ROLAND GARROS 2025
Roland Garros

El pasodoble que empujó a Alcaraz y cómo la Chatrier habló español: "Es un privilegio que podamos hacer historia juntos"

El español realizó una gesta increíble cuando parecía que estaba todo perdido ante un público que no dejó de animarle y agradeció a Sinner el que le empujara a mejorar

Alcaraz golpea en la pista central de Roland Garros.
Alcaraz golpea en la pista central de Roland Garros.YOAN VALATEFE
Actualizado

"Popopopopo..." Es el himno oficioso de Roland Garros, el del pasodoble español que se rubrica con un "olé" en las gradas. Fue el fondo musical que arropó a Rafa Nadal durante los últimos de sus 14 títulos y el que ahora acompaña a Carlos Alcaraz cada vez que pisa la emblemática pista central. Al menos tres veces, tres, sonó el "Popopo" durante el peloteo previo y más de treinta a lo largo del partido hasta que surtió el efecto deseado.

El español levantó la Copa de los Mosqueteros ante un apesadumbrado Jannik Sinner y para él fueron las primeras palabras de ánimo. "Sé el trabajo que pones, lo duro que persigues este torneo y cualquiera, serás campeon no una sino varias veces. Haremos historia juntos, es un privilegio. Eres un ejemplo para todo el mundo y también para mí", concedió el murciano.

Luego el tenista español agradeció tanto a los amigos que vinieron a acompañarle en esta histórica victoria como a su familia y equipo. También se acordó de París y del apoyo de un público que ha abrazado a un nuevo prodigio español. "Habéis sido un gran apoyo desde el primer entrenamiento, no puedo agradecer suficiente a todos. Estáis en mi corazón", apuntó a un público que pareció hablar español.

Alcaraz inventa la remontada de todos los tiempos y levanta su segundo Roland GarrosE.M

El sonsonete taurino se quedó sonando en las gradas, en recuerdo de las proezas españolas que fueron y no fueron. A algunos jugadores les incomoda, pero Alcaraz lo hizo suyo a micrófono abierto tras su pase a tercera ronda al vencer al húngaro Fabian Marozsan. El año anterior no se atrevió, pero esta vez lo traía ya ensayado por si caía la breva y llegaba a la final. "Popopopopo", cantó a pie a de pista. Y el público se unió en un delirante "olé" colectivo.

El poderoso arranque de trompeta del pasodoble En "er" mundo (de Juan Carlos Quintero y JP Fernández), tan familiar en nuestras plazas de toros, no dejó de sonar el domingo en la pista Philippe-Chatrier, en medio de un ondear de banderas españoles y de gritos unánimes de "¡Carlos, Carlos, Carlos!" y un muy especial "¡Por tu madre, Carlos!", que funcionó hasta una histórica remontada.

"Yo creo que a Carlitos le espera la misma carrera legendaria que a Rafa", vaticinó Christophe Giménez, francés e hijo de españoles, con el corazón dividido entre el tenis y su pasión por la "roja". "España tiene el mejor equipo de fútbol del mundo y el mejor tenista, con el permiso de Sinner", añadió.

"Nadal ha puesto altísimo el listón y eso le puede pesar a Alcaraz a la hora de la verdad", aseguraba el andaluz Vicente Morán (residente en París) envuelto en una bandera española ante la imponente estatua metálica del mallorquín en Roland Garros. "Yo estuve en el homenaje que le hicieron hace dos semanas y lloré con él, lloraron hasta los franceses que empiezan a vibrar con Carlitos, aunque aún tiene que currárselo", apuntó.

Vicente es un consumado maestro del "Popopopopo" y no puede ocultar su orgullo por cómo los franceses han terminado apropiándose del popular pasodoble: "Lo cantan ya juegue quien juegue, el otro día no dejó de sonar con Lois Boisson cuando llegó a las semifinales de las chicas. Yo lo he soltado en las gradas un par de veces este año. Hay que saber esperar el momento, cuando se instala el silencio entre punto y punto, pero sin importunar en el momento del saque".

El tiempo se sumó a la fiesta, con repentinos claros bajo un cielo cada vez menos nublado. El partido se jugó sin techo, con rachas ocasionales del viento molesto que sopló durante gran parte de la semana. La eterna carambola entre fútbol y tenis quiso que Francia jugara contra Alemania en la disputa del tercer puesto de la Liga de Naciones, lo que tuvo a los franceses más pendientes de lo debido de sus móviles.

Aun así, las gradas se volcaron con el español. Los gritos de "¡Vamos Carlos!" superaron con creces al "¡Bravo Jannick!". El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlasca, representó al Gobierno español en la final. A Pedro Sánchez le pilló de camino hacia Niza para disputar su peculiar partida con Emmanuel Macron en la cumbre de los océanos.

El italiano, entre lágrimas, se rindió al talento del español. "¡Victoria asombrosa, Carlos! ¡Qué pelea tan fantástica! Felicidades para ti y tu equipo", declaró Sinner al término del partido al recibir el trofeo de subcampeón. "Me cuesta hablar. Lo dimos todo (...) París es un lugar especial para mí y estoy satisfecho con el resultado. Es un trofeo increíble. No dormiré bien esta noche, pero no pasa nada. Gracias de nuevo y nos vemos el año que viene", finalizó.

El director Spike Lee, que el día anterior celebró el triunfo de Coco Gauff, fue uno de los rostros más reconocibles en la final, junto a la actriz Natalie Portman y al veterano Dustin Hoffman, abonado al palco de los famosos durante toda la semana. La estrella local del rugby Antoine Dupon y la ex Miss Universo Iris Mittenaere se dejaron ver bien juntos. El rapero Pharrel Williams, el ex jugador de la NBA Tony Parker y el piloto británico George Russell reservaron también sus asientos.

Más allá del pasodoble, Roland Garros tuvo este año un triple acento español, con la presencia como animador a pie de pista de Álex Corretja, entrevistando a los jugadores a micrófono abierto en francés e inglés. Pero el encargado de entregar la Copa de los Mosqueteros fue el ex tenista André Agassi, al que se vio maravillado por el partido en todo momento.