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'Dodo' Molinari, el creador del 'software' de estadística avanzada al que se aferra Europa en la Ryder Cup: "Hacer el equipo es como cocinar una buena paella"

"Tenemos todos los datos, los nuestros y los de ellos", cuenta a EL MUNDO el golfista italiano, clave en los planes de Luke Donald.

Molinari, junto a Olazábal, en Bethpage Black.
Molinari, junto a Olazábal, en Bethpage Black.H.C.
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Tras las 12 rutilantes estrellas que componen el equipo europeo de la Ryder Cup hay cinco vicecapitanes secundando la labor de Luke Donald: Thomas Bjørn, Álex Noren, Francesco Molinari, José María Olazábal y Edoardo Molinari. El quinto nombre es quien menos experiencia y palmarés atesora, aunque probablemente representa la pieza más imprescindible del combinado continental.

El golfista italiano puede presumir de tres victorias en el DP World Tour y de una Ryder Cup de la que salió victorioso, aunque en los últimos tiempos vive pendiente de las lesiones. La última, en la mano, que le ha hecho pasar por el quirófano. "Estudié ingeniería en Italia y cuando comencé a competir empecé a prestarle mucha atención a los números de mi juego", cuenta a EL MUNDO.

A la espera de mayores desafíos, de momento se ha convertido en el principal gurú de la estadística en este deporte. "Justo antes de la llegada del Covid llegaron unos cuantos jugadores pidiendo ayuda, comenzaron a jugar bien y hablar bien de mí, y ahora podríamos decir que es mi ocupación principal". Edoardo dirige un equipo de cuatro personas dedicadas en cuerpo y alma a su empresa, que trabaja con cerca de 40 jugadores, tanto en Europa como en Estados Unidos.

"Una base para tomar decisiones"

Su labor principal en el equipo europeo es reportar con Donald utilizando toda la información estadística a su alcance. "Tenemos muchos números. Nuestra labor es informar a Luke de cómo se está jugando, de qué parejas podrían funcionar y cuáles no...", revela. "Trabajamos mucho con la estadística, quién juega mejor un tipo de campo como Bethpage. Los números te dan una base para tomar decisiones". Dodo, como le llaman sus allegados y amigos, ha creado un software que muchas de las empresas de representación más importantes del mundo intentan clonar.

"Desde que empecé hace cinco años hay muchas más para incorporar: datos en vivo, cómo juega el turno de tarde con respecto al de la mañana, qué hoyos son más fáciles, más difíciles. Si es mejor jugar un hoyo conservador o ser agresivo y jugar el driver...", analiza, en conversación con este periódico.

Una vez que los jugadores del equipo ya están completos, Molinari tiene claro qué fórmula es la mejor a la hora de emparejarlos: "Normalmente es mejor que sean complementarios, un jugador que pega fuerte desde el tee y otro que pega bien los hierros suele funcionar. Hacer el equipo es como cocinar una buena paella", bromea.

Fleetwood, el miércoles, en el 'green' del hoyo 13 en Bethpage Black.
Fleetwood, el miércoles, en el 'green' del hoyo 13 en Bethpage Black.AP

Profundizando un poco más en el equipo, al preguntarle por Jon Rahm y la supervisión que ha hecho de su juego durante todo el año, Molinari no tiene ninguna duda. "Jon es uno de los dos o tres mejores jugadores que tenemos en las últimas Ryder. Este año empezó a pegar muy bien el driver tras un principio de año difícil, ahora le está pegando impresionante y está pateando bien; son las dos partes del juego de Jon que destacaría y que son muy importantes para el match play".

"Es lo que hicimos en Roma y funcionó"

Molinari y sus colaboradores no sólo examinan estadísticamente a su equipo, sino también al contrario. "Tenemos todas las estadísticas, las nuestras y las de ellos, las de todos. Así controlas cuáles son los puntos fuertes y débiles también de ellos. Es lo que hicimos en Roma y funcionó".

Dentro del mundo de la estadística hay un antes y un después desde la llegada de la estadística de golpes ganados. "Mide cuánto mejor y peor eres con respecto a la media del torneo en cada parte del juego", aclara Dodo, en perfecto castellano. "Te da una idea de cada parte de tu juego con respecto a la media de los jugadores del torneo".

Sin embargo, la estadística no mide las emociones ni el ambiente tan complicado que van a encontrarse los europeos en Bethpage Black. Molinari nos confirma que las órdenes de Donald son evitar el conflicto. "Hemos tenido varias charlas con Luke y los jugadores. Hay que limitar las provocaciones al público, los gestos. No quieres meterte en una batalla contra 40.000 neoyorquinos, vas a gastar mucha energía y no te va a ayudar", finaliza.