CHAMPIONS LEAGUE 2024 - 2025

Champions

El huracán europeo del Real Madrid

Vinicius celebra junto a Lucas Vázquez.
Vinicius celebra junto a Lucas Vázquez.THOMAS COEXAFP
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Si no fuera porque el Real Madrid aniquila a sus rivales europeos con morbosa asiduidad, nadie podría asimilar en el fútbol actual que, burlado en el primer tiempo y con dos goles en contra, pudiera en sólo 45 minutos masacrar a un equipo alemán con cinco goles.

Increíble, sí, pero ya no se puede hablar de milagro, porque esos presuntos milagros son habituales en las noches europeas del Real Madrid. Fue un huracán, un tornado y se gustó masacrando a un rival perplejo.

Vinicius sentenció con tres goles como tres soles, los últimos, absolutamente espectaculares. Si alguien tuviera dudas del brasileño como Balón de Oro, con este partido no queda ninguna.

Sin fuste, sin garra, el primer periodo fue terrible, de pasividad viendo como el Dortmund le desbastaba. Y digo eso porque la presión, la velocidad, siempre será una asignatura grave para el ínclito Ancelotti. Nunca sabrá como ahogar a sus rivales

A partir de ahí, en vez trastocar cualquier intento de ataque del Borussia, convierte a sus jugadores en mirones, esperándolo tan sólo a que les marquen goles. Fueron dos, porque siempre hay que contar con Courtois.

Lo que nadie entiende es como se transfigura, en un lance europeo, en una máquina de devastar. La Champions le transforma, le convierte en un peligroso animal que destroza a cualquier rival continental. Le da lo mismo grandes equipos o subcampeones europeos. El Madrid continental no se puede analizar, no se puede comprender. Es un Mister Hyde sin piedad, aunque tiene que ser en el Bernabéu.

El propio cabreo de sus jugadores les puso a mil revoluciones, a perseguir el balón como los posesos de Rudiger y LucasVázquez, que fueron dos defensas en un proceso de resurrección.

Luego apareció como un increíble depredador Vinicius y el Dortmund acabó como un pelele, un muñeco que el Madrid lo mordía, se lo cargaba a trozos, solemne en su liturgia de la Champions.

Lo malo es que el Barcelona juéga en la liga el próximo sábado. De todas formas, la revolución Flick no puede fiarse de un Madrid que puede machacarte, si le sale la rabia y dinamita sin compasión, sin perdón, como en la película de Clint Eastwood. Ya veremos. Será interesante.