JUEGOS OLÍMPICOS

Polémica por la calidad de las medallas de los Juegos Olímpicos de Milano Cortina: "Se rompió"

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La campeona olímpica de descenso, Breezy Johnson, ha avisado con humor de que las medallas de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina pueden ser sorprendentemente frágiles. "No salten con ellas. Yo estaba saltando de emoción y se rompió", advirtió la esquiadora estadounidense después de que su medalla de oro se desprendiera de la cinta apenas unas horas después de la ceremonia de premiación. Johnson restó importancia a la gravedad del daño, señalando que, aunque la pieza está "un poco rota", confía en que la organización podrá repararla.

El incidente ha puesto en alerta a los organizadores de los Juegos, quienes están investigando la situación con la "máxima atención" tras registrarse varios casos similares durante el primer fin de semana de competición. Además de Johnson, otros atletas han sufrido percances parecidos; por ejemplo, las cámaras de televisión alemanas captaron el momento en que el biatleta Justus Strelow perdía su medalla de bronce mientras bailaba, y la patinadora estadounidense Alysa Liu mostró en redes sociales su medalla de oro también desprendida de su listón oficial. Andrea Francisi, jefe de operaciones del comité organizador, ha confirmado que están trabajando activamente para entender los detalles del problema y encontrar una solución.

A pesar del percance con el metal, el triunfo de Johnson en la pista de Cortina el pasado domingo representa un hito histórico, al ser la primera medalla de oro para Estados Unidos en esta edición de los Juegos. La victoria fue agridulce y cargada de tensión, ya que las emociones de Johnson oscilaron entre la alegría y la angustia al presenciar la aterradora caída de su compañera Lindsey Vonn en la misma prueba. Vonn, que buscaba el oro a pesar de competir con un desgarro en el ligamento cruzado, sufrió un accidente que eclipsó momentáneamente la hazaña de Johnson.

Con 30 años, Johnson se consolida como la segunda mujer estadounidense en ganar el descenso olímpico. Su camino al podio fue una verdadera historia de resiliencia, tras superar constantes lesiones y un veto de 14 meses por violar las reglas de "paradero" en los controles de dopaje. "A veces solo tienes que seguir adelante porque esa es la única opción", afirmó la campeona tras asegurar su lugar en la historia del esquí alpino.