNTIVA DEL PSOE

El presidente de la Diputación de Cáceres, el socialista Miguel Ángel Morales, que tenía previsto su asistencia al acto, al final no estuvo presente, pero envió un vídeo en defensa de la continuidad de la planta. Mientras se emitía, fue silbado por cierto sector del público. Lo sustituyó su vicepresidenta, Esther Morales: "Aquí estamos juntos para luchar por una misma cosa porque la central es mucho más que energía, es el motor y el ancla de la demografía de los pueblos de la comarca". Y añadió: "Cerrar la central sin una alternativa es un abandono", pero advirtió que "esto no es un movimiento contra nadie, sin demagogias, y si estamos divididos el resultado va a ser nuestro fracaso porque la unidad nos da fortaleza", arrancando, entonces sí, aplausos entre el público.

Durante las intervenciones, se ha recordado que Almaraz evita con su funcionamiento la emisión de 6 millones de toneladas de CO al año, equivalente a 12 millones de vuelos transoceánicos, por ejemplo, entre Londres y Nueva York.