Marc Márquez se hizo con una victoria agridulce en la sprint race de Montmeló, en el Gran Premio de Cataluña de MotoGP. Una caída de su hermano Álex, el más rápido desde el principio de la prueba tras haberse hecho antes con la pole, cuando, tras un buen rato tratando de pisarle los talones, había decidido conformarse ya con la segunda plaza, fue lo que propició finalmente un triunfo que, ahora mismo, le ha dado ya el título de constructores a Ducati y que le permite escaparse aún más en la tabla, con 187 puntos de ventaja sobre el piloto de Gresini y 239 de un Pecco Bagnaia que atraviesa, sin duda, el momento más bajo de su carrera.
El italiano, campeón en 2023, salió desde el puesto 21 de la parrilla y acabó decimocuarto gracias en parte también a lo muy accidentada que acabó siendo la carrera. Además de Álex, también se fueron al suelo Jorge Martín y Franco Morbidelli, después de que el italiano se llevara por delante al vigente campeón del mundo, Lorenzo Salvadori, Marco Bezzecchi y Fermín Aldeguer, en este último caso después de que el murciano arrastrara en su caída al piloto de Aprilia.
En el podio, mientras, los encargados de acompañar en esta ocasión a Marc fueron el francés Fabio Quartararo, segundo tras haber partido desde el puesto número dos de la parrilla de salida, y el italiano Fabio Di Giannantonio, quien consiguió subirse al tercer escalón tras haber arrancado la prueba desde la sexta posición.
"Vamos siempre al límite"
"Ha sido increíble, tenemos que cambiar los métodos para empezar bien el fin de semana. Traté en todo momento de darle alcance a Fabio, pero así son las carreras", resumió el italiano una vez terminada la prueba. "Significa mucho para nosotros poder estar ahí, luchando con los dos hermanos Márquez y con Acosta, con el que hemos tenido una gran pelea. Venimos de carreras muy difíciles y no estar tan lejos ha sido fantástico", terció por su parte el francés.
"Por supuesto, estoy muy contento por la victoria, por el equipo Ducati Lenovo y por haber ganado el campeonato de constructores, pero desafortunadamente Álex se ha ido al suelo. Yo había tirado ya la toalla, porque él iba muy rápido. Tal vez entonces se relajó demasiado, pero tendrá la mejor oportunidad mañana, porque tiene el mejor ritmo de todos. Estoy muy contento también porque este es un circuito que nos cuesta, vamos siempre al límite, e incluso he tenido algún susto, como se puede ver en mi codo izquierdo", explicó por su parte un Marc Márquez que a punto estuvo también de irse al suelo cuando rodaba ya sin oposición como primero.
En cuanto al resto de pilotos españoles, Pedro Acosta acabó como cuarto clasificado, Raúl Fernández fue undécimo, Joan Mir, decimotercero, Álex Rins, decimoquinto, Aleix Espargaró, con una wild card, decimosexto y Maverick Viñales, quien pudo al fin reaparecer tras su intento fallido en Austria, finalmente, decimoctavo.
