Antonio Garamendi ya tiene candidato para competir contra Gerardo Cuerva en las próximas elecciones a la presidencia de Cepyme. En este caso, candidata, ya que el presidente de la CEOE ha elegido a Ángela de Miguel, actual presidenta de la patronal en Valladolid.
La candidatura se ha oficializado hoy mismo, después de que De Miguel haya comunicado la decisión a su Comité Ejecutivo, que se ha reunido en la mañana de este miércoles. "Doy este paso al frente, con mucha ilusión, por sentido de la responsabilidad y compromiso personal con las PYMES españolas. Las PYMES españolas son un actor esencial del tejido industrial nacional y son clave para el desarrollo económico y social de nuestro país. En un contexto socioeconómico y geopolítico como al que nos enfrentamos, considero que ayudarlas a impulsar su crecimiento, competitividad, innovación e internacionalización es un asunto crítico. En esta tesitura, CEPYME juega un papel clave, por lo que se tiene que reforzar el consenso y la unidad dentro de la organización", ha afirmado la candidata.
De Miguel es presidenta de los empresarios vallisoletanos y vicepresidenta de CEOE Castilla y León, además de miembro de la Junta Directiva de CEOE y de Cepyme. Es Licenciada en Derecho por la Universidad de Deusto y Master de Democracia y Buen Gobierno por la Universidad de Salamanca. Abogada en ejercicio desde 1995, es socia- directora y fundadora de Abogados Negotia y profesora del área de internacional del MBA del CEU San Pablo.
Es la candidata designada por el presidente de la CEOE para competir con Cuerva en las elecciones de la patronal de las pymes, una vez constatado interna y públicamente que Antonio Garamendi ha perdido la confianza en el todavía líder de Cepyme y quiere un cambio en la cúpula de una de las principales patronales de la organización empresarial.
La candidatura se da a conocer en plena batalla jurídica en el seno de Cepyme, donde se enfrentan dos bandos por la votación de la Junta Directiva que el pasado 18 de febrero aprobó una propuesta de Cuerva para limitar el voto delegado y blindarse así de las presiones de Garamendi para desbancarle.
Sobre este asunto, De Miguel ha advertido de que ve "con máxima preocupación, como miembro de la Junta Directiva, las acciones que está llevando a cabo el actual presidente de CEPYME, tanto el que no se hayan convocado aún elecciones pese a haberse cumplido el plazo máximo para hacerlo, como las últimas maniobras para obviar los estatutos y los órganos de gobierno de esta organización, que nos han forzado a una votación nula para cambiar sin atribuciones y en el último momento el régimen electoral".
Ayer mismo se celebró una reunión extraordinaria del Comité Ejecutivo de Cepyme en la que quedó constancia del desacuerdo. Cuerva se apoyó en un informe favorable de la expresidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, que legitima su maniobra para modificar el reglamento. Mientras el sector crítico aportó un informe jurídico elaborado por EY que considera ilegal la votación en la que se eliminó el voto delegado.
El próximo martes, día 11 de marzo, Cuerva ha convocado a la Junta Directiva para fijar una fecha para la celebración de las elecciones. Su mandato finaliza el día 16 de este mes y desde dentro de la organización han venido presionando para activar ya el proceso electoral. El presidente está dispuesto a apretar el botón y que empiece la cuenta atrás, lo que situaría la votación a principios del mes de mayo, tras una campaña electoral en la que se enfrentará a Ángela de Miguel.
Pero antes tendrá que resolver el embrollo jurídico sobre la modificación del reglamento de voto. María Emilia Casas recomienda en su informe que la Asamblea General de Cepyme refrende el acuerdo "provisional" de la Junta Directiva sobre la modificación del reglamento de voto "con prontitud, antes del proceso electoral". Mientras, el memorándum de EY pide que se aclare antes del 11 de marzo cómo va a ser la composición de la Asamblea General Electoral y la asignación de vocalías.

