FÚTBOL
Libre directo

Ponga un Gonzalo en su área

Gonzalo abrza a Fran García.
Gonzalo abrza a Fran García.JUAN MABROMATAAFP
Actualizado

Ponga un Gonzalo en su área y espere. El gol llegará como dictan las leyes de la naturaleza, como el verano sucede a la primavera. Si esa área es la del Madrid, lo hará con truenos, porque este equipo no riega el área, la inunda, la anega. Es el Madrid de las tormentas.

Sea con el entrenador que sea, también con Xabi Alonso, el conjunto blanco alcanza su mejor versión en el vértigo, cuando vuelva el caudal ofensivo como ocurre en una inundación. Ya lo decía el tolosarra en su etapa como jugador: "Lanzamos hacia arriba y ¡pum!". Ese ¡pum! ya no es el de Cristiano. Tampoco ha podido ser en este Mundial el de Mbappé, pese a su tercer gol, un gran gol, ante el Dortmund. Está pero no está, convaleciente. Contra el PSG, el día de la verdad, sabremos más. El que está es Gonzalo, solución y problema en la ópera prima madridista de Xabi.

Con cuatro goles y el Madrid en semifinales, Gonzalo se encuentra en la ruta de acabar el Mundial como máximo goleador. No es cualquier cosa. La maniobra en el primer tanto ante el Dortmund es propia de un 9 clásico, como la de su gol frente a la Juventus, un escorzo en el aire a lo Santillana.

Sea cual sea su progresión, este Mundial de clubes constata lo bien que al Madrid le sienta un rematador puro en el área. Los ha tenido de la máxima jerarquía, por supuesto, pero hasta subalternos como Joselu han encontrado el fruto. Grosso, Santillana, Butragueño, Hugo Sánchez, Raúl, Zamorano, Van Nistelrooy... Bajos, altos, corpulentos o livianos, habitar el área es una garantía de gol en este equipo que no coquetea con la alquimia del 9 falso. Le sienta bien lo de siempre, un ataque de pan con aceite.

Ese lugar en el área está destinado a Mbappé, un delantero prodigioso, aunque el francés es un futbolista que explota y se pone en valor en velocidad, no detenido. Su altísima calidad y la precisión en el remate le permiten adaptarse, claro, en el Madrid o en la selección francesa, como demostró en el gran remate del tercer gol en cuartos, pero su naturaleza pide otra cosa, pide la pradera. La de Gonzalo pide la cueva.

El canterano también es un futbolista reconvertido, ya que en el pasado jugaba en la banda. Raúl trabajó en el filial con Gonzalo, porque quería un delantero contundente, potente, cerca de la portería contraria. Xabi Alonso lo eligió en el debut, gris, pero en el que el delantero fue MVP. De ahí en adelante, ha sido justo con su rendimiento, fiel a la meritocracia, por encima de otros experimentos, como utilizar a Rodrygo, ahora en barbecho, o repartir minutos con Endrick.

Si Mbappé estaba para ser titular ante el Dortmund, sólo el futbolista y Xabi lo saben. Tuvo sus minutos en el desenlace y su gol, aunque con Gonzalo también sobre el terreno de juego. Ante el PSG, la titularidad de francés, en el primer duelo contra su ex equipo, con el que está en litigios, parece asegurada. Veremos desde dónde lo observa Gonzalo, solución, problema y certeza del Madrid.